México vs. el Mundo

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A raíz del triunfo de la selección mexicana de fútbol contra la selección alemana, vivimos en un impulso desenfrenado de nacionalismo por esto, lo cual reconozco que es algo de admirarse y que los mexicanos cuando nos proponemos algo, podemos lograr cosas grandiosas. Los momios de la selección mexicana para un triunfo en las casas de apuestas marcaban una clara ventaja para la selección alemana en la cual se daba como victorioso a los europeos de 11 a 1, en otras palabras,  de acuerdo a estadísticas era prácticamente nulo el triunfo de nuestros nacionales.

Soy orgullosamente mexicano, tenemos un país impresionante, grandes recursos naturales, una extensa variedad de climas, historia y cultura. 

En esta época electoral también es un hecho que por el orgullo de ser mexicano me involucro más en este tipo de actividades, que al final del día es una cultura cívica que como pueblo debiéramos de lograr y esforzarnos por conseguir todos los días.

Mejor ejemplo no puedo encontrar como la solidaridad de nosotros como mexicanos en los pasados sismos de septiembre del centro y sur del territorio, donde como verdaderos hermanos nos unimos codo a codo para ayudar a aquella persona que sin siquiera conocerla la apoyamos para que no pasará frio, tuviera algo que comer.

Sin embargo es también en esos momentos de vulnerabilidad y riesgo que la comunidad internacional, nos apoya con lo necesario.

Lo que me causa gran indignación es que como mexicanos somos muy orgullosos en la victoria, cuando también debiéramos de ser humildes. Nos quejamos porque Trump nos llama violadores, animales, nos insulta queriendo construir un muro, porque nos denigra llamando “bad hombres”. 

Cuando somos poco críticos con nuestra actitud contra la actitud de algunos (no todos), al menos en redes circularon dos videos de mexicanos insultando al pueblo alemán, el primero en territorio nacional quemando el lábaro patrio alemán y el segundo de un youtuber realizando movimientos obscenos con la bandera mexicana y la bandera alemana, esto para mi representa el mayor de los insultos para un pueblo porque al final del día la Bandera representa historia, población y cultura y un sentido de unidad que se nos inculca para respetar y honrar todos los días.

Otra cuestión que se vió en el juego de Japón vs Colombia fue que al terminar los japoneses tomaron bolsas de basura y se pusieron a recoger vasos de cerveza o bebidas que habían sido dejadas por aficionados al terminar el encuentro, es algo que debemos de realizar cada vez que vayamos a algún evento masivo, tratar de ser lo más limpios (si nos nace recoger la basura de otros, al menos no dejar la nuestra tirada en el suelo)

Pienso que el mundial de fútbol al igual que las Olimpiadas, cada una a su manera, expresa en amplio sentido la unidad y amistad de los países a través del deporte. 

Como mexicanos pedimos que Trump nos respete pero no podemos respetar al rival contrario. 

En contraste el pueblo alemán en un vídeo de alguna comunidad y personas que desconozco (pero por el contenido del vídeo se que es en Alemania y fue por una apuesta) se alzo la bandera mexicana en señal de respeto quitando la bandera alemana. Como mexicanos creo que nos falta mucho para igualarnos con Alemania  (no es malinchismo por el contrario es un esfuerzo a ser superiores y como diría el chicharito “creérnosla e imaginarnos que podemos hacer cosas grandiosas).

Considero que los mexicanos somos un pueblo unido en nuestras tradiciones y algo que nos une es el futbol y la solidaridad para otros en momentos difíciles, sin embargo considero que así como pedimos respeto debemos de darlo y desgraciadamente en este primer juego de México vamos perdiendo.

Balance de cuentas, Fin del Sexenio

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En menos de un mes, millones de mexicanos saldremos a votar a las urnas, a elegir a nuestro futuro Presidente por los próximos 6 años, una de las reglas del presidencialismo mexicano no escritas es: a los 6 años dejará el poder y te retirarás del servicio público.

Hay un candidato que piensa que todo esta mal, que se requiere destruir todo y empezar todo desde cero, que la corrupción galopante es la culpable de todos los males, ciertamente es algo que molesta a todos y más en un país donde el costo de uno de los bienes inelásticos en la economía se compone en 40% de impuestos, me refiero,  a la gasolina.

Es prudente mencionar que el gobierno que está por terminar el próximo 1 de diciembre, se atrevió en conjunto con la oposición a sacar reformas como la energética, educativa, electoral, competencia económica y telecomunicaciones (estas desde el punto de vista propio como las más importantes en los bolsillos de los mexicanos y las “más populares”), desde luego está la reforma hacendaria que nos dejó enojados por el alza en el ISR a las personas que mas ingresos tienen, el IEPS que en opinión propia a alimentos de alto contenido calórico (viene a ser meramente recaudatorio y sin probabilidad de acreditarlo como lo es el caso del IVA).

La reforma energética adopta un modelo de libre competencia en dos empresas productivas del Estado (CFE y PEMEX) que tienen graves problemas en sus finanzas y el tema de las pensiones, que se debió manejar desde tiempos de Salinas de Gortari bajo esquemas de libre mercado e inversión por parte de la IP, mediante estrategia compartida donde el riesgo y ganancias fueran para todos los participantes (incluyendo al Gobierno) y permitir la entrada de capitales en toda la cadena productiva del sector desde exploración hasta venta al público.

La reforma política electoral que tiene a bien incluir a los ciudadanos en las elecciones con la figura de las candidaturas independientes, sin duda algo que la Administración pública tenía como pendiente desde el 2006, con el caso de Jorge Castañeda, que hoy en el caso de Nuevo León una entidad federativa competitiva tiene ya un gobernador independiente.

La de competencia económica introduce organismos (COFECE y Tribunales de Competencia Económica) que por primera vez investiga y castiga de manera efectiva a los agentes económicos preponderantes por prácticas que afectan al consumo de las familias y empresas. 

En materia educativa el garantizar la calidad de la educación y la evaluación de los docentes por un organismo constitucionalmente autónomo (INEE) e instaura una educación de calidad para los niños y jóvenes mexicanos, se le tiene que seguir que apostando e invirtiendo en este rubro pero que sea a gasto de inversión como las TIC e instalaciones de calidad no a “sueldos de aviadores”. 

La de telecomunicaciones que regula y abre el mercado de sectores ante monopólios como son el  triple-play (telefonía, televisión de paga e internet) para que haya mayor cantidad de oferentes y los pequeños productores se beneficien de la infraestructura de los grandes como es el caso de la tarifa de interconexión, eliminando la larga distancia y el cobro por minuto en paquetes de telefonía celular pasando a esquemas de llamadas ilimitadas nacionales e incluso a Estados Unidos y Canadá.

Sin duda alguna en la opinión de un servidor estos cambios son perfectibles, sin embargo no se pueden instituciones o leyes y empezar desde cero, un buen gobierno se caracteriza por responder a intereses del ciudadano, entiendo el enojo ciudadano por los casos de moches y escándalos de corrupción pero creo que el próximo 1 de julio tendremos que salir a votar con la cabeza y no con el estómago, ya que retomando una frase que escuché hace poco tiempo y la dejó a su criterio: “La libertad es algo que solamente valoramos cuando la perdemos y que siempre se puede estar peor cuando se toman decisiones que no son a conciencia”. Lo peor que se puede hacer ese domingo es no salir a votar (abstenerse) o anular el voto.