COVID-19, ajeno a nadie, temido por todos

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¿Qué se siente estar en el país con más muertes de COVID-19? 

Cuando en mi Universidad discutimos en un “Pizza and Politics” sobre el impacto económico, político y social del coronavirus en Asia, hablamos del mismo como algo ajeno a nosotros, y aunque no éramos indiferentes al respecto, pensábamos que en Europa no teníamos nada que temer. Semanas después, los medios nacionales nos percatan de los primeros casos del coronavirus al norte de Italia. En pocos días, las medidas sanitarias comenzaron a efectuarse al norte del país, como la clausura de escuelas y la cancelación de trenes dentro de la república italiana. El gobierno promovía las medidas sanitarias no obstante, los casos aumentaban de manera acelerada. Mis amigos alarmados se comenzaron a regresar a sus respectivos países y yo relajada pensaba “¿Pero por qué se van? es sólo en el norte”

Con alrededor de 12,000 casos confirmados, el 11 de marzo de 2020 el Primer Ministro italiano, Giuseppe Conte ordena el cierre de todos los negocios a excepción de supermercados y farmacias. Incluso para salir a los sitios autorizados las personas deben portar su “autocertificazzione” declarando así que están conscientes de que pueden ser multados en caso de que no se dirijan al súper o farmacia. A pesar de los esfuerzos, Attilio Fontana, gobernador de Lombardía (motor económico del país cuya capital es Milán) declaró “nos acercamos al agotamiento de los recursos que tenemos”. De un día para otro, Italia estaba vacía. El sol sale y se esconde, pero las calles de Roma están solas. Lo que por la noche eran risas, música y baile, hoy es silencio total. 

Para ser sincera, admiro las medidas drásticas tomadas por el Primer Ministro, pues China y Corea del Sur han demostrado que la única forma de hacerle frente a la pandemia, es el aislamiento total. Los altos números de contagios registrados en Italia son resultado de su eficaz servicio de salud gratuito a toda la población, pues cualquier persona con síntomas puede acceder a una prueba del virus, lo que en otros países no sucede.

Varios argumentan que Italia tomó medidas demasiado tarde pues tenía al menos 9,000 infectados. A comparación de China en donde se ordenó la clausura total el 23 de enero con alrededor de 40,000 infectados, Italia lo hizo a tiempo. Sin embargo, a comparación de Corea del Sur, en donde se efectuó al registrar 600 casos, Italia se retrasó.  

En los últimos tres días Italia ha registrado el mayor número de muertes por coronavirus en un día. Lo que nos ha hecho a todos cuestionarnos, ¿Realmente funciona el aislamiento total? ¿Porque si llevamos más de una semana en cuarentena los números de muertos no bajan?

Primero que nada, según University of Massachusetts Amherstel, el periodo de incubación del virus antes de presentar síntomas es de 11.5 días, lo que quiere decir que los resultados de la cuarentena serán vistos en la semana del 23 de marzo. Pues todos los casos confirmados hasta el 20 de este mes, en teoría, fueron contagios anteriores a la cuarentena.

Pero ¿Por qué Italia supera el número de muertes de China? Según el Instituto Nacional de Estadísticas italiano (Istat), en Italia existen casi 14 millones de personas mayores de 65 años, lo que representa alrededor del 22% de la población. La edad media, en tanto, es de 45,7 años. Por otro lado, en China solo el 14% de la población tiene más de 65 años. Otra importante diferencia es el tipo de régimen de ambos países, Italia es gobernada por un gobierno democrático, lo que significa que las libertades son respetadas. Por otro lado, en China, un gobierno autoritario puede realizar un “lock down” más efectivo, los civiles obedecen al gobierno pues temen del mismo. No simpatizo con gobiernos autoritarios, pero si considero que una cuarentena puede ser menos efectiva en países occidentales donde al no cumplir con la contingencia el único temor sea el ser multados. 

Como estudiante en un país ajeno agradezco que mis familiares y amigos me escriban para saber cómo estoy y no me canso de decir “estoy a salvo” porque realmente así me siento. Estoy en un país que le importa la salud de su gente antes que la economía de los peces grandes, un país que no tuvo miedo. Sin embargo, lo que me preocupan son las siguientes semanas.

Al menos para Italia, confió que en las próximas dos semanas veremos el resultado positivo de una medidas drástica de contingencia. Pero, ¿Qué será de Estados Unidos donde hoy en día se superan los 20,000 casos y aún no se ha ordenado la clausura total de los locales? ¿Que será de México y su deficiente sistema de salud? Según la OCDE, Italia invierte 3428 dólares estadounidenses per cápita en su sistema de salud y México sólo 1 138 dólares, reitero, ¿que será de México?

 Sugiero seguir las recomendaciones del Imperial College, quienes mencionan que los países con menores casos de COVID-19 han; primero, realizado en la medida de lo posible el mayor número de test, bajo la idea de “no se puede enfrentar al enemigo sin antes conocerlo” es decir, no se pueden implementar medidas, sin antes conocer los números. Segundo, aislar la población mayor de la joven, pues estos son los más vulnerables.

En conclusión, el tiempo, el sistema de salud y el cumplimiento de las medidas de contingencia por parte de los ciudadanos es clave para combatir el COVID-19. América, el COVID-19 no es algo ajeno a nosotros, no pensemos que no tenemos nada que temer, si no lo entendemos pronto, las consecuencias serán más graves.

Exige América Latina

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A lo largo del mes de octubre el mundo fue testigo de las protestas surgidas en Latinoamérica, las cuales son consecuencia de la incompetencia de los gobiernos latinoamericanos por atender la presente frustración económica de sus ciudadanos.

En Chile, la crisis desató cuando el gobierno de Sebastián Piñera decidió subir el precio del pasaje del Metro por vigésima vez en los últimos 12 años. La tarifa estaba en 800 pesos chilenos (equivalentes a 1,13 dólares) y fue aumentada a 830 pesos (1,17 dólares), altamente costoso si se tiene en cuenta que el salario del 70% de la población no alcanza los 770 dólares al mes.

 Muchos consideran el alza de precio como “la punta del iceberg” de los problemas de desigualdad económica que actualmente enfrentan los chilenos. Según reveló la última edición del informe Panorama Social de América Latina elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 1% más adinerado del país se quedó con el 26,5% de la riqueza en 2017, mientras que el 50% de los hogares de menores ingresos accedió solo al 2,1% de la riqueza neta del país. Además los chilenos protestaban ante la desigualdad económica, bajas jubilaciones, alzas en la energía eléctrica y costos de la salud, presuntos casos de corrupción en la Policía y en el ejército, ¿Familiar?

 A modo de protesta, los estudiantes comenzaron a realizar “evasiones masivas”. La situación se agravó cuando comenzaron a incendiar estaciones de metro y buses, saquear supermercados y atacar oficinas de gobierno e instalaciones publicas. Como respuesta, el gobierno decretó estado de emergencia, ordenando por primera vez después de que Chile recuperó la democracia 1990, a los militares a salir a las calles y establecer un toque de queda.

A pesar que Piñeda anunció la suspensión del incremento al precio del pasaje, las protestas continuaron, dejando un saldo de al menos 18 muertos. 

Por otro lado, en Ecuador el gobierno declaró el estado de excepción en todo el país en respuesta a las protestas callejeras por la eliminación de subsidios a los combustibles. Tras haber suspendido la producción de tres pozos petroleros en medio de las manifestaciones que se oponían al plan de ajuste económico propuesto por Lenin Moreno que pone fin a los 40 años de subsidio a los combustibles. 

El país ha comenzado a ver los primeros efectos económicos de la crisis política, pues carreteras han sido bloqueadas, inició el desabastecimiento de gasolina en algunas zonas del país, derivando de la misma una escasez de productos y una gran especulación de alza al precio de alimentos y fletes. 

No es coincidencia que Latinoamérica se levante de manera simultánea, el presente panorama obedece a la teoría de mimética de René Girard. Varios argumentan que es el resultado de la incompetencia de los gobiernos de sostener un crecimiento económico tras la crisis financiera del 2008. Pues en lugar de otorgar garantías sociales, los gobiernos se han dedicado a aumentar los niveles de pobreza.

Después de haber leído a Jeremy Adelma, concuerdo que las protestas son necesarias y parte esencial de la democracia. Lo alarmante, sin embargo, son las respuestas represivas por parte de los gobiernos latinoamericanos. El presente panorama contrasta con el avance de la democracia en América Latina durante la década pasada. 

No me queda mas que decir, 

Querida América Latina: exige y exige mas fuerte, que te escuchen tus vecinos, que ese hartazgo, lo padecemos muchos.

La renuncia de Giuseppe Conte: Esperada pero alarmante

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El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció este martes su renuncia, porque Matteo Salvini, su socio de coalición por el partido Liga del Ministerio del Interior, decidió retirar su apoyo al presente gobierno populista italiano. 

A pesar de la distancia geopolítica es relevante analizar la crisis italiana recién estallada, pues es el resultado fallido de la coalición entre dos partidos con ideologías diferentes. 

Previo a las elecciones italianas, Giuseppe Conte no era exactamente un político, pero fue convocado como mediador entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) con ideología populista y la Liga caracterizada como nacional-populista. En las últimas elecciones, ningún partido tuvo los votos suficientes para formar su propio gobierno, la derecha era demasiada débil y M5S era fuerte pero no lo suficiente para gobernar por si solo, lo que resultó en una coalición centro-izquierdista con alrededor del 37% de apoyo. 

En el poder eran evidentes las diferencias entre ambos primer viceministros, Matteo Salvini (La Liga) y Di Maio (M5S), pues a pesar del esfuerzo de Conte como mediador, las propuestas y planes no coincidían. Por un lado, Salvini estaba profundamente arraigado en posiciones atlánticas y orientado al eje con la administración Trump en una perspectiva antieuropea y vinculado a la matriz soberana mundial. Por otro lado, el M5S se apoyaba en la concepción de dos pilares  internacionales: la EU y la alianza atlántica.

Durante el corto mandato del gobierno, la coalición nacionalista-populista se enfrentó a la UE, demonizó a los migrantes y apoyó políticas de Vladimir V. Putin. Lo cual trajo consigo acusaciones de aislamiento y debilitamiento al gobierno italiano, no obstante otros afirman que las medidas reorientaron drásticamente el lugar de Italia en Europa. 

Este mes, Salvini se pronunció en contra del M5S acusándolo de incompetente e hizo un intento por elecciones anticipadas, solicitando a los votantes italianos que le dieran el poder. Como respuesta, Conte acusó a Salvini de “oportunismo político” por retirar su apoyo al presente gobierno con la esperanza de tomar poder para sí mismo.

Tras las elecciones europeas era cuestión de tiempo la renuncia de Conte, pues las críticas hacia Salvini aumentaban. Italia vivía un ambiente híbrido sin una línea política clara lo cual era simplemente insostenible. Lo sucedido el martes es alarmante pues muestra hundida a una nación europea clave, que ya estaba cojeando por la fragilidad financiera y el caos político.

Fuentes: The New York Times, El Financiero, Giovani A Destra, Inside Over y agradecimiento especial a Leonardo Rivalenti.