AMLO brinca y ya está más de 18 puntos arriba; Margarita crece fuerte; Anaya y Meade pierden

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El candidato presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, está ya 20 puntos arriba de su más cercano contrincante, Ricardo Anaya Cortés, quien cayó 1.8 puntos porcentuales en el consolidado de encuestas que realiza Bloomberg.

La gran sorpresa es Margarita Zavala Gómez del Campo. Lleva una racha ganadora casi desde el momento en el que Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” salió de la contienda. El crecimiento de la esposa de ex Presidente Felipe Calderón es directamente proporcional a la caída de Anaya y de Meade.

La señora Zavala avanzó 5.5 puntos porcentuales para situarse por primera vez en los dos dígitos; estaba hace una semana en 6.80, y creció hasta 11.70 por ciento.

El Barómetro Electoral que realiza Bloomberg se basa en un “sistema de agregación de encuestas ponderadas por su nivel de calidad. Se les asigna mayor ponderación con base en lo siguiente: precisión de la casa encuestadora en sondeos para las campañas presidenciales del 2006 y 2012, qué tan recientemente fue levantada la encuesta, tamaño y margen de error de las muestras; También los sondeos realizados en vivienda reciben mayor peso que aquellos por teléfono”.

El tres veces candidato presidencial, quien comenzó oficialmente su campaña el domingo, tiene un 38 por ciento de apoyo de cara a la votación.

Ni el candidato que ocupa actualmente el segundo puesto, Ricardo Anaya, ni el tercero, el ex Secretario de Hacienda José Antonio Meade, mostraron señales de estar alcanzando a López Obrador.

En la encuesta de Parametría, Anaya, de la coalición de izquierda-derecha “Por México al Frente”, obtuvo el 20 por ciento de las preferencias, mientras que Meade, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se mantuvo en el 16 por ciento del apoyo. La candidata independiente Margarita Zavala subió a un 13 por ciento de las intenciones de voto.

En otra encuesta, la que realiza el medio Nación321.com sobre el “Voto Millennial”, arrojó que el tabasqueño sería el candidato más votado por los jóvenes, pues el 51 por ciento de los encuestados asegura que votaría por él.

El candidato de Morena está por encima de Ricardo Anaya, quien tiene el 29 por ciento de las preferencias en este sector, mientras que José Antonio Meade registró el 13 por ciento del apoyo. En cuarto lugar se ubica la independiente Margarita Zavala, con 5 por ciento.

El panista Ricardo Anaya Cortés se ubica en segundo lugar de las preferencias, aunque disminuido por acusaciones sobre presuntos actos de corrupción que, hasta hoy, no han llegado a los tribunales.

 

#ContraPortada: “¿Cómo ganar el voto Millennial?”

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En México el voto de los jóvenes millennial y los que tendrán la oportunidad de elegir por primera vez en su vida, será decisivo para todo aquel que pretenda ser el siguiente presidente o presidenta del país.

Con poco más del 40% de representación en la lista nominal con derecho a voto, los jóvenes se saben decisivos en las elecciones de éste año, conocen mucho más a los candidatos y, por el contexto social que vivimos, exigen con mayor capacidad y constancia.

Además, presentan características complejas de analizar, segmentar o estudiar; son un segmento poblacional que definitivamente tiene el poder de la incertidumbre. Utilizan un Smartphone 7 horas al día, levantan el celular alrededor de 150 veces y es en la arena digital donde encuentran su principal forma de organización.

No están contentos con el futuro que les han construido sus antecesores, sienten un descontento profundo con sus gobernantes y la clase política les resulta oportunista y repugnante.

¿Cómo ganar el voto millennial? Desde la Cumbre Mundial de Comunicación Política, les comparto mis 7 claves para llegar a ellos.

  1. Sé directo: 

A los millennials les molestan los rodeos, los discursos mareadores y las palabras sin fondo que históricamente se pronuncian en campaña. Quieren saber qué harás y cómo, si no lo encuentran buscarán otra opción.

  1. Propón justicia: 

A los jóvenes no les basta con saber que cambiaremos de partido en el gobierno o que una nueva cara llegará al poder. Quieren saber cuándo y dónde meterás a la cárcel a los corruptos que saquearon sus estados, a las personas que destruyeron sus oportunidades y a los que les han causado molestia en exceso por su cinismo.

  1. Muéstrate sincero: 

Ellos ya no creen en la figura perfecta y celestial que los consultores políticos crean alrededor de los candidatos, mucho menos en promesas de cambio radical que resulta un insulto a su inteligencia. Quieren conocer humanos, con errores y aciertos pero dispuestos a transformar las cosas con acciones puntuales.

  1. Estrategia digital empática: 

En México hay 60 millones de usuarios en Facebook (prácticamente la mitad de la población lo utiliza), 8 millones en Twitter y poco más de 6 millones en Instagram; justo las redes son el mejor canal para llegar a ellos.

  1. Involúcralos: 

No les hables de oportunidades si en tu gabinete no tienes a un solo joven trabajando contigo, tampoco les digas que son el futuro si no has propuesto empleo, educación y mejores condiciones de vida.

  1. Sé coherente: 

El principal hartazgo de los jóvenes para con la política es la cartera de mentiras que circulan campaña tras campaña, no confían en las ovejas que se convierten en lobo feroz. Quieren cambio, sí, pero no de la noche a la mañana.

  1. No ser un candidato de ‘cartón’: 

Ya nadie les cree a los políticos tradicionales, nadie quiere a un candidato acartonado. Para convencer al electorado millennial necesitan salir de lo políticamente correcto, retarlos y buscar conectar de una manera espontánea. Los políticos de siempre solo causan aburrimiento y desinterés.

Andrés Manuel López Obrador es el favorito de los millennials con el 38% de preferencia entre ellos según la última encuesta de El Financiero; el voto fuerte de Anaya también se concentra en la preferencia juvenil, mientras que Meade está lejos de conectar con un sector que está resentido, indignado y muy molesto con el partido que abandera.

Así se gana una elección donde los millennials definirán el rumbo, menos política ficción y mucha más política de acción.