Los Rivales Que Hacen a Andrés Manuel López Obrador Futuro Presidente de México

En las últimas semanas la exposición de Andrés Manuel López Obrador en medios nacionales e internacionales ha sido notoria. Hoy es la figura pública que mayor noticia ofrece, puntero claro en la intención del voto a presidente de México en el 2018 y, a ojos de gran parte de los mexicanos, es la última opción para salvar un barco que en manos de Enrique Peña Nieto va en camino directo a hundirse.

Su popularidad tiene varias vertientes, la izquierda lo ve como el personaje protagónico y la representación fidedigna de sus ideales; las nuevas generaciones lo vislumbran como todo lo contrario a esos partidos que aborrecen y la vieja guardia siempre lo ha tenido como un candidato congruente y capaz.

Atrás quedaron las frases de “peligro para México”, “es un dictador como Chávez y Castro” o la más recurrente “jamás dejen llegar a ese loco”.

Pero, ¿de quién se alimenta López Obrador? Aquí les describo y analizo sus principales fuentes de popularidad que son las mismas que le permiten ser hoy el virtual ganador de una contienda a la que todavía le queda un año.

1. Pésimas gestiones presidenciales del PRI y del PAN: Para mí ésta es la fuente del voto principal de Obrador. Los simpatizantes de AMLO votarán y son muchos, pero hay una corriente mayor que planea entregarle su voto y es justo el mexicano que ya está harto de los partidos que los han gobernado. Que no le creyeron a Fox, que vivieron un país en sangre con Calderón y que hoy están furiosos de vivir una de los peores sexenios de la historia de México con Peña Nieto.

2. Voto antisistema: López Obrador se ha convertido en la opción que queda, en la representación de lo contrario a la ‘mafia del poder’. Capta a la perfección el voto antisistema que pretende simplemente probar algo distinto, dejar de vivir gestiones del bipartidismo y que, sin saber si Andrés Manuel y MORENA sean la opción correcta, creen que ya no hay nada peor que lo que les ha tocado vivir.

3. Fractura de grupos en el PAN: Cuando éste partido debiera estar consolidado como la principal opción para recuperar la presidencia en el 2018 luego de la pésima gestión del partido en el poder, el no tener un candidato definido, la pugna constante entre tres candidatos y específicamente la pelea frontal entre Moreno Valle y Margarita Zavala debilitan las posibilidades de Acción Nacional para competirle al monstruo mediático que hoy representa Andrés Manuel López Obrador.

4. Enrique Peña Nieto: La figura del hoy presidente de la república que causa repudio, odio, risa y hartazgo en el mexicano promedio es una de las principales fuentes de alimentación a la preferencia del voto para Obrador, quien además siempre fue un crítico constante de las acciones que ha tomado el presidente. Es Peña Nieto uno de los principales aliados en la consecución de la presidencia para la izquierda de Obrador, indirectamente, gracias a sus constantes errores al frente del ejecutivo federal.

5. Felipe Calderón: La fiesta que se trae el ex presidente de México en twitter ya de risa. El poco nivel de credibilidad del que gozaba hasta hace unos meses se ha perdido en unos cuantos tweets; desde burlarse del nombre de Delfina Gómez (candidata a la gubernatura del Estado de México) hasta insultar infinidad de veces a López Obrador al punto de llamarlo “pejelagarto”, cuestión que lejos de debilitarlo lo alimentan y fortalecen, bajo el odio profundo de un ex presidente que ha perdido su investidura y personalidad.

6. Elecciones del Estado de México: Desde hace un año vislumbrábamos al Estado de México como la posible derrota histórica para el PRI que lo ha gobernado toda su vida. Lo que NADIE vislumbró es que sea MORENA y su candidata Delfina Gómez la principal opción para echar al revolucionario institucional de su bastión más fuerte y donde, además, reside el Grupo Atlacomulco que ha colocado al último presidente de México. De consumarse la derrota de Alfredo del Mazo y la llegada de MORENA al poder, la figura de Andrés Manuel López Obrador será prácticamente inquebrantable.

¿Quién alimenta a López Obrador? indiscutiblemente, el pésimo trabajo de gobierno, de estrategia electoral y de manejo de crisis de los que debieron ser sus principales rivales y “obstáculos” a la presidencia de México en el 2018.