El vagón rosa ¿solución o problema?

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Este jueves 8 de marzo arranca el programa “Vagón Rosa” en Monterrey. Durante los días pasados, la sociedad que reside en el área metropolitana de Monterrey -y no escribo usuarios del Metrorrey, porque gran parte de los opinólogos ni si quiera son usuarios- se ha dividido para expresar su sentir o pensar en torno a esta iniciativa que ahora se ha vuelto realidad.

Mis preguntas son: ¿qué postura tiene la razón? ¿por qué tenemos que llegar a estar circunstancias? ¿a caso es la única solución que tenemos para evitar el acoso hacia las mujeres? Si bien, el Vagón Rosa también podrá ser utilizado por personas con discapacidades y adultos de la tercera edad, hay que recordar que la iniciativa fue impulsada por parte de la organización civil Voces Femeninas de México y fue avalado por el Congreso de Nuevo León para evitar el acoso hacia las mujeres en el transporte público.

Quiero mencionar que durante varios años utilicé el sistema de Metrorrey mientras residía en Monterrey para diferentes traslados, a veces en hora pico y otras tantas en horas sin usuarios. Hace casi ocho meses que ahora resido en la Ciudad de México, y aunque vivo a tan solo un kilometro de mis oficinas, constantemente tengo que utilizar el transporte público de esta ciudad, siendo el metro, mi principal medio de movilidad.

Como saben, la iniciativa del Vagón Rosa en la Ciudad de México tiene ya un tiempo de haberse implementado como programa bajo la razón también de buscar la seguridad ante el acoso masculino, sin embargo, he conocido a mujeres con historias durante estos meses, en las cuáles, ellas han tenido que denunciar a otras mujeres debido al acoso que han vivido por sus acciones o actitudes. Al principio pensé que esto era poco habitual, sin embargo, con el paso del tiempo, las historias y denuncias han crecido constante. Lamentablemente, también he escuchado por parte de mujeres afectadas, que han preferido no denunciar para no perder el privilegio de tener un vagón exclusivo.

Estos hechos me hacen pensar en si esta es la mejor solución para combatir el problema del acoso hacia un sector de la población que es vulnerado, y si así fuera, esto implicaría no sólo crear espacios exclusivos para mujeres, sino también crearlos para cualquier grupo de personas que se sienta violentado y que representen una minoría en alguna ciudad de mundo. ¿Realmente necesitamos vagones o espacios exclusivos para ellos?¿esto es justo y equitativo? ¿esto es necesario? vuelvo a preguntar ¿a caso esta es la única solución? y, ¿realmente es una solución o sólo estamos evitando el problema?

Lamentablemente, las acciones en contra de las mujeres a lo largo de la historia de la humanidad, nos han obligado a crear seudo-soluciones como estas, pero esto no significa que vayamos erradicar estas problemáticas. Si estamos pensando en que esto es una solución definitiva, estoy seguro que esto solo creará más problemas. En la actualidad, en diferentes ciudades del mundo -incluyendo la Ciudad de México-, se están construyendo baños mixtos en oficinas o espacios públicos, pero el tema es que no podemos tener un transporte público en donde puedan convivir personas de cualquier genero o con cualquier ideología. Esto no me hace sentido, es como si creyéramos que el problema de la obesidad se resolverá comprándole a todos pantalones de una talla mayor. Estoy seguro que si queremos generar inclusión y seguridad para todos, la solución no es crear espacios exclusivos para cualquier grupo minoritario de la sociedad ¿o si?.