Ante llegada de Harvey, miles dejan sus casas.

Miles de personas han evacuado la costa sureste de Texas ante el arribo del huracán Harvey, que se elevó a categoría 3. Los afectados han llegado a San Antonio,  Austin, y a otras comunidades del centro y norte de la entidad.

Decenas de autobuses de transporte urbano procedentes de Corpus Christi, Victoria, y demás comunidades costeras, están transportando a quienes carecen de automóviles o medios propios para salir de la zona.

Se espera que Harvey llegue a tierra en la costa media de Texas, entre Corpus Christi y Matagorda, alrededor de la una de la tarde de este sábado, con vientos de hasta 170 kilómetros por hora.

Los pronósticos advierten que el huracán se detendrá cerca o justo en el interior de la costa media de Texas durante el fin de semana, que ocasionaría fuertes lluvias e inundaciones.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, pidió al presidente estadounidense que declare el estado de catástrofe natural por el huracán Harvey, algo que Donald Trump “considera” hacer, explicó su asesor de seguridad interna, Tom Bossert.

Declarar el estado de catástrofe natural permitirá desbloquear fondos federales antes incluso de que Harvey toque las costas de Texas.

La Comisión Nacional del Agua informó a través de Twitter que algunos desprendimientos nubosos del huracán causarán lluvias en Nuevo León y Tamaulipas.

Se reiniciaría ciberataque el día de hoy

Según expertos en seguridad cibernética, este lunes se podría reiniciar el ciberataque que afecto a más de 150 países el viernes y que entre sus víctimas estuvieron empresas automotrices, hospitales, tiendas y escuelas de todo el mundo, especialmente en Europa, donde el sistema nacional de salud del Reino Unido se vio paralizado por el ataque.

Además, se espera que el virus conocido como WannaCry y que entra en la categoría de ransonmware, adquiera nuevas formas lo que provocaría que su propagación sea parecida a la que tuvo el viernes pasado, solo con al expresión de que el continente más afectado sea Asia, mismo que no le fue tan mal en el ataque debido a que muchas de las computadoras y servidores estaban desconectados por el fin de semana.

El virus WannaCry es un ransomware, que secuestra y encripta los archivos de un computadora o servidor con el fin de que los usuarios que se vean afectados, tengan que pagar un “rescate” a piratas cibernéticas. En el caso del viernes, los montos de pago eran de entre 300 a 400 bitcoins, única forma de pago que aceptan los hackers.

Los principales sistemas que se vieron afectados fueron los que tenían como sistema operativo Windows, y no se encontraban actualizados con los últimos parches que emitió la compañía Microsoft el marzo de este año, tiempo en el que se dio a conocer la existencia de este ransomware, que fue filtrado de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de los Estados Unidos.

El mismo viernes el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ordenó a su asesor de Seguridad Nacional, Tom Bossert, celebrar una reunión de emergencia para analizar la amenaza. Tanto la FBI y la NSA buscan a los culpables del ataque.