Protestan Taxistas contra Uber

Un grupo de taxistas protestaron con el servicio Uber la mañana de hoy afuera del Congreso Local del Estado.

Los taxistas protestaron ya que consideran que es injusto que se permita el uso de la aplicación en el Estado. Los manifestantes aseguraron que este servicio les quita el 40% de los viajes diarios que existen en Monterrey y su Área Metropolitana.

Al no ser atendidos por el Diputado José Luis Garza, mismo que es Presidente de la Comisión de Transporte, los taxistas se retiraron del lugar y un pequeño grupo de 20 bloqueo por 10 minutos el cruce de las avenidas Juárez y Madero.

Uber a Taxi, Moët a Tonayán

Siempre tenemos que ver los dos lados de la moneda, las implicaciones de una y otra postura. A diferencia de otros temas polémicos, en la disputa unilateral de taxistas contra el servicio de chofer “privado”, sólo he visto una opinión social y ésta defiende a Uber. La sociedad en general, incluyéndome, encontramos en Uber un servicio efectivo, pulcro, ético y que entiende las necesidades y exigencias de sus clientes. La novedosa idea de Travis Kalanick y Garret Camp fue un game changer en la industria del transporte y el traslado de personas que la gente “ama”. Quizá exista algún novedoso que defienda al taxi, pero en general, la sociedad se pronuncia a favor del servicio privado por las mil y un razones que ya todos conocemos, y que por supuesto han ocasionado que más de dos taxistas reaccionen de manera poco cordial.

Tal vez no se ha entendido que son productos similares pero consumidos por clientes distintos.

Tal vez no se ha entendido que son productos similares pero consumidos por clientes distintos. El usuario de la aplicación móvil no es el mismo que el de un taxi. En términos generales, y con el debido respeto, el que usa a menudo un taxi no puede acceder a un Uber, y en contraparte, el que usa este servicio privado no va a utilizar un taxi común y corriente cotidianamente. Uno no le quita clientes al otro.

Los transportistas tienen que pagar una cuota al aeropuerto para poder brindar el servicio a los viajeros; y la pregunta es válida: ¿por qué el taxi del aeropuerto paga dicha cuota y Uber da el mismo servicio sin tener que hacerlo?

No obstante, es justo ponerse en los zapatos del gremio taxista. Para obtener las placas de estos autos se tiene que pagar un derecho para poder ejercer el servicio de transporte, tener taxímetro, pintar el vehículo, estar afiliado a un padrón y cumplir con ciertos requisitos marcados por la ley. En caso contrario, Uber no tiene que erogar cantidad alguna por concepto de impuesto o afiliación para brindar este servicio a la gente. De la misma forma, los ingresos que este último recibe no son fiscalizados de la misma manera que los de un taxi común y, en algunos casos, el Uber ni siquiera paga lo que por ley corresponde de ISR o IVA toda vez que es una actividad comercial que genera impuestos. Las agresiones e inconformidades de los taxistas del aeropuerto contra los choferes de Uber son legítimas (lo cual no justifica su comportamiento animal) dado que los transportistas tienen que pagar una cuota al aeropuerto para poder brindar el servicio a los viajeros; y la pregunta es válida: ¿por qué el taxi del aeropuerto paga dicha cuota y Uber da el mismo servicio sin tener que hacerlo? Nuevamente, todos estamos a favor de este último, pero tenemos que considerar dichos asegunes.

Aunque para efectos legales y comerciales no debería regularse al taxi y al servicio privado como productos idénticos, sí se deben establecer reglas que permitan se desarrollen estos dos gremios de la misma manera.

En este sentido, no es totalmente justo que el mismo servicio de traslado de personas (con sus diferencias y similitudes) en unos casos pagué licencias y derechos y en otros no. Desde un punto de vista económico, es una competencia en desigualdad de circunstancias que sería conveniente regular de una forma equiparable y justa para todas las partes. Aunque para efectos legales y comerciales no debería regularse al taxi y al servicio privado como productos idénticos, sí se deben establecer reglas que permitan se desarrollen estos dos gremios de la misma manera.

La lucha de los taxistas contra Uber es ilógica. De la misma forma como Moët no se vende en la tiendita de la esquina ni Tonayán en el antro de moda, Uber no le quita clientes a los taxistas.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Uber y el sistema sindicalizado de taxistas

Durante las últimas semanas, he estado conversando con amistades sobre su percepción de Uber y el servicio que ofrece. Asimismo consulté personas relacionadas con bases de taxis sobre la misma cuestión.

Hay algunos mitos y generalizaciones clasistas que debemos analizar para definir la situación actual y distinguir beneficiados y afectados.

La percepción en casi todos lados es la misma: el servicio que ofrece Uber es de calidad, a buen precio y acotado por 2 elementos del mercado que son las condiciones económicas y tecnológicas actuales. El detalle es que hay algunos mitos y generalizaciones clasistas que debemos analizar para definir la situación actual y distinguir beneficiados y afectados.

Se dice que los taxistas manipulan las tarifas… Uber tampoco tiene una regulación oficial en sus precios.

El primer punto a analizar es el número de involucrados que son el taxista, la base de taxis, el sindicato, Uber, los dueños y el gobierno. Como podemos ver no son lo mismo cada uno de ellos y por tanto merecen un análisis distinto. En esos mitos se acusa al taxista de la falta de innovación en cuanto al vehículo sin considerar que en la mayoría de los casos, el taxi no es de él. Del mismo modo, los taxistas son peones al servicio de los sindicatos sin voz ni voto. Se dice que los taxistas manipulan las tarifas… Uber tampoco tiene una regulación oficial en sus precios. Se comenta del mal servicio en los taxis, poco hay de incentivo en un carro que ni es propio. Se habla de la seguridad… Si considero que depende la zona y el taxi en particular.

En pocas palabras, los taxistas no tienen incentivos en mejorar su servicio. Para qué si están controlados por sindicatos y presionados por cuotas de gobierno; se mantienen como peones en un esquema anárquico en su manejo pero con sumisiones de facto.

Uber cubre un mercado que posee smartphones, acceso a internet y tarjetas, el cual no es la mayoría, que en el caso de los taxis están presentes para todos los mercados y zonas de la ciudad.

Uber vino a revolucionar una industria monopolizada y amparada por el gobierno que ha protegido y negociado con los sindicatos oscuros sin importarle el usuario final. Curiosamente, el mismo caso de los camiones urbanos. Aparte, Uber cubre un mercado que posee smartphones, acceso a internet y tarjetas, el cual no es la mayoría, que en el caso de los taxis están presentes para todos los mercados y zonas de la ciudad.

Sin embargo, esa modernidad que trae Uber consigo compite de manera desleal porque aunque si pagan impuestos, no pagan las concesiones, las tenencias por los sitios, las cuotas de cajones en espacios públicos como hospitales y estaciones del metro, el pago de placas especiales, las renovaciones de los permisos, la revisión del taxímetro y las verificaciones vehiculares.
Los sindicatos en este tema se han vuelto una mafia que lucra con el taxista y con el gobierno. Operan al puro estilo de los cárteles, sin transparencia, negociando votos y actuando hasta como fuerza política. Obviamente, esta innovación les afecta así como los taxis piratas que fueron la primera “rebeldía” en el sistema hace años y que aún siguen principalmente en Guadalupe.

El gobierno deberá regular a Uber, sin embargo, tiene que saber entender al mercado, ya surgieron los taxis pirata, Uber, Cabify y diversas compañías. El monopolio de los sindicatos tiene que desaparecer. La industria de transporte público tiene que transformarse en beneficio del usuario y del prestador del servicio. El siglo 21 llegó para quedarse y con ello la innovación.

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https://revistafal.com/uber-y-las-libertades-economicas/

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”