#EspacioWiki: “Sobre la reforma electoral de la Wiki”

La política, palabra tan desgastada por las acciones de nuestras y nuestros servidores públicos, debe encontrar hoy formas de recuperar su sentido original, y así, regresar al espíritu que motivó su existencia, para dejar de lado aquella concepción que ha provocado aquel círculo vicioso de desesperanza popular y cinismo político. Por esto mismo,  si se quiere cambiar el sentido de la política, si se desea esperanzar nuevamente a la gente, para que esta incida en la deliberación de la cosa pública y detenga a la actual cleptocracia, debe entonces replantearse el sentido de varios pilares  que la sostienen.

En este sentido, y pensando en la imperiosa necesidad de reforzar aspectos como la inclusión, apertura, pluralidad, discusión, igualdad y legitimidad dentro de nuestro sistema, fue que, Wikipolítica Nuevo León, decidimos elaborar  una iniciativa de ley relativa al sistema electoral estatal.

Para que dichos aspectos sean llevados a la práctica, es imperativo generar figuras que reflejen el fondo de los mismos; por esto mismo, en la iniciativa de ley de la Wiki se han incorporado distintos mecanismos para llevar a la realidad el reforzamiento de los pilares que reivindicarán la política de nuestro país.

Una de las propuestas contenidas, en concordancia con los aspectos de apertura y discusión, es la propuesta de establecer como obligatorio, la celebración de debates públicos entre las diferentes candidaturas a diputaciones locales, por cada distrito electoral. Actualmente, la ley prevé la celebración de un solo debate para el cargo de diputación local, en el cual los partidos políticos pueden elegir como representante a cualquier candidato de cualquier distrito que ellos consideren; asimismo, del lado de las candidaturas independientes a diputación local, hoy, la ley contempla seleccionar a la candidatura que contenderá en el debate único, por medio de un sorteo; en virtud de la evidente ausencia de una confrontación y discusión de propuestas real, de una celebración notoriamente incompleta de un ejercicio, tan elemental para la democracia, como lo es el debate. Por ello, es que consideramos como vital el modificar nuestras leyes, para que cada distrito pueda presenciar un debate, celebrado en espacios públicos, entre aquellos y aquellas  que aspiran a representarles.

Por otra parte, un mecanismo que pretende robustecer el factor de la legitimidad, es la segunda vuelta electoral; por medio de ella, se plantea el requisito de contar la candidatura a la gubernatura, con un porcentaje frente a la segunda opción con mayor número de votos; o en su defecto, celebrar segundas votaciones entre las dos candidaturas más votadas.

Igualmente, entendiendo la relevancia de la inclusión, se ha formulado en la propuesta de ley, la creación de una diputación que represente a las y nuevoleoneses que residen en el extranjero. De esta forma, las y los neoloneses residentes en el extranjero podrán votar a una persona que vele por sus necesidades e intereses en el congreso local, asegurando así su derecho a ser representados.  

Por otro lado, se ha expuesto en la iniciativa de ley, como un factor para consolidar la inclusión, la igualdad  y reconocimiento del sexo femenino en la legislación, la realización del lenguaje incluyente; el cual, visibilice, incorpore y considere a las mujeres como personas sujetas a lo estipulado por las leyes, reconociendo así su existencia propia en el plano jurídico, y con ello garantizando los derechos más fundamentales, tal como siempre lo ha tenido el sexo masculino. No puede erigirse la igualdad y la inclusión en la política, ni pueden celebrarse iniciativas que aboguen por la paridad de género,  ni pueden combatirse las violencias machistas por las cuales actualmente adolece nuestra sociedad, si primero no se lucha por la incorporación de un lenguaje que brinde un  lugar a las mujeres en cada ordenamiento jurídico.

Finalmente, en congruencia con la pluralidad y la igualdad, principios sobre los cuales se materializa una democracia donde  a cada voz y a cada grupo le es dado un lugar en la deliberación, se ha planteado como propuesta la defensa y ampliación de la representación proporcional. No solo resulta congruente para una democracia plural, el defender el derecho de las minorías al acceso de un lugar en el poder legislativo, sino también congruente para con lo que estipula nuestra Carta Magna en relación al porcentaje de diputados por representación proporcional presentes en el Congreso.  Atendiendo lo anterior, se aprecia además, en  la iniciativa la ampliación de la representación proporcional a las candidaturas independientes; esto, siempre y cuando cumplan con diversos requisitos, como la suscripción de un programa en común entre aquellas personas, que buscan contender a una diputación local y que su candidatura no aspira al mismo distrito electoral.

Al redactar esta serie de propuestas en la iniciativa, de exponerlas y de justificarlas frente a los diversos colectivos y frente a las diputadas y diputados en la mesa de trabajo celebrada en el congreso hace unos días, comprendemos el reto que constituye reformular la política desde las bases, y la constante lucha que implica el buscar lograr tal objetivo, la cual, no será  en definitiva, algo que se consiga en la brevedad.                                                                                                                                                        Sin embargo, hoy seguimos sin soltarnos, y nos encontramos construyendo el camino hacia la consolidación de una política que escuche nuestras voces; y que deje de ser, de una vez por todas, el arte de servirse a sí mismo, para dar paso a ser el arte de escuchar, servir y obedecer al pueblo.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Dilemas normativos de la reelección

En 2018 no solamente acudiremos a las urnas para seleccionar a la persona que ocupará la Presidencia de la República. En algunos estados, como en Nuevo León, también saldremos a votar por la posible reelección consecutiva de Diputaciones, Presidencias Municipales, Sindicaturas y Regidurías. No es menor la decisión polítca que en el orden local deberemos de tomar: Ahora más que nunca debemos tener información confiable para refrendar, o no, a ciertas personas en sus cargos públicos electivos.

Sin embargo, para que la institución de la reelección consecutiva opere jurídicamente, como en muchas otras ocasiones, se precisa de la labor de desarrollo normativo del legislador ordinario, en este caso, del Congreso del Estado de Nuevo León.

Aunque puede existir un número importante de situaciones a regular jurídicamente, me parece que las esenciales son las siguientes cuatro:

Primero, si la reelección consecutiva es un derecho de las personas o es un derecho de los partidos políticos. Segundo, si las personas electas en 2015 vía una candidatura independiente pueden ser reelectas y, en su caso, si deben volver a recabar firmas de apoyo ciudadano. Tercero, si la reelección es una excepción para cumplir con la paridad de género en las postulaciones. Y cuarto, ¿qué reglas específicas deberá seguir una persona a reelegirse para no afectar la equidad en la competencia? Si bien cada uno de estos problemas tiene de por si respuestas complejas, ensayo en las siguientes líneas algunas propuestas de solución.

Primer dilema normativo

El primer dilema normativo se deriva de la manera en que se redactaron las normas constitucionales que ahora permiten la reelección consecutiva para ciertos cargos públicos. Por ejemplo, para los Ayuntamientos, la disposición constitucional establece que “la postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partidos político o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato” (art. 115, fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, CPEUM).

 




 

Sin embargo, cualquier intento de las élites partidistas de interpretar estas palabras en el sentido de que la titularidad de este derecho recae en los partidos se desvanece frente al reconocimiento claro del derecho humano a ser votado para todos los cargos de elección popular en la propia Constitución (art. 35, fracción II CPEUM), y en el artículo 23.1.b) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Es decir, los titulares del derecho a ser reelecto, como faceta inobjetable del derecho a ser votado, son las personas, no los partidos políticos.

Segundo dilema normativo

Esta propuesta de respuesta al primero de los dilemas, en cierta forma, nos ayuda a responder que una persona electa por la vía de candidaturas independientes, también tiene reconocido el derecho a ser reelecta de forma consecutiva, porque de lo contrario se haría una distinción injustificada entre personas electas a propuesta de los partidos políticos y personas electas por la vía independiente.

Y, además, porque las candidaturas independientes, una vez reconocidas constitucionalmente, son un mecanismo más de refortalecimiento de los derechos políticos y de la democracia, tal como sostuvo la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Caso Castañeda Gutman vs Estados Unidos Mexicanos, párrafo 204).

 




Sin embargo, ello implica que los gobernantes electos a través de candidaturas independientes deben recabar de nuevo firmas de apoyo ciudadano, porque ese es su vehículo normativo para la postulación, tal como las personas propuestas por partidos políticos deben cumplir con los estatutos para ser postulados por sus partidos (incluso participar en contiendas internas).

Tercer dilema normativo

La posibilidad de ser reelecto no debe ser una excepción al cumplimiento de la paridad de género en las postulaciones. Esto en razón de que el principio de paridad en la postulación reconoce una necesidad de igualación material entre mujeres y hombres.

Asumir una posición distinta podría reeditar problemas de incumplimiento de la paridad en razón de la faceta mayoritaria de la democracia, desatendiendo la cara de la garantía de derechos de igualdad substancial y no meramente formal.

Cuarto dilema normativo

Por último, si uno de los pilares de nuestro sistema electoral es la equidad en la competencia, las reglas que se delimiten por el legislador local deben buscar inhibir conductas de utilización de recursos públicos a favor de las personas postuladas para ser reelectas.

 




En otras palabras, a diferencia del sistema norteamericano en donde el Presidente Obama pudo trasladarse en el Air Force One para su campaña de reelección, en México, en Nuevo León, deben crearse reglas específicas para mantener un piso igual para todas las personas contendientes.

En resumen, la reelección es un derecho de las personas y no de los partidos políticos. Las personas electas en 2015 a través de candidaturas independientes sí pueden ser reelectas, aunque deben recabar de nuevo firmas de apoyo ciudadano. La postulación para ser reelecto no debe ser una excepción al cumplimiento de la paridad de género.

Y, por último, Las personas que sean postuladas para ser reelectas deben cumplir reglas claras y estrictas para no desequilibrar la equidad en la competencia.

Por si esto no fuera suficiente, además, todo debe quedar legislado en el primer semestre de 2017. Una tarea por demás compleja tiene el Congreso del Estado.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

DE LA CASA BLANCA AL PERDÓN

En las últimas elecciones fuimos testigos de una jornada histórica para el sistema electoral y político mexicano. Una sociedad enardecida votó en contra de la corrupción, el despilfarro, la violencia y el narco-gobierno. Los ganadores formaron coaliciones para derrumbar al partido que por muchos años había gobernado en Estados como Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo y Durango.

La derrota fue tan dura que el presidente nacional del PRI no tuvo mas que renunciar y hacerse a un lado para permitirle a su partido buscar, de manera desesperada, componer el barco rumbo a una virtual derrota en el 2018.

En Nuevo León, por ejemplo, la sociedad le dio una paliza a los dos partidos que habían alternado el poder y que son denominadas las dos grandes fuerzas políticas de México. Jaime Rodríguez Calderón logró lo que jamás se pensó: un ’independiente’ sin estructura partidista llegaba a gobernar el Estado.

Todo esto sucedió como reacción a una de las peores gestiones presidenciales en la historia de México. Repleta de sinsabores que directa o indirectamente causaron las decisiones de Enrique Peña Nieto y sus asesores. Comenzó con un error tras otro, hasta que se convirtió en la burla favorita de los mexicanos en las redes sociales.

Que no sabía inglés, que no había leído libros, que se equivocaba al saludar militares y que era una broma a lado de los presidentes de Estados Unidos y Canadá. Pasó de la risa a la frustración profunda.

Jamás dio una respuesta contundente a los 43 normalistas desaparecidos y presuntamente asesinados por el narcotráfico, sus reformas no han terminado de ser lo que se presumía en una portada de revista como “Saving México” y estamos muy lejos de ser la potencia económica que Luis Videgaray Caso (Secretario de Hacienda) mencionaba al inicio de la gestión en el 2012.

Hoy tenemos a un presidente con los niveles más bajos de popularidad y credibilidad entre la población mexicana, quien ha estado inmerso entre la corrupción y la ostentación de riqueza sin tener la claridad perfecta de dónde se originó.

La Casa Blanca logró lo que quizá ninguna asociación pro participación ciudadana o política había logrado; causó que los mexicanos salieran a las calles a votar en contra del partido que lo postuló y que hoy sufre una profunda crisis de identidad.

Nuestro presidente ha optado por pedir ‘perdón’ como si eso devolviera esperanza a los familiares de los normalistas de Ayotzinapa, como si las disculpas fueran el plato lleno de alimentos con los que hoy millones de mexicanos en extrema pobreza pudieran comer y como si con esto la seguridad volviera a las calles. Acciones como ésta verán muchas de en dos años, no crean que es porque el presidente y su partido están arrepentidos, NO, es porque están realmente asustados por perder la presidencia en el 2018.

Sigamos despiertos mexicanos y recordemos que un “perdón” no soluciona en nada el país en llamas en el que hoy vivimos.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”