Los posibles efectos contraproducentes de los precios de garantía

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El programa de precios de garantía comenzado hace algunos días por el gobierno federal muestra un esfuerzo para impulsar la autosuficiencia y la seguridad alimentaria. Centrándose en una población objetivo -pequeños y medianos productores-, los precios de garantía apuntan a productos como el maíz, el frijol, el arroz, el trigo y la leche.

Esto implica que los productores podrán vender, a través del organismo denominado Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), su producto a un precio por arriba del precio de mercado. La Segalmex -una especie de CONASUPO, que no dio resultados en los años setenta y, en cambio, fue acusada de múltiples actos de corrupción- se encargará de comprar, almacenar, distribuir y vender dichos productos. Comprará a precios de garantía y venderá a precios de mercado, lo que significa una forma específica de subsidio.

SI bien el subsidio al campo es una práctica recurrente en todo el mundo, incluso en aquellos países que se proclaman como apologistas del libre comercio, el mecanismo y su objetivo parecen no ser los adecuados. 

Expondré tres razones por las cuales esta medida, en un principio bien intencionada, parece ser contraproducente. 

En primer lugar, y desde un fundamento microeconómico, es decir, desde una teoría de la acción del agente económico, el apoyo a pequeños y medianos puede afectar a los grandes productores. Esto porque, al poder competir a precios de mercado con los grandes consorcios productivos, aquellos serán capaces de arrebatarles parte de su poder de mercado. Ante ello, los grandes productores se verán tentados a bajar su precio. 

Los grandes productores saben que poseen costos marginales inferiores al de los pequeños y medianos productores (esa es la razón por la cual estos están recibiendo un subsidio), por lo cual son capaces de reducir su precio de venta y acaparar nuevamente el mercado.

Si el gobierno decide continuar con su política, entonces tendrá que destinar mayores gastos, ya que el diferencial entre precio de compra y precio de mercado aumentará. La empresa puede continuar bajando su precio de venta hasta llegar al nivel de su costo marginal; debajo de dicho nivel la empresa se abstendrá de producir. Con ello, a largo plazo, la política de precios de garantía resulta nociva para el bienestar de la sociedad. 

En segundo lugar, los precios de garantía generarán distorsiones en el mercado, ya que la asignación de recursos será ineficiente. Los recursos disponibles serán redirigidos desde sectores con mayores niveles de productividad, es decir, de aquellos en los que se puede aprovechar de forma más eficiente dichos recursos.

Asimismo, el subsidio para el programa de precios de garantía implica un gran gasto para el gobierno federal. Gasto que podría destinarse a otros sectores como el educativo o el de salud. 

Por último, la política de López Obrador no parece establecer condiciones para los productores subvencionados. El gobierno debería exigir como respuesta al programa el compromiso de los productores para aumentar su productividad. 

Si se desea conceder subsidios sin generar transformaciones en las estructuras productivas del campo, entonces la ayuda será de naturaleza asistencialista, lo cual no resuelve la problemática estructural del país. Es necesario generar programas y políticas con el objetivo de aumentar la productividad en el sector agrícola.

En el periodo denominado industrialización dirigida por el Estado de mediados del siglo pasado, éste, en un sentido paternalista, protegía a los productores nacionales en detrimento de los extranjeros. Un extenso grupo de empresarios le debe a esos gobiernos su extensa riqueza actual. Sin embargo, otros productores, ante el generoso apoyo gubernamental, adquirieron una actitud conformista, renuentes a aumentar su inversión para incrementar los niveles de productividad. Cuando llegó la apertura comercial en la década de los noventa, esta burguesía conformista no pudo competir con los productos extranjeros. Esto puede ocurrir con el programa de precios de garantía del gobierno actual. 

No hay duda de que los subsidios al campo son mecanismos justificados para salvaguardar la seguridad nacional. Más en el caso de México, quien en el proceso de apertura comercial salió perdiendo en el sector agrícola. 

Sin embargo, se deben buscar mecanismos alternativos que no representen medidas asistencialistas o esfuerzos espurios para transformar la estructura productiva. La única forma para afrontar la pobreza es a través del crecimiento económico, el cual depende de un incremento en los niveles de productividad. 

López Obrador anuncia control en nómina magisterial

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Andrés Manuel López Obrador anunció que, aunque se cancelará la reforma educativa, el control de la nómina magisterial seguirá en manos del Gobierno federal, como estableció el Presidente Enrique Peña Nieto a inicios de su sexenio.

De esta manera, detalló el Presidente electo, se garantizará que el dinero y los aumentos salariales lleguen directamente a los maestros de todo el territorio nacional.

“Se va a acabar con esa mal llamada reforma educativa, lo único, lo único que va a quedar, y es la primera vez que lo digo, aquí en Zacatecas y en el País, lo único que va a quedar es el manejo de la nómina, que lo va a seguir teniendo el Gobierno federal“, aseveró López Obrador en un mitin realizado en ese Estado.

“¿Por qué? Para que le llegue el dinero a los maestros y para que les llegue el aumento a los maestros”.

Horas después de que maestros disidentes de Guerrero reventaron uno de los foros educativos que lleva a cabo el equipo de transición, López Obrador, sin especificar ni decir nombres, reiteró que se quedarán con las ganas todos aquellos que señalan que la reforma educativa no será cancelada.

“Se va a cancelar la reforma educativa, se va a abrogar, a derogar, a abolir, porque algunos que piensan que vamos a incumplir nuestros compromisos, los que no creían en la lucha política-electoral, que incluso llamaban a no votar aunque se hacen pasar por gente de izquierda y muy radicales, ahora están esperando que nosotros no cumplamos”, aseveró.

“¿Para qué? Para decir ‘son lo mismo’. Se van a quedar con las ganas, le vamos a cumplir al pueblo, nunca nos van a rebasar por la izquierda”.

López Obrador insistió en que se cerrarán todas las oficinas de Pro México en el extranjero, se acabarán los gastos superfluos del Gobierno y ya no se utilizarán las aeronaves oficiales.

En Zacatecas, agregó, se revisará la realización de una presa y una ampliación de la carretera a Aguascalientes, además de que habrá precios de garantía para los productores y se apoyará a los 18 municipios mineros.

El político tabasqueño dijo que la empresa Seguridad Alimentaria Mexicana, la cual será producto de la fusión entre Liconsa y Diconsa, tendrá su sede en Zacatecas, y se destinarán mil 294 millones de pesos a la entidad para sumar a 30 mil jóvenes al programa Jóvenes Construyendo el Futuro.