Llama AMLO a Meade, “Señoritingo”, “pelele” y “títere” de Videgaray

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El día de ayer el aspirante a la Presidencia de México y dirigente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, llamó al virtual candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade como un “señoritingo”, “títere” y “pelele” de Luis Videgaray, además de ser un “representante de la mafia del poder”.

Durante su gira por el estado de Michoacán, el aspirante presidencial dijo que Meade no era un pelele y títere de Peña Nieto, sino de Luis Videgaray, el actual canciller de México.

“Nos vamos a estar enfrentando, es normal, es parte de la política. Yo lo que pienso: que Meade es un pelele, es un títere, ya ni siquiera de Peña, sino de Videgaray, es una pena”, dijo Obrador.

Por otro lado, dijo que Peña Nieto había sido un pelele y títere:

“Ya también impusieron a otro pelele, a otro títere, a Peña Nieto y miren cómo está nuestro querido México: impera la corrupción, hay mucha pobreza, mucha inseguridad, mucha violencia. Y ahora quieren a otro pelele a este señor Meade, este señoritingo ¡pues ya no! ahora será el pueblo el que va a elegir al próximo presidente de México, ya no más peleles, ya no más títeres”, dijo el dirigente nacional de Morena.

Por último, aseguro que la “mafia del poder” va a apoyar con todo a Meade, valiéndose dijo, de “paleros”, en clara referencia a los candidatos independientes y al Frente Ciudadano por México, conformado por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

Voto Duro: El mal de México

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El pasado 4 de junio del presente año, cuatro entidades federativas celebraron elecciones locales para distintos puestos políticos, entre los que se encontraban candidatos a gobernador, alcaldías y diputaciones. Unas elecciones nada sencillas, por un lado, la elección local más importante, por tamaño poblacional y económico, la del Estado de México, y por otro, la última competencia de la partidocracia previo a las elecciones por la silla presidencial. Todo está en juego y, como muchos afirman, una probada de lo que será el próximo año de conflicto partidista. Pero ¿qué pudimos darnos cuenta con lo acontecido?

Lo primero, las encuestas y los análisis vuelven a quedarse cortos con los resultados predichos, a pesar de no tener datos oficiales por el INE, es claro que el PREP nos muestra una realidad lo más cercano a la resolución final, y está es la de, como virtual ganador en las gubernaturas el PRI, tanto en Coahuila como en Estado de México.

Con altas expectativas se inició la jornada electoral y con encuestas en mano que apuntalaban a Delfina Gómez y Guillermo Anaya, con MORENA en Estado de México y con el PAN-PRD en Coahuila, respectivamente, a ser los rotundos ganadores, se finiquitaron con lo cerrado que se tornaba la contienda. Las esperanzas fueron cayendo poco a poco, y así, conforme se transcurría la noche y el PRI tomaba fuerza para posicionarse en primer lugar de las preferencias del electorado.

Lo segundo, aún le queda poder a ese monstruo político, llamado PRI, cual posee entre sus organizaciones e institucionalismo, la capacidad para convocar a masas sociales para obtener la mayoría de los sufragios, condicionando el voto.

Y tercero, el abstencionismo, mismo que pareciese no extinguirse, 1 de cada 3 mexicanos decide no ir a las urnas a ejercer su derecho de elección y contribuir a la democracia nacional, prefiere quedarse en casa y dejar en manos de otros tomar las decisiones y los liderazgos que administrarán el futuro del país.

Estas tres razones se ven reflejadas en el voto duro, el mal de todos los males, un sufragio condicionado y forzado, que abusa de las necesidades de la sociedad para obligar a los ciudadanos a elegir a un partido especifico, con fuertes consecuencias en caso de no hacerlo. Un voto duro que las mismas encuestas son incapaces de calcular, imposibilitando sus predicciones correctas, sesgando todo resultado posible. Y que es, incluso, mayor que el mismo abstencionismo, que no perjudica a los partidos, pero sí a la sociedad misma.

Con todo esto, el PRI dejó en claro una cosa, no es tan débil como pensamos, no lo subestimemos, el PRI no es sólo Enrique Peña Nieto y su mala administración, o la camada de gobernadores más corrupta de la historia, el PRI es, y seguirá siendo, una de las instituciones mejor organizadas que tiene la región y eso le es suficiente para, aún, ganar elecciones, apoyado en su voto duro.

Así que no lo hemos visto todo, y el conflicto mayor apenas comienza, a un año de las próximas elecciones todo puede pasar y nada está escrito.

Lo bueno, lo malo y lo ridículo del domingo

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Como bien lo saben, el domingo se efectuaron elecciones en cuatro estados del país arrojando como resultado múltiples ganadores, desprestigio y sombrerazos.

Por un lado, y de lo poco rescatable es la resurrección del PRD en el Estado de México bajo la figura de Juan Zepeda, me parece un poco sobrevalorado como lo han ido manejando, sin embargo, de eso a nada, el rockero de Neza hizo un trabajo muy decente para un partido que viene en caída libre a nivel nacional.

En lo bueno, también pondría a lo hecho por MORENA en Coahuila, la izquierda históricamente en el Norte no existe a nivel estatal, solo en pequeñas ciudades y sobreviviendo con algunas diputaciones plurinominales. Guadiana ha sido objeto de muchas críticas, y aunque si bien, sacó un tercer lugar, pone a Morena con 10% en la elección y por encima del independiente Javier Guerrero del que se esperaba mucho más.

Lo malo, como siempre el PRI. Amaños, acarreos, “tinacocracia” dijo el Senador Armando Ríos Piter el domingo. Es verdaderamente lamentable la osadía que ha tenido el PRI para festejar las gubernaturas, ambos resultados son verdaderamente pírricos. Ganaron con muy poco y en dudas. Sin embargo, la política mexicana es un juego de suma cero, “haiga sido como haiga sido”, el vencedor siempre es uno o unos.

Lo ridículo es obviamente la salida de múltiples candidatos proclamándose como ganadores. El mismo Juan Zepeda salió a burlarse de Alfredo Del Mazo y de Delfina Gómez por esa ansia de anticiparse a todo y a nada. Lo mismo pasó en Coahuila. México sigue teniendo una democracia infantil en la que los partidos refutan los conteos rápidos, no los entienden y revientan los limitados resultados que ofrece nuestra faraónica democracia.

Y quien se lleva el premio de la ridiculez es Josefina Vázquez, es increíble que el PAN siga confiando en alguien que jamás ha ganado un puesto de elección popular. Suficiente prueba era su terrible fracaso en 2012, el PAN tiene que sentarse a revaluar muchas cosas. Un cuarto lugar es ridículo en el Estado de México.

Hay que llevarnos varios aprendizajes, el primero es que, si se consuma la derrota de MORENA, el golpe contundente al lopezobradorismo va a ser muy fuerte, tan fuerte; que mina las aspiraciones a 2018. MORENA ganó ciudades muy importantes en Veracruz; sin embargo, se ha quedado corto en estados clave.

Otro aprendizaje es que el PRI intentará quedarse en el poder cueste lo que cueste y eso es muy lamentable porque el financiamiento público más los desvíos desde los estados traerá graves consecuencias de déficits y deuda, mucha deuda.

Un tercer aprendizaje es que los independientes siguen sin saber jugarle al sistema, los pocos que hubo brillaron poco y no entendieron que no pueden jugar tú por tú con los partidos, sino que deben buscarse otras alternativas de promoción.

Finalmente, el triunfo en Nayarit de la alianza PAN-PRD me parece que es una clara demostración que, si los dos partidos quieren ganarle al PRI en 2018, la alianza no solo es adecuada y viable, es lo único.

Lo dicho, dicho está.

PAN-PRD impulsan a Yunes para la presidencia.

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Los dirigentes de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolución Democrática (PRD) en estado de Veracruz, José de Jesús Mancha Alarcon y Jesús Alberto Velázquez Flores, “destaparon” en una conferencia con los medios de comunicación que están interesados en proponer al actual Gobernador del estado, Miguel Ángel Yunes Linares, como precandidato a las elecciones por Presidencia de México.

Los políticos señalaron que desde hace tiempo México no ha contado con un presidente de origen veracruzano y seria relevante luego de 50 años de no haber contado con uno, así mismo comentaron  que de caso de que el ejecutivo estatal acepte la idea trabajaran por mejorar la imagen de corrupción que actualmente tiene la entidad.

Mancha Alarcon menciono que esta idea es una confirmación de la alianza de los dirigentes de ambos partidos y el compromiso de los resultados que los veracruzanos merecen, mientras que Velázquez Flores, señalo que Yunes Linares es apto para la candidatura para la Presidencia de la república y enumero las acciones de recientemente realizadas por el llamado gobierno de alternancia.

Cabe destacar que Yunes Linares, actual gobernador de la entidad cumplirá un poco mas de seis meses dirigiendo el territorio, enfrentado el desastre financiero que dejo su antecesor, Javier Duarte, actualmente preso en Guatemala.

Al ser cuestionado por el corto tiempo de Yunes Linares, Mancha Alarcon menciono que desde la presidencia podría ayudar todavía mas a los ciudadanos de Veracruz.

También destaco la importancia de Veracruz en el país como una importante fuerza nacional a partir de la fuerza de su economía y las perspectivas de su desarrollo que a partir de la entidad se generan para toda la República y en especial en el tema energético.

Con información de Proceso, Sin Embargo Mx y Excelsior.

Elecciones Durango 2016 ¿Cómo, por qué, y qué sigue?

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Del 03 de abril al 01 de junio los duranguenses vivimos una jornada electoral histórica. Los resultados preliminares para la gubernatura dieron la victoria a la coalición PAN-PRD encabezada por el candidato Jose Rosas Aispuro Torres.

¿Cómo fue la jornada?

La contienda electoral fue peculiarmente diferente a la de hace 6 años. Aparecieron las figuras de los candidatos independientes, quienes forzaron a los órganos electorales a reajustar las reglas del juego, e invitaron a los ciudadanos a pensar en otras opciones. No obstante, los [pseudo]independientes no tuvieron juego ni vida electoral y los resultados preliminares lo confirmaron.

Por otra parte, una gran mayoría de ciudadanos vivieron el proceso electoral de 2016 a través de redes sociales y los candidatos duranguenses intentaron aprovecharlo. Pintas de bardas, grabaciones de los candidatos, entrega de despensas, calumnias y memes abarrotaron las cuentas de los usuarios. La desinformación figuró por arriba de las propuestas, haciendo de lo que pudo ser un nuevo tipo de campaña más de lo mismo pero en diferentes medios.

Pintas de bardas, grabaciones de los candidatos, entrega de despensas, calumnias y memes abarrotaron las cuentas de los usuarios. La desinformación figuró por arriba de las propuestas, haciendo de lo que pudo ser un nuevo tipo de campaña más de lo mismo pero en diferentes medios.

Los dos candidatos que encabezaron la jornada manejaron narrativas diferentes. Esteban Alejandro Villegas Villarreal, candidato a la gubernatura por la coalición PRI-PVEM-PANAL-PD, centró su campaña en el desarrollo económico de la entidad con propuestas concretas para hacerlo, pero constantemente cuestionadas. El discurso de generar 70 mil empleos a través de una armadora automotriz fue ampliamente criticado por la oposición, mientras que sus seguidores manejaron discursos desordenados sobre si era un hecho o una propuesta. La variedad de respuestas en redes sociales de seguidores priístas evidenció la desorganización e indisciplina dentro de un partido que históricamente tenía cero tolerancia a los errores.

La narrativa del candidato por la coalición PAN-PRD fue única y consistente. Esta campaña pareció estar más enfocada en evidenciar los errores de las administraciones priístas que en dar propuestas claras y bien fundamentadas. Los dos pilares de su narrativa fueron “no más PRI y no más corrupción”; mismas propuestas que ha manejado la oposición en Durango desde su origen. Cumplió con lo primero, falta lo segundo.

Contrario a lo que comenta su equipo, José Rosas Aispuro Torres no ganó por sus propuestas o campaña innovadora; ganó por ser la única alternativa. Es aquí donde radica la peculiaridad de los resultados. No ganó la propuesta, ganó el hartazgo de la población. Cerca del 57% de votantes acudió a las urnas en una votación sin precedentes, de los cuales un 58% no favoreció el nuevo proyecto priísta. Que de ese 58%, el 46% haya favorecido a Aispuro Torres, candidato que encabezó una campaña sin más estrategia que “no más PRI”, sirve para evidenciar que reinó el voto de castigo sobre el voto de propuesta. Hubo cambio de poder no por el trabajo de la oposición, si no por los errores de gobiernos pasados.

Contrario a lo que comenta su equipo, José Rosas Aispuro Torres no ganó por sus propuestas o campaña innovadora; ganó por ser la única alternativa. Es aquí donde radica la peculiaridad de los resultados. No ganó la propuesta, ganó el hartazgo de la población.

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¿Qué sigue?

Un cambio de partido no es sinónimo de transición democrática. Aispuro Torres tiene ahora el difícil trabajo de llenar los zapatos de la alternancia democrática. Tiene el gran peso de cumplir con las expectativas de múltiples sectores de la sociedad que depositaron en él su voto esperando un cambio.

Competir no es igual a gobernar y el nuevo gobierno debe estar preparado para ello.

El nuevo gobierno y Aispuro Torres deberán cumplir las expectativas de estudiantes universitarios que ven en su proyecto una oportunidad para regresar la autonomía a su casa de estudios. Deberán cumplir la expectativa del sector emprendedor, que conocen de primera mano las dificultades de avanzar contracorriente entre corrupción y burocracia. Deberán cumplir con el grupo empresarial, que buscará crecer homogéneamente y a mayor velocidad a como lo ha hecho durante los 12 años pasados. Deberá también cumplir con las exigencias de la “izquierda” (así, entre comillas) que le ayudó a ganar la gubernatura; así como con las demandas del grupo de priístas que, por berrinche o conveniencia, también decidieron apoyarlos. Será difícil cumplir con todo esto, pero más complicado será llenar la expectativa de todos los votantes libres que depositaron en él la esperanza de la alternancia democrática y el cambio. El zapato es grande y el tiempo es poco.

La expectativa fue grande para Obama, para Bronco y para Fox. Si alguna lección debe quedar para la ciudadanía debe ser que ningún nuevo gobierno puede garantizar los cambios de raíz que se esperan. Los índices de popularidad para Rosas Aispuro irán a la baja y tanto ciudadanos y como su gabinete deberán estar conscientes de ello.

El 15 de septiembre inicia un periodo diferente para Durango que representa el reto más grande para cualquier nuevo gobierno: llenar las expectativas que se acumularon durante 85 años de hegemonía priísta.

 

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Imágenes por Omar Berumen

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Intimidades Públicas: “Hasta pronto PRI, carta a los gobernantes”

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El pasado 5 de junio 12 estados de la república celebraron elecciones para elegir al que sería su próximo Gobernador. Los ciudadanos de Chihuahua, Tamaulipas, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Aguascalientes, Veracruz, Tlaxcala, Oaxaca, Quintana Roo, Hidalgo y Puebla salieron a votar en esta importante elección que serviría como antesala de los comicios Presidenciales del 2018.

Los resultados son públicos, si bien el PREP no es considerado como un resultado oficial, en la mayoría de los casos existen ventajas suficientemente amplias para definir a un candidato ganador.

El PAN logró obtener la victoria en 7 estados, algunos de ellos donde nunca había existido la alternancia como es el caso de Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo. Mientras que el PRI logró la victoria en 5 de ellos, rescatando los estados de Sinaloa y Oaxaca que eran gobernados por el PAN-PRD.

El común denominador es el siguiente: existió la alternancia en los estados en los que el hartazgo de la ciudadanía era suficiente. En este sentido, pareciera que la victoria no es cuestión del perfil del candidato de uno u otro partido político, sino más bien un voto de castigo por el mal gobierno que imperó en muchos de éstos estados.

El común denominador es el siguiente: existió la alternancia en los estados en los que el hartazgo de la ciudadanía era suficiente. En este sentido, pareciera que la victoria no es cuestión del perfil del candidato de uno u otro partido político, sino más bien un voto de castigo por el mal gobierno que imperó en muchos de éstos estados.

El PRI fue el principal perjudicado por esto. La premisa de la democracia es clara: gobernar desgasta; pero desgasta más cuando gobiernas mal. Y eso fue lo que sucedió.

No hay forma de ocultar lo que se hizo mal por parte de los gobernantes en algunos estados como Veracruz, Chihuahua o incluso Quintana Roo. Tan es así, que la ciudadanía hizo lo propio y en forma de desprecio, emitió su voto hacia otra opción electoral con la esperanza de encontrar una forma de llevar mejor las cosas.

No hay forma de ocultar lo que se hizo mal por parte de los gobernantes en algunos estados como Veracruz, Chihuahua o incluso Quintana Roo. Tan es así, que la ciudadanía hizo lo propio y en forma de desprecio, emitió su voto hacia otra opción electoral con la esperanza de encontrar una forma de llevar mejor las cosas.

El mensaje por parte de la ciudadanía es claro: a quien gobierne mal, se le acabó la oportunidad. Esa es la realidad del siglo XXI, y aunque existan quienes no quieran aceptarlo, no se puede gobernar en este siglo como si aún fuera un partido hegemónico donde la pluralidad era ficticia.

Los partidos políticos tienen que repensar sus estrategias y formas de hacer política.

Sin duda, la pasada jornada electoral es una carta abierta a los políticos, y particularmente en esta ocasión a los priístas: si gobiernan bien se quedan, y si lo hacen mal, se van.

Espero y tomen nota al respecto.
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