2018: Los paisanos importan más que nunca

La semana pasada y esta, personajes de la política se han paseado por los Estados Unidos. El factor Donald Trump, ha hecho que a nuestra clase política le importen hoy más que nunca los paisanos en los Estados Unidos. ¿Por qué surgió este interés en ellos? ¿Son únicamente las políticas anti inmigrantes de Trump las que han motivado estos “paseos” por la Unión Americana?

No, lamentablemente el interés de los políticos mexicanos en los paisanos no es genuino. Las elecciones del 2018 empiezan a pesar, y mucho en los partidos políticos. Para el año que viene 18 millones de paisanos son elegibles para votar en uno de los comicios más importantes en la historia de nuestro país. Enamorar a los paisanos e ir a hacer “pre campaña” es esencial para los futuros candidatos y los dirigentes de los partidos.

Esta nueva importancia se ha visto reflejada en el discurso de Ricardo Anaya y Enrique Ochoa Reza, dirigentes del PAN y el PRI respectivamente. Ambos hablan de que se deben de defender a los migrantes en los Estados Unidos, que se deben de combatir las políticas anti migrantes de Donald J. Trump, y que los paisanos tienen todo su apoyo. Pero la realidad es que ¿qué soluciones proponen más allá de la asistencia consular? ¿No se deberían de estar preocupando mejor en crear oportunidades en México?




Lo mismo sucede con el Presidente Enrique Peña Nieto. La semana pasada el mandatario de nuestro país recibió a un grupo de mexicanos deportados de Estados Unidos. Se tomó la foto, les hablo de las “oportunidades que hay en México” e hizo ver como que era el primer grupo de indocumentados que deportaba Trump.

La realidad es que este tipo deportaciones llevan décadas, pero nunca antes alguien de la estatura del Presidente, los había ido a recibir. Todo fue un show montado con el fin de que el Presidente pueda, si es posible, repuntar en las encuestas de aprobación de su mandato.

Las acciones que están emprendiendo los dirigentes del PRI, PAN y el Presidente de la República, poco efecto tendrán en los resultados del 2018. Según cálculos del 2012, apenas y 40 mil paisanos votaron desde los Estados Unidos. También el recibimiento que tuvo Andrés Manuel López Obrador en Los Ángeles el domingo, donde el público le gritó: “¡Presidente!”. Demuestra que el inconformismo social y el desprecio hacia el llamado “PRIAN”, también está reflejado en aquel lado de la frontera.




Lo único positivo que puedo sacar de este súbito interés en nuestros connacionales en los Estados Unidos, es que por primera vez se le está poniendo atención a ese sector de la población mexicana que vive en el olvido. Eso sí, esperemos que no sea algo temporal que se pase después de los cuatro años de la presidencia de Trump, y sea permanente. Esto último es un deseo, que difícilmente lo veo como realidad.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

El Payaso Trump

Trump está cerca de convertirse en candidato republicano. Ya hemos sido testigos de su prepotencia, ridiculez y sobre todo de su postura agresiva respecto a la inmigración.

Lo que me resulta más deprimente de su discurso xenófobo es que no es original ni exclusivo.

Que los inmigrantes sin papeles no pagan impuestos, que aumentan los índices delictivos o que roban oportunidades de trabajo a los estadounidenses, son ideas que han sido expresadas mucho antes de su candidatura. Baste un rato de ocio en YouTube para consultar lo manifestado por periodistas como Ann Coulter o Bill O’Reily u organizaciones extremistas como los Minutemen, los neo confederados y el Ku Klux Klan.

Donald abraza estas ideas sin la menor precaución. No importa si eso lo lleva a repetir frases de Benito Mussolini en Twitter o a decidir que el muro entre nuestro país y el suyo tendrá tres metros más únicamente porque Vicente Fox lo ofendió. Lo importante es mostrarse valiente, firme y decidido. El ridículo no parece preocuparle ni afectarle.

Y es que si uno busca en internet los motivos de apoyo manifestados por sus simpatizantes, el más repetido es que, para ellos, Trump no tiene miedo de decir lo que muchos otros piensan. Incluso hay quienes dicen compartir parcialmente su posición y estar en desacuerdo con sus formas pero apoyarlo por ser el más osado y fuerte. Los moderados facilitando el empoderamiento de los radicales.

Parece ser que a los ojos de muchos, Trump tiene el valor necesario para resolver los problemas y la disposición que a los demás les hace falta.

Pensar que los problemas complejos tienen soluciones sencillas y creer que la valentía es la virtud de mayor importancia en un gobernante, son sólo algunos de los lugares comunes y pensamientos simplificadores o hasta románticos que a menudo habitan en la mente del electorado.

Aquí en México, Vicente Fox fingía ser ranchero, hablaba de tepocatas, víboras prietas y alimañas, sin olvidar que juró sacar a patadas al PRI del poder; la ridiculez en su discurso no ahuyentó a quienes, reconociéndola, creían que a pesar de ello era la única opción viable para lograr un cambio necesario. La agenda del panista no incluía al odio ni al racismo por lo que era completamente inofensiva si se le compara con la del pre candidato republicano.

La simplificación excesiva resta relevancia a las payasadas, las convierte en anecdóticas o hasta en muestras de arrojo y actitud, no en indicadores de la incapacidad del candidato o de su falta de seriedad. Ante eso, las compilaciones de sus tonterías, incongruencias y estupideces, tienen poco efecto.

A Donald Trump lo percibo como un idiota exitoso, una clase de personas a las que su éxito en determinada área los lleva a asumir que dominan todas las demás a pesar de ignorarlas profundamente.

Desdeñan el conocimiento que no les sea útil para sus causas y consideran por ejemplo a la historia, la biología o al arte, como temas irrelevantes o destinados a los bohemios.

Pero ¿cómo son percibidos los exitosos? Los simpatizantes de Trump también han mencionado que si siendo presidente maneja el país como a sus empresas, las cosas irán bien; por si el reduccionismo y la simplificación excesiva no eran suficientes, realizar una equivalencia ingenua entre una nación y una empresa resulta increíblemente absurdo pero tristemente efectivo. Ojalá Cuauhtémoc Blanco castigue a los delincuentes como a los defensas y al portero de Bélgica en 1998.

Trump aspirará a la presidencia en la medida en que la gente siga creyendo que la solución a los problemas de su nación es tan simple como la sugiere el candidato, que sus agallas son señal de determinación y que la ridiculez es consecuencia de honestidad y falta de miedo.

Estados Unidos necesita mucho más que aun idiota exitoso y bravucón, su ignorancia y prepotencia no son parte del show sino preocupantes muestras de su torpeza. Desgraciada e irónicamente lo peor que podría hacerse en este momento es tomar a broma a este payaso.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”