#EspacioPúblico: “Sin derecho a la ciudad”

Comparte este artículo:

¿Imaginan cruzar una transitada calle del centro de Monterrey con los ojos vendados, en una silla de ruedas sin ayuda de otra persona o sin saber si el semáforo está próximo a cambiar? Ese es el día a día de Blanca, Juan, René y Edith, personas con discapacidad visual, motriz y auditiva.

En días pasados, dentro de las actividades de ForoMty 2018, realizamos con un grupo de participantes, una inmersión por la calles del centro de Monterrey acompañados por un grupo representativo del Consejo para Personas con Discapacidad del Estado de Nuevo León.

En los primeros metros del recorrido recibimos la primera observación de parte de Blanca: aunque  existía una guía táctil en la banqueta de Pabellón M, su instalación era deficiente y el bastón que se utiliza para seguirla no se deslizaba de manera continua.  Más tarde nos daríamos cuenta que son pocas las guías táctiles existentes y las condiciones de banquetas y cruces peatonales eran de peligro para ella.

Unos metros más adelante, al llegar a la esquina de la avenida Juárez, tuvimos que dar apoyo con sus sillas de ruedas a Juan y René porque no existen rampas adecuadas para que pudieran subir a banquetas que para colmo estaban llenas de desniveles, escalones y obstáculos. En algunos tramos del recorrido tuvieron que usar la calle por ser imposible transitar por la banqueta.

Edith tiene discapacidad auditiva y nos hizo notar que la gran mayoría de los semáforos no cuentan con un contador que  indiquen el tiempo y para ella significa aventurarse a cruzar una avenida sin saber del tiempo que dispone para hacerlo. 

Estas son las condiciones de la avenida Juárez, posiblemente la de mayor aforo peatonal en la ciudad. Miles de personas la caminan a diario y sin embargo es notorio que no ha sido intervenida en beneficio de sus usuarios por muchos años.  Ni siquiera cuenta con arbolado urbano que mitigue el calor del verano en Monterrey. 

¿Realmente Monterrey brinda a las personas su derecho a la ciudad?

Henri Lefebvre describió hace 50 años este concepto como el derecho de los habitantes urbanos a construir, decidir y crear la ciudad. Más tarde David Harvey complementa este concepto como el derecho de no solo el derecho a lo que ya está en la ciudad, sino también a transformarla. 

Ambos autores hablan de la importancia de la ciudad en lo colectivo, la convivencia y el derecho de la totalidad de sus habitantes a ser parte de ella.

A mí me parece que el concepto, al menos en esta ciudad,  se ha distorsionado. Los gobiernos son reactivos en lugar de estratégicos y están solo respondiendo a la petición urgente de unos cuantos y se mantienen alejados de los grandes problemas de quienes no lo expresan con fuerza y simplemente consideran que así es la ciudad y no ven posibilidades de transformación.

Un ejemplo es la infraestructura de movilidad. Mientras escuchamos a diario el ‘gran trabajo’ que se realiza en pavimentar calles para mover autos para el beneficio de quienes tienen la posibilidad económica de adquirirlos, por otro lado vemos un pésimo y caro transporte público, unas banquetas inaccesibles y una gran indiferencia a la alternativa ciclista.

Mientras se siga atendiendo como prioridad los privilegios de unos cuantos, se estará perdiendo la oportunidad de asegurar los derechos de todas las personas.

El ejercicio de inmersión me dejó la satisfacción de ver que las personas que desconocían el problema de la movilidad peatonal en la ciudad, cambian su visión al vivir el problema y entrar en empatía con quienes se les ha negado el derecho a vivirla la ciudad plenamente. 

La buena noticia es que el derecho a la ciudad a veces aparece cuando menos lo esperas. Al final del viacrucis de obstáculos recorrido en solo unas cuadras, nos esperaba el Parque Ciudadano; un remanso de paz gestionado por organizaciones civiles en un terreno colindante al Congreso del Estado que pudo ser un estacionamiento.  Un espacio creado, decidido y construido por la ciudadanía para el beneficio público. Necesitamos más trabajos así que transformen la ciudad; lo merecemos. 

Vuelve magia de Harry Potter a Monterrey

Comparte este artículo:

La magia de Harry Potter vuelve a presentase frente a los regios en el auditorio de Pabellón M el día de mañana, sábado 1 de Julio, a las 20:30 horas.

La historia del mago llegará al auditorio con la proyección de la segunda entrega de la saga  ” Harry  Potter y la Cámara Secreta”  con la interpretación de la banda sonora por parte de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Nuevo León (OSUANL) , a cargo de Jesús Medina como director artístico.

El pasado mes de Enero los seguidores regiomontanos estuvieron presentes en la proyección de la primera película, se espera que el día de mañana regresen con varitas y disfraces para disfrutar de este evento que junta cine y música en vivo.

Los boletos estarán en taquilla de Pabellón M, con precios de $465  a $1375.

Injuve Partidista

Comparte este artículo:

“Lo guacarie al PRI, Felipe, esperó que guacares el PAN”. Estas fueron las palabras de Jaime Rodríguez Calderón en el primer debate entre los candidatos a la gubernatura de Nuevo León el año pasado en el Tecnológico de Monterrey. En sí, la campaña del “Bronco” estuvo formulada alrededor de “decirles adiós a los partidos” y “viva los candidatos independientes” o “la independencia”, misma que hasta el día de hoy presume en sus discursos y hasta en la comunicación social del Estado.

Pero tal parece que ese mismo discurso no aplica en el Instituto Estatal de la Juventud (IEJ), hasta el día de hoy se mantiene a la misma titular del gobierno de Rodrigo Medina, la Lic. Karla Morales Ponce.

Morales Ponce está afiliada al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y llego al puesto que hoy ocupa en el IEJ desde el 2012 y aunque en la página del instituto se presume que su periodo termino en el 2015, fuentes allegadas nos informan que Morales Pone sigue siendo la manda más dentro de la dependencia que tiene un presupuesto anual de veinte millones de pesos.

 




En el 2014, Milenio reveló que Karla Morales Ponce le estuvo pagando cerca de $168 mil a la empresa Fase Producciones, misma de la que era propietario su pareja en ese entonces. A pesar de este conflicto de interés, y al puro estilo Rodrigo Medina, no fue separada de su cargo. Tras la entrada de Jaime Rodríguez Calderón, se esperaba un cambio profundo en el IEJ que terminara con los malos manejos del mismo, pero no ha sido el caso.

Karla Morales Ponce mantiene su puesto, y además IEJ se ha vuelto una dependencia casi inoperante. Según la investigación que hizo este medio, desde hace dos meses la página de IEJ no ha publicado actividades nuevas que haya tenido la institución.

Además, durante su Informe de Gobierno en Pabellón M y al momento de hablar de los jóvenes, el gobernador no hizo referencia alguna de que dentro de las actividades haya estado involucrado el IEJ.

 




A todo esto, vienen las preguntas, ¿por qué el gobernador no separo a Karla Morales Ponce de su puesto? ¿Por qué no se le ha dado la oportunidad a que otros jóvenes líderes y sin pasados corruptos ocupen puestos en el IEJ? ¿No era el objetivo del gobernador de deshacerse de los partidos? Dada la inactividad, ¿qué se hace con el presupuesto de veinte millones de pesos anuales?

Definitivamente son preguntas que debe de contestar el gobernador y el personal del IEJ.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”