Día Mundial sin Tabaco

Monterrey (31 de mayo de 2017).-  Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, la OMS recuerda la amenaza que representa este producto para el mundo, en cuanto al desarrollo de los países y hace un llamado a sus gobiernos para que apliquen medidas firmes de control del tabaco.

El 31 de mayo de cada año, la OPS/OMS y sus asociados celebran el Día Mundial sin Tabaco con el fin de hacer ver a la sociedad los riesgos que esta causa para la salud y abogar por políticas eficaces para reducir el consumo de tabaco.

El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de muertes en el mundo, actualmente mata a uno de cada 10 adultos en todo el mundo. Y a pesar de su celebración a mucha gente no le importa.

El 2015 cierra con broche verde… cito

Concluyen las dos semanas más importantes del año y con ellas se consolida por fin el Acuerdo de París. El 2015 cierra con broche verde, ¿más o menos? El Acuerdo es un tratado internacional vinculante [1] que persigue la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera para frenar el aumento de la temperatura global a no más de 1.5º C por encima de los niveles per-industriales [2]. El 2015 es histórico puesto que es la primera vez que 196 países signatarios (en otras palabras, casi el mundo entero, países desarrollados y en vías de desarrollo) se comprometen a trabajar juntos hacia una eliminación gradual de las energías basadas en los combustibles fósiles para llegar a un mundo de bajas emisiones de carbono y con resiliencia al clima.

Sin embargo, aunque la voluntad internacional apunta hacia economías y sociedades limpias de emisiones cero, es muy probable que a nosotros no nos toque ver los resultados finales de este acuerdo, que no nos toque vivir en un mundo con 100% de energías renovables. ¡Pero “pa’ allá vamos”! En el gran panorama de las cosas, los resultados de esta conferencia son positivos, haciendo que ambientalistas, activistas, funcionarios de gobierno, diplomáticos alrededor del mundo (y yo) celebren el que se haya comenzado la carrera por salvar el planeta —literalmente— de una catástrofe ambiental.

Todavía hay quienes desean extender lo más que se pueda los beneficios que trae la extracción de este tipo de recursos para su economía.

The catch, como dicen, la “trampa” de este acuerdo es que existen países y economías que aún quieren sacar el máximo provecho económico de explotar sus recursos de carbono, y tienen todo el derecho de hacerlo. Digo, no a todos les tocó el boom industrial al mismo tiempo. A lo que en décadas pasadas a los países desarrollados les tocó el boom de la explotación de sus recursos de carbono, algunos países a penas se encuentran en su propio boom. En otras palabras, todavía hay quienes desean extender lo más que se pueda los beneficios que trae la extracción de este tipo de recursos para su economía. Estos países “frenan” la necesidad de muchas naciones y poblaciones vulnerables de hacer la transición hacia las energías renovables. Y para estas naciones, el fin de la cumbre no da muchos motivos por qué celebrar.

Como el cambio climático es uno de los temas más complejos de la humanidad, por supuesto que el diálogo es mucho más grande de lo sucedió en París. Aún así, los pros y los contras de este acuerdo se pueden resumir (amplia e imperfectamente) en los siguientes puntos:
¥ Lo primero es que hace unos meses se hablaba de mantener las temperaturas globales por debajo de los 2º C, y ahora se firmó una meta de no más de 1.5º C.
¥ Las Metas de Contribuciones [3] Determinadas Nacionalmente (mi traducción de Intended Nationally Determined Contributions o INDCs) propuestas por los países previo a las negociaciones fueron mucho más ambiciosas, comprometedoras y específicas que hace seis años, cuando se acordaban por primera vez nuevas metas post-Protocolo de Kioto, y post-2020. Pero, de acuerdo a los expertos climáticos, aunque hubo progreso y se estipula que los nuevos compromisos mantengan las temperaturas dentro de un rango de 2.7 a 3.7º C (a diferencia de los casi 5º calculados con un modelo de business as usual), este rango no es lo suficiente bueno como para evitar catastróficas consecuencias medioambientales y sociales. Además, las INDCs seguirán siendo voluntarias y sin consecuencias jurídicas de no cumplirse.
¥ Por otro lado, el nuevo sistema de chequeo de las INDCs cada 5 años, implementado en el nuevo acuerdo y referido en las negociaciones como el mecanismo de “trinquete” de los compromisos, es el que se espera continue empujando a una mayor ambición por país para la reducción de emisiones.

Los países también lograron establecer una línea del tiempo para llegar a las emisiones cero, y se espera alcanzar entre los años 2050 y 2100.

¥ Los países también lograron establecer una línea del tiempo para llegar a las emisiones cero, y se espera alcanzar entre los años 2050 y 2100.
¥ El financiamiento destinado a ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático y la transición a la energía limpia se estableció también, por lo menos hasta el 2025 se movilizará colectivamente un flujo de $100 mil millones de dólares, y a partir de ese año, los 100 mil millones serán tan sólo un “piso” a partir del cual se debe de escalar. Por otro lado, los países más pobres, los más afectados por el cambio climático y quienes más necesitan este financiamiento no celebran este punto, puesto que esta parte del acuerdo se ha movido a la sección de “texto de decisión”, o la sección jurídicamente no vinculante. Esto se considera por muchos una especie de concesión a los Estados Unidos, cuyo senado podría volver a impedir que el país firmara el acuerdo, como sucedió con el Protocolo de Kioto.

Numerosos grupos indígenas y de defensa a los derechos humanos levantan la bandera roja de protesta, con toda razón, alegando que, de nuevo, las negociaciones resultaron de nuevo en un acuerdo meramente “comercial”.

¥ Numerosos grupos indígenas y de defensa a los derechos humanos levantan la bandera roja de protesta, con toda razón, alegando que, de nuevo, las negociaciones resultaron de nuevo en un acuerdo meramente “comercial”, permitiendo a las naciones desarrolladas “mercantilizar y vender tierras boscosas como compensaciones de carbono en esquemas fraudulentos […] que proporcionan un mecanismo de lavandería financiera en el traspatio, en los países del sur”. El acuerdo sí contempla las necesidades de estos grupos, así como las cuestiones de género y de derechos humanos, pero las “movió” a una parte del acuerdo en donde no están operacionalizadas, es decir, que no describen mecanismos lo suficientemente claros como para proteger a estos grupos y no existen consecuencias claras para quienes no aborden estas cuestiones en sus compromisos.

¿Avances? Los hubo. ¿Suficientes? Por supuesto que no. Este acuerdo es un comienzo, es el inicio de la carrera hacia un mundo totalmente limpio.

¿Avances? Los hubo. ¿Suficientes? Por supuesto que no. Este acuerdo es un comienzo, es el inicio de la carrera hacia un mundo totalmente limpio y en donde las personas más afectadas por el cambio climático están siendo asistidas por quienes son los mayores responsables. Como comentaba en contribuciones pasadas a Altavoz, por lo menos ya hay consenso de que es posible llegar a este mundo en donde las energías renovables y el crecimiento económico van de la mano. Tal vez no todos lleguemos a ver el mundo en el año 2100, cuando hayamos hecho la transición completa hacia un mundo libre de emisiones de gases de efecto invernadero y en donde los mayores riesgos de un aumento en las temperaturas se hayan evadido, pero ya vamos entendiendo que es posible, y por lo pronto nos vemos en cinco años para “checarnos” a ver cómo vamos en la labor que nos toca a todos.

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[1] Que otorga a los signatarios responsabilidades con consecuencias legales (de derecho internacional).
[2] Los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero que tenía el mundo previo a la revolución industrial.
[3] Contribuciones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera por país.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

VICTIMAS DE LA VIOLENCIA VIAL

Imaginemos un vecindario en el que todos los años y todos los días se queman varias casas, resultando en vecinos heridos y también muertos, con considerable daño patrimonial. Imaginemos también que no hacemos nada, salvo confiar en que tu casa no se incendiará, a menos que la del vecino lo haga y prenda fuego a la tuya, lo cual también es muy probable que suceda alguna vez en tu vida, porque tus amigos y tus familiares han sufrido de estos incendios. ¿Es lógico este comportamiento de apatía?
Y sin embargo así es la situación con los incidentes de tráfico, por absurdo que parezca cada año mueren en México más de 20,000 personas en hechos (incidentes) de tráfico. Mientras lees este artículo alguien estará sufriendo por una colisión o atropello, perderá su capacidad de caminar, de trabajar, de estudiar, y si tardas lo suficiente, en la siguiente media hora morirá una persona, todas ellas víctimas de la violencia vial.

Cada año mueren en México más de 20,000 personas en hechos (incidentes) de tráfico.

Y mientras dedicamos nuestra atención, nuestra energía y recursos, nuestros policías y soldados a combatir al crimen organizado, todo un aparato de cientos de miles de personas y miles de millones de pesos de presupuesto, el esfuerzo que hacemos para combatir la plaga social de los hechos de tránsito duerme el sueño de los justos, con la cobija de nuestra indiferencia. Nos hemos acostumbrado a la noticia de una tragedia diaria que consideramos casi “natural”, una especie de juego de ruleta rusa en la que esperas que el revolver dispare su única bala en la sien de nuestro vecino, no en la nuestra. Quizá. Hasta que te sucede a tí, a tu familia, a tu amigo.

La Organización Mundial de la Salud considera que lesiones resultado de tráfico en la vialidad es el mayor problema público que requiere esfuerzos concertados para su prevención efectiva y sostenible. El tráfico es el sistema de mayor complejidad y peligro entre los que los humanos nos enfrentamos cada día. En el mundo entero, cada año mueren un estimado de más de 1.2 millones de personas y se originan más de 50 millones de lesionados, con proyecciones de que se incremente un 65% en los siguientes 20 años a menos que nos comprometamos y actuemos para prevenirlo. Sin embargo, los titulares pocas veces anuncian esta tragedia humana en primera plana, los noticieros lo reportan como si fuera un dato de vicio u ofenda que molesta, acerca del cual no se puede hacer nada para evitarlo.

Nosotros en MovAC creemos que son tres los ejes por los cuales circula la seguridad vial: educación vial; el segundo es la infraestructura; y el tercero, las leyes y reglamentos.

Pero hay un escenario optimista, justificadamente. La violencia vial es corregible implementando medias apropiadas. Nosotros en MovAC creemos que son tres los ejes por los cuales circula la seguridad vial: educación vial; el segundo es la infraestructura; y el tercero, las leyes y reglamentos. El primero es conocer las reglas de una vialidad segura, para educarnos en su cumplimiento. Aquí sorprende que NO hay instrucción en Seguridad Vial en ninguna escuela del país, muy poca en la otorgación de una licencia de conducir y de dudosa eficiencia la que los agentes de tránsito poseen. En infraestructura es obvia y notoria la falta de cebras peatonales, semáforos funcionales y suficientes, alumbramiento adecuado, señalamientos de velocidad, de direcciones y de peligro, y un largo etcétera. La ley de Pareto parece tener efecto en los incidentes viales, el 80 por ciento de los mismos ocurren en el 20 por ciento de los mismos lugares comunes; por ello, se podría avanzar mucho en seguridad vial prestando atención a ese 20 por ciento conflictivo. Por último, leyes y reglamentos sencillos, pedagógicamente organizados, y muy importante: que se cumplan.

Después de decenas de años de ignorar el problema, tenemos ahora en Nuevo León la oportunidad de corregirlo con los programas “Alcalde, ¿Cómo Vamos?” y “Gober, ¿Cómo Vamos?” de la sociedad civil, que Gobernador y alcaldes electos han firmado, comprometiéndose a reducir este flagelo. MovAC AC está construyendo en colaboración con otras ONGs un Observatorio o Semáforo Vial para medir y evaluar estadísticas de hechos de tráfico, para proponer soluciones que reportarán beneficios inmediatos a tí, a tu familia y amigos, a la sociedad en general. Necesitamos tu apoyo para demandar que las autoridades encargadas de nuestra seguridad incluyan a la Seguridad Vial como prioridad inmediata.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”