AMLO y los milenials

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Las manifestaciones del domingo no fueron muy nutridas y muchos de los observadores destacan que la edad promedia de los que fueron a marchar era de un segmento poblacional más cercano de la tercera edad que de los milenials. Es bastante entendible. 

Los nacidos después de 1960 no pueden tener recuerdos de los desastres de Echeverría y de López Portillo. No tienen la percepción de las catástrofes a venir por los descontroles originados por políticas sociales en las cuales las consecuencias son devaluaciones de la moneda e inflaciones galopantes. No recuerdan cuando se impuso la necesidad de recortar tres ceros a la moneda para hacerla manejable. No recuerdan que a principios de los noventas, todos éramos  millonarios, pero en centavos… 

Pero sí deberían ser más sensibles a una política económica enfocada al rescate de una empresa que ya está fuera del futuro económico y energético del país. Rescatar a Pemex es aferrarse a un modelo económico y energético en vía de desaparición, fuera de las prioridades ecológicas que mueven al planeta y es desperdiciar las oportunidades de promover nuevas fuentes de energía limpia más alineadas con las necesidades de sobrevivencia del planeta. 

Dedicar los ahorros resultantes de la austeridad a pagar la deuda de Pemex, es cómo pagar las deudas del abuelo moribundo en lugar de transformar su patrimonio en proyectos futuros enfocados a una mayor prosperidad y una mayor visión del futuro. 

La eliminación de los desequilibrios sociales y de la inequidad en el reparto de la riqueza no vendrá de quitar a los que más tienen para regalarlo a los que menos tienen. La solución se originará en la creación de más y mejores empleos en las industrias del futuro y en una mejor educación proporcionada por maestros capaces, motivados y motivadores. ¿Estaremos en el camino correcto?  

“Votantes de AMLO tienen cerebro chiquito”: Empresario en la marcha ‘fifí’

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Un supuesto empresario de la construcción y la mueblería de 71 años, aseveró que quienes votaron por Andrés Manuel López Obrador, “no tienen cerebro evolucionado”.

El hombre, quien afirmó también poseer inmobiliarios y vivir “muy bien”, circulaba junto a otros en la denominada “Marcha del Silencio” con la que mexicanos inconformes con el gobierno del López Obrador se manifestaron a lo largo de Paseo de la Reforma.

El empresario y sus acompañantes llevaban consigo una manta con el slogan: “Peje… los que tenemos cerebro no votamos por ti. No te burles? Somos millones de mexicanos”.

El señor de 71 años fue entrevistado por el politólogo Hernán Gómez Bruera, quien le pregunta si el mensaje implícito no era que los votantes de López Obrador no tenían cerebro, a lo cual el aludido contesta:

“Lo tiene pero muy chiquito, no muy desarrollado; yo tengo un chingo de obrero, así son, así nacieron con una ‘mentecita'”.

El hombre de 71 anisarme aseveró que nadie lo ayudó “ni 5 centavos”, dijo que AMLO era “un desgraciado” que “abusa de todos, es un infeliz”, mientras s mofaba de los programas sociales, en específico del Programa para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y de Jóvenes Construyendo el Futuro.

“¿Se le hace mal darle dinero a los pobres?”, lo cuestiona Gómez, a lo que responde “no es dar dinero a los pobres, es enseñarlos a trabajar, yo también nací en la pobreza y tuve mas en que no compramos nada”.

“El cerebro es como el músculo, si lo estás ejercitando se fortalece, esa gente no ejercita su cerebro, no tiene cerebro evolucionado, lo tiene huevonamente”, remata el supuesto empresario.

Estudiantes rechazan violencia en conmemoración de la Marcha del Silencio

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Miles de estudiantes mexicanos rememoraron el jueves una multitudinaria manifestación que tuvo lugar hace 50 años y se denominó la “Marcha del silencio”. Aunque en 1968 la principal exigencia era la democratización del país, ahora el clamor es contra la violencia que existe en los planteles universitarios y de bachillerato.

“El principal problema es la inseguridad y sobre todo hacia las compañeras”, dijo Diego González, un estudiante de Historia de 24 años que marchaba junto a su novia y lamentó que la violencia que vive México ahora también afecte a las universidades.

El acoso a los estudiantes por parte de grupos de choque llamados “porros” se incrementó últimamente junto con las denuncias de delitos. De ahí que algunas de las pancartas del jueves tuvieran mensajes como “Ser estudiante en México es más peligros que ser delincuente”.

A principios de mes, grupos de porros de una escuela de bachillerato afiliada a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) (la más grande del país, con 350.000 alumnos) golpearon a manifestantes que protestaban contra el pago de cuotas. Dos estudiantes resultaron seriamente heridos en el ataque que incluyó bombas de gasolina y cuchillos.

Las movilizaciones de los estudiantes, sobre todo de la UNAM, han sido constantes durante este septiembre y han sido detonadas por recientes actos de violencia ocurridos en sus instituciones.