Llueve sobre mojado: Elecciones a dirección de FACDYC

Hoy es un día triste para la vida democrática de la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL; ante los diversos intentos por parte de estudiantes para lograr un proceso más transparente, más participativo y orientado hacia el desarrollo de una cultura cívica, la respuesta institucional es invariablemente, una negativa a fomentar lo mencionado.

Sea con la propuesta de crear la figura de observador electoral (presente en la legislación electoral local y federal), o bien con la iniciativa a crear un debate entre candidatos a dirección con el fin de informar al alumnado (caso que fue aprobado, pero ignorado por tres de los cuatro candidatos, los cuales no se presentaron), un número de estudiantes utilizan todo recurso disponible a su alcance con tal de lograr una democracia real.

Y es que, tristemente, en la institución de la que han surgido importantes figuras públicas, se ha engendrado un ambiente similar al de las elecciones locales y federales a las que estamos acostumbrados; una propaganda excesiva de los candidatos (que solo sirve para producir contaminación visual), una falta de atención por parte de los candidatos hacia la construcción de diálogos distintos al molde tradicional (debate, por ejemplo), así como un evidente incumplimiento de la mesa directiva en cuanto a mantenerse imparciales en periodo de elecciones (pues apoyaron abiertamente a un candidato a dirección), muestran los mismos vicios (o incluso peores) que hoy someten a nuestra democracia.

Resulta triste la concepción de estos escenarios, en una facultad en la que se enseña derecho, en la que ante todo, debe imperar la justicia y los valores democráticos, los cuales hoy se puede ver, han quedado mancillados por la politiquería y la falta de respeto a los mismos votantes y a la voluntad de la mayoría (en el caso del apoyo incondicional y evidente de la mesa directiva hacia la candidata, María Antonia de la O Cavazos).

 




Ahora bien, al observar los distintos ejes que han sido rechazados, tanto por tres de los cuatro los candidatos (en el caso del debate), como por las instituciones, entendiéndose por estas la mesa directiva y la Honorable Comisión de Vigilancia Electoral, es necesario preguntarse: ¿Qué es lo que falta a los sujetos e instituciones que se han mostrado, con sus acciones, en contra de una progresividad democrática?

Lo primero que habría de mencionar, es la concepción de una cultura democrática, y lo que esta implica. Al comprender y comprometerse a llevar verdaderamente el estandarte de la democracia por parte de las instituciones, y de los aspirantes a cargos de representación (dirección de la facultad, en este caso), los ejercicios de debate, junto a otros de similar naturaleza, deberían ser alentados, y no al contrario.

Asimismo, al comprender la importancia de alentar la cultura democrática junto a los valores que esta conlleva, la voluntad por parte de las instituciones de mantenerse imparciales habría de llevarlos a que, en lugar de inclinarse hacia un individuo en particular, fomenten el voto y la participación estudiantil.

 




Igualmente, a través de dicha voluntad de mantener un ambiente realmente democrático en las votaciones, los grupos que se constituyen al momento de convocarse elecciones, en este caso la Comisión de Vigilancia Electoral, habrían de legislar a favor de la iniciativa del estudiantado, para crear figuras como la de Observador Electoral, y no incurrir en excusas de no poseer facultades para ello (Cuando en realidad el Reglamento Universitario no les da facultad alguna).

Con un compromiso real por incentivar unas elecciones democráticas, transparentes e incentivadoras de la participación más allá del voto, es que la Facultad de Derecho y Criminología podría dar a las elecciones locales y federales, un verdadero ejemplo de apego a lo que es justo y ético, y no del circo y la parcialidad que hoy da.

Lamentablemente, hoy es un día triste para aquellos alumnos que deseaban una democracia real. Esperamos que las próximas elecciones pueda darse un escenario diferente, donde imperen los valores y no la falta de voluntad, la cartera de los candidatos y la parcialidad total de los órganos de representación estudiantil.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”