La historia al servicio de AMLO

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El día de ayer se conmemoró el cien aniversario luctuoso Emiliano Zapata. Desde principios de año, el presidente declaró que 2019 sería el año homenaje al caudillo durante una de sus mañaneras, que muchas veces han sido auténticas clases de historia. La presente administración es la que más se ha empeñado en revivir la historia nacional, incluso más que durante el año 2010. Una estrategia de comunicación política que está siendo llevada a cabo con sumo cuidado.

La conmemoración de Zapata supone adueñarse a nivel institucional de lo que el general representa: alguien que estuvo a favor de cambiar el rumbo del país, que defiende los derechos de los más débiles, pero que nunca estuvo de acuerdo con las formas en las que se hizo, negándose incluso a ser la cabeza del poder. AMLO quiere proyectar esa imagen: es el que manda y es el titular del Ejecutivo, sí, pero siempre dejando una distancia para la autoridad del pueblo; distancia que en el ejercicio diario del poder le da margen de maniobra para no asumir todo el coste político de las decisiones.

El presidente ha decidido explotar este relato. Llamar a su partido “Morena”, tener como eslogan de campaña “Juntos Haremos Historia”, hacer el encuadre con el fin de una etapa (la neoliberal que él llama) y su llegada al poder, nombrar su gestión como la “Cuarta Transformación” y poner en el logotipo oficial del gobierno a personajes notables de la historia; por cierto, siempre manteniendo a Juárez como el centro de todo (hasta lo puso en el billete de $500), le ha permitido a AMLO hacer de la historia nacional una herramienta más para legitimarse.

No es el primero que apostó por una estrategia así en la historia reciente del país. Si recordamos el año 2000, Vicente Fox ya había intentado hacer algo similar al compararse con Francisco I. Madero. Intentó hacer un símil entre su llegada a Los Pinos y el fin de los gobiernos del PRI con la caída del porfiriato. Pero ¿por qué cuando Fox hizo esta comparación recibió muchas críticas? ¿Por qué con Andrés Manuel parecería ser que sí cuadra? Muy sencillo: hablar de la historia en pleno año del jubileo y cambio de siglo, después de la caída de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría; a nivel mundial, el marco mental era de mirar hacia el futuro y dejar al pasado descansar.

Y lo mismo aplicaba para México, que ya desde 1988 se volcó hacia el mundo globalizado en aras de convertirse en la siguiente economía emergente. Sin embargo, después de la crisis económica de 2008 y con los niveles de desconfianza para con los partidos políticos por los cielos, en el ideario colectivo de los mexicanos se instaló la idea del anhelo por tiempos pasados en contraste con la incertidumbre del futuro. Fuimos golpeados de tal manera que se abrieron las heridas de nuestro pasado y, ante esto, qué mejor que venga alguien y sane. Pues este quiere ser AMLO.

La gente se siente orgullosa de su historia y Andrés Manuel lo sabe. Las personas difícilmente van a cuestionarle que quiera conmemorar a personajes como a Juárez o Zapata y eso le es mucho más útil para seguir asociando la idea de que la manera de gobernar de Morena puede asemejarse a las antiguas glorias de la política nacional. Pedir disculpas al Rey de España y al Vaticano no fue un acto de megalomanía. Al contrario, sirvió para probar los límites y alcances del relato que sigue construyendo. “Zapata no murió. Zapata vive”. “¡Y qué bueno!”, dice Andrés Manuel.

Exposición “Identidad Nacional Fortaleza de México: Objetos que cuentan nuestra historia”

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El día 12 de septiembre de 2017 se inauguró la exposición “Identidad Nacional Fortaleza de México: Objetos que cuentan nuestra historia”, organizada en conjunto con Federico Pearl de la Galería Windsor. El evento se realizó en el Patio Sur del Palacio Legislativo de San Lázaro y contó la presencia de actores responsables del conocimiento, análisis y difusión de los temas históricos nacionales como la Dra. Patricia Galeana, Directora General del Instituto de Estudios Históricos de las Revoluciones de México; el Maestro Carlos Reta, Presidente del Instituto Nacional de Administración Pública, la Lic. Rosa Chávez Aguilar que representó al gobierno de Nuevo León, y del Lic. Sergio Martínez Chavarría Galindo delegado de SAGARPA. La exposición estará abierta hasta el día 22 de Septiembre en la Cámara de Diputados.
El que escribe estas líneas, tuvo el privilegio de participar en la inauguración, donde señalé que la responsabilidad como Presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional ha significado un mayor conocimiento de nuestro país y de la identidad nacional; sin duda la labor como Legislador es una oportunidad y un privilegio que permite trabajar para fortalecer las instituciones, las cuales distan de ser patrimonio o pertenencia de un partido, grupo o una persona, en cambio son de la ciudadanía; es deber de los servidores públicos fortalecer la disponibilidad estatal al ser fuente de bienes públicos, que habrían de ser para todos.
La exposición a que se hace referencia constituye una puerta hacia la historia de nuestra nación y de los personajes que al lado de grupos sociales, mayorías o minorías fraguaron lo que es la historia patria. La exposición contribuye a comprender cómo se crearon nuestras instituciones a partir de las decisiones que personajes clave tomaron en su tiempo y circunstancia, por ello en este espacio he de reiterar lo que asenté en la citada exposición “A cien años de la creación de nuestra Constitución Política, celebremos las cosas positivas de nuestro país, hay elementos heroicos de nuestras Fuerzas Armadas, amemos a México, pero también hagamos un esfuerzo por nuestra nación”.
Es tiempo de sacudirnos a los agoreros de la tragedia, la crisis, la denigración nacional, y la desintegración, esa sí fallida,  de la República, es tiempo de cerrar el paso a los grupos que concitan a la división, porque instituciones y ciudadanía tienen la capacidad de conducir a México a buenos puertos. México no es un Estado fallido con todo y que lo digan en la Casa Blanca y tampoco un narco-estado, cualquier cosa que eso signifique; más aún después de analizar las revelaciones de wikileaks que muestran el nivel de “conocimiento” de algunos sectores de la inteligencia extranjera.
Entre los objetos que se muestran en la exposición están los siguientes: una carta firmada por Don Miguel Hidalgo y Costilla; una carta del General don José María Morelos y Pavón; un escritorio que perteneció a Doña Leona Vicario; el último bando de Don Agustín de Iturbide dirigido al pueblo de México; el documento que anunciaba la llegada del Emperador Maximiliano; la espada del General Porfirio Díaz; un manuscrito “La Sucesión Presidencial” de Francisco I. Madero; la libreta personal de Don Justo Sierra así como estatuas de Emiliano Zapata y Francisco Villa sólo por mencionar algunos de una colección de más de 250 artículos históricos que permiten reencontrarnos con nuestro pasado y raíces nacionales.
Los objetos transportan memoria e historia, no hay neutralidad ni pasividad, en cambio aparecen el debate, los contrastes, las visiones yuxtapuestas y  también posiciones, más aún cuando se trata de la historia nacional. Cada objeto condensa un momento, una decisión, un plantarse ante el mundo para abrir, desarrollar o cerrar un episodio. Baste decir que las propias paredes de San Lázaro expresan en cada nombre de personas o instituciones una contribución, un recuerdo inmarcesible, y  también un silencio deliberado en la ausencia. Los esfuerzos responsables por enseñar, conocer, y difundir la historia patria son loables y necesarios, porque el conocimiento de los intereses y objetivos nacionales que se fraguan en nuestras leyes deben ser la guía para el presente y para la hechura del porvenir, los objetos de esa historia son sin duda una puerta de acceso.

Peña Nieto, y la trascendencia de su imagen

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Cuando nuestro actual presidente, Enrique Peña Nieto, asumió la presidencia de México, causó grandes expectativas, no solo en el país sino también hacia el exterior. Se veía como un factor renovado capaz de lograr acuerdos los cuales estaban estancados de la presidencia anterior, y así impulsar al país en todos los ámbitos.

Al presentar las reformas estructurales que impactarían en el ámbito económico del país, así como la disminución de la violencia, a nivel internacional fueron bien vistas. Donde incluso la revista Time, dedicó su portada internacional a nuestro presidente, teniendo en portada la frase “Salvando México”, representando una figura internacional en la que junto con Miguel Ángel Osorio Chong, actual Secretario de Gobierno y Luis Videgaray, Secretario de Hacienda, serían quienes conformarían el comité para salvar al país.

En mi opinión, una estabilidad política se basa en la calidad de las instituciones, en el buen manejo de la administración pública, el mantener las normas sin cambios y en la capacidad de poder responder a las necesidades de la sociedad.

Enrique Peña Nieto fue ganando popularidad, buena imagen, y también legitimidad a nivel internacional, comparado con el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa. Peña Nieto cambió el lenguaje de sus discursos dándoles un enfoque al progreso y modernidad del país, y creando un fuerte común para manejar la información. Poco a poco fue maximizando esa imagen de un México fuerte y estable, donde la sostenía con actos que legitimaban su gobierno.

Sin embargo, su legitimidad al interior y exterior de la República se ha estado degenerando, debido a los distintos problemas internos, el cuál se resalta aquel que impacto más a este nivel: la desaparición de los 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa.

A raíz de este suceso, tanto el presidente y el país, fueron perdiendo esa legitimidad, cayendo toda la responsabilidad sobre el Ejecutivo y una sociedad catalogándolo como un “crimen de Estado”. Por otro lado, en materia económica, México no ha estado creciendo como se esperaba debido a la crisis petrolera la cual esta perjudicando el valor de nuestra moneda.

…es necesario considerar que el desarrollo de problemáticas en el ámbito político, económico y social del país, ha provocado que el estilo personal de gobernar del presidente se vea plenamente reflejado no solo en la política interior sino en la imagen que proyecta México en todo el mundo…

A partir de esto, el Presidente empieza de nuevo a generar esa buena imagen del país, ahora en los últimos viajes que ha realizado, mencionó una frase que me causó un poco de controversia: “México lleva 80 años de estabilidad política” —dijo. Peña Nieto dice esta frase en un contexto donde plantea que en México no ha habido golpes de estado, donde se lleva una continuidad política y a raíz de esto se crea una democracia. En mi opinión, una estabilidad política se basa en la calidad de las instituciones, en el buen manejo de la administración pública, el mantener las normas sin cambios y en la capacidad de poder responder a las necesidades de la sociedad. Aquella estabilidad que impulsa al país en todos los ámbitos, no en el que dice que tiene “democracia”, donde en varios sectores del país no se vive.

Concluyendo con lo anterior, es necesario considerar que el desarrollo de problemáticas en el ámbito político, económico y social del país, ha provocado que el estilo personal de gobernar del presidente se vea plenamente reflejado no solo en la política interior sino en la imagen que proyecta México en todo el mundo, trayendo consigo una perspectiva de lo que representa el México que vivimos. Por el cual hay que considerar que la manera en la que se gobierna dentro del país impacta a nivel internacional y además repercuta dentro de este, actuando de manera recíproca.

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