#HojaDeRuta: “¿Qué dijo Trump?”

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Donald Trump, la lengua más violenta de la política global, ha dado su mensaje más solemne del año: el State of the Union. El Presidente norteamericano en turno comparece anualmente en una sesión general del Congreso, donde asisten tanto Senadores (Cámara Alta) como congresistas (Cámara Baja).

Históricamente, el State of the Union es el discurso donde el mandatario habla de los logros de su administración, de los retos que se enfrentan, de necesidades presupuestales y de las prioridades de su gobierno, desdoblando su agenda legislativa para el periodo.

La del pasado 5 de febrero no fue una edición ordinaria, pues se da en un clima de alta tensión entre Republicanos y Demócratas por la polémica insistencia de Trump de obtener presupuesto para construir su muro (que ya mutó a reja) en la frontera con México. 

Tal ha sido la obstinación del presidente y la resistencia de la oposición, que se dio el cierre del gobierno (shutdown) más largo en la historia de EEUU, es decir, no había presupuesto para mantener andando el aparato federal. Esta disputa también vio surgir una figura inesperada como líder opositora: la de Nancy Pelosi, veterana demócrata que actualmente ostenta la presidencia de la Cámara Baja.

Durante la medición de fuerzas de las últimas semanas, Pelosi demostró un temple y oficio muy superiores a los del Presidente, con respuestas punzantes y movimientos políticos que en todo momento superaron a un mandatario acostumbrado al terreno de la vociferación y la bravuconería en redes y medios, pero con poca experiencia en el ajedrez político que requiere tanto paciencia como certeza.

Pelosi asestó un duro golpe a la vanidad de Trump al sugerirle no asistir a brindar el mensaje anual al Congreso, pues al estar “cerrado” y sin recursos el gobierno federal, no podía garantizarse su seguridad. Aunque finalmente el evento se llevó a cabo, la sazonada demócrata ganó el juego de las percepciones.

¿Qué dijo Trump relevante para México? Aunque sin alusiones directas al nuevo gobierno ni al pueblo mexicano, nuestro país está en el centro de la actual tensión por el presupuesto para construir el muro (5.7 billones de dólares es lo que Trump ha solicitado) y la negativa demócrata de otorgarlo. 

El Jefe de Estado norteamericano ha amenazado incluso con declarar un estado de emergencia en la frontera con México (hay que recordar que durante pasados meses ya se dio el despliegue de tropas y se estarán enviando más) ¿Por qué no hizo esta amenaza en su principal mensaje del año ante todo el legislativo presente? Todo indica que la razón es que existe división en su partido, y habría republicanos que se opondrían a la medida, lo cual le significaría no solo una derrota legislativa, sino una considerable herida política.

Otra alusión a México -la única abiertamente crítica, en realidad- fue cuando criticó a los países que estaban dejando pasar caravanas migrantes. AMLO, por su parte, se mantuvo en la misma línea de no confrontación, y tras el mensaje agradeció que el norteamericano fue “bastante respetuoso de nuestro gobierno”.

Estamos pues ante un momento extraño, pues Trump ha decidido apostar todo su capital político a su base, de ahí que se explique su insistencia en obtener fondos para el muro, por otra parte, ha sido mesurado en su trato hacia el Presidente López Obrador y se avanzó en la iniciativa de generar proyectos de desarrollo en México y Centroamérica para desincentivar la migración. Sin embargo, más tropas se están desplegando en la frontera, lo cual es un mensaje agresivo, y al mismo tiempo, significa una vía de presión política hacia los demócratas que le permite a Trump dar la percepción de estar actuando por la seguridad fronteriza.

La tensión por el muro está cerca del punto de ebullición, pues en menos de dos semanas expira el acuerdo temporal para abrir el gobierno, y volverá a darse un choque donde, por el momento, los demócratas parecen estar en mejor posición ¿México podrá mantenerse solo como espectador? Veremos.

gilberto@altiusconsultores.com