#ElNidoDelGavilán: “De oposición me como un taco”

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Con notable sorpresa nos enteramos del ridículo que en los pasados días encabezó Javier Corral, gobernador de Chihuahua con el llamado grupo de “contrapeso” contra AMLO.

Patética y ridícula es la noción que tiene este “grupo” de la palabra contrapeso y es entretenido ver la lista de “figuras” que firman tal declaración.

En esa lista de 50 personas destacan el propio gobernador, Xóchitl Gálvez, Martha Tagle, Luis Donaldo Colosio Jr, Emilio Álvarez Icaza, Gustavo Madero, Fernando Belaunzarán, entre otros.

Este “grupo” salió a “defender” la existencia de contrapesos frente a lo que llamaron un autoritarismo latente.

El problema es que este grupo no puede llamarse contrapeso, son un rejunte de políticos desplazados por un régimen que los ha ninguneado públicamente. Algunos de ellos solo calumnian y buscan desestabilizar a un gobierno democrático (guste o no). Ser oposición es mucho más que solo ser crítico, por lo visto algunos no han madurado como ciudadanos, ni como políticos. Les ha ganado el ansia de protagonismo perdido, se ha acentuado la falta de perfiles nuevos con arraigo en dichos partidos y se han vuelto en ternuritas en palabras de Andrés Manuel.

Aún más ridículo es ver a tipos como Corral que fue una voz interesante y disidente dentro del panismo, con comentarios y análisis por encima del político ramplón. Terminó peleado y reconciliado “a huevo” con Anaya en plena campaña, intentó integrar a una célula perdedora del PRD, se ha cachondeado entre izquierda, derecha y ahora como gobernador, los resultados han sido de medio pelo y con un César Duarte aún prófugo. Desde su show contra Peña Nieto hasta esto, la caída en todo de Corral es como para que no represente a nadie.

De Belaunzarán, pues, ni en su partido lo quieren. Defendió a AMLO a muerte en 2012, en 2018 defendió la expresión más dura de la derecha mexicana. Otro ridículo.

Acerca del resto de las figuras, son de muy medio pelo o venidas a menos que ni siquiera me referiré a ellas, con excepción de las activistas Martha Tagle y Lucía Riojas, que tienen mi respeto por sus luchas por los derechos humanos y el feminismo, pero que al hacerle el juego a grupos políticos abiertamente anti trabajadores y en contra del progresismo me parece que es una contradicción de principios.

Esta es la primera expresión de una oposición débil que tiene que trabajar para fortalecerse y generar un “contrapeso” en el Congreso, en la sociedad civil, no es Twitter y a las habladas.

El sábado pasado, AMLO visitó Chihuahua siendo recibido por Corral que evitó el tema del contrapeso. Una semana le duró lo gallito al gobernador. Esa es la oposición…

Lo dicho, dicho está.

Belaunzarán presenta denuncia contra candidato de Morena al gobierno de Jalisco

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El candidato a diputado federal de la coalición Por México al FrenteFernando Belaunzarán, presentó una denuncia de hechos ante la PGR en contra del abanderado del frente Juntos Haremos Historia a la gubernatura de JaliscoCarlos Lomelí, por la adquisición de dos terrenos por un monto de 89 millones de pesos que omitió presentar en su declaración 3de3.

En conferencia de prensa en la sede de la Procuraduría General de la República (PGR), en la colonia Guerrero, dijo que por “salud democrática” las autoridades de procuración de justicia deben aclarar la adquisición de estos terrenos que el candidato a gobernador habría comprado a personas presuntamente vinculadas con el crimen organizado.

El también vocero de la corriente Iniciativa Galileos del Partido de la Revolución Democrática (PRD) aclaró que de estos hechos están enterados los integrantes de la coalición Por México al Frente, al tiempo que recomendó: “Ojalá Andrés Manuel López Obrador tenga más cuidado con quienes se junta”.

Dijo que Lomelí debe “explicar porqué ocultó esta información. Son dos terrenos en Zapopan, por 89 millones de pesos, y llama la atención que se los haya comprado, porque esos terrenos han pertenecido a personas vinculadas con la delincuencia organizada“, acotó.

Belaunzarán afirmó que López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, debiera ser el primer interesado en aclarar estos hechos difundidos por un medio de circulación nacional, toda vez que el Departamento de Estado de Estados Unidos señaló a las empresas que le vendieron el terreno a Lomelí Bolaños como posiblemente vinculadas al narcotrafico.

Explicó que interpuso la denuncia mencionada para que la PGR investigue y, en todo caso, deslinde responsabilidades, y consideró que si hay algún otro candidato con este tipo de irregularidades que se actúe en consecuencia.

Respecto a si hay algún indicio que detrás de esta adquisición está el crimen organizado, Belaunzarán dijo que su denuncia de hechos se basa únicamente en las notas periodistas publicadas este miércoles.

“Más vale actuar que lamentar, que estos hechos se aclaren” para evitar sorpresas sobre posibles vínculos de un candidato a la gubernatura con personas del crimen organizado, subrayó al mencionar que de los resultados deberán dar cuenta las autoridades de la PGR.

Acompañado del representante de Movimiento Ciudadano ante el Instituto Nacional Electoral (INE), Jorge Álvarez Maynes, Belaunzarán Méndez indicó que todos los partidos “debiéramos agradecer la petición de aclaración. Tendríamos que saber quienes son nuestros candidatos para luego no lamentarnos”.

#HojaDeRuta: “Gobiernos de coalición y la Iniciativa Galileos”

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La foto en sí misma ya es nota: Manlio Fabio Beltrones, Gustavo Madero y Miguel Ángel Mancera se miran sonrientes. Símbolos del PRI, PAN y PRD en creciente cercanía. Hasta hace unos cuantos años, el sistema político mexicano era multipartidista, pero con la clara distinción de tener tres partidos mayoritarios y una serie de partidos pequeños, que podían ir desde la bisagra hasta intentos genuinos de socialdemocracia, pasando por los tradicionales satélites. Las cosas han cambiado.

El PAN falló en su oportunidad histórica de encabezar la alternancia, desmantelar las estructuras añejas, desterrar el autoritarismo y consolidar la transición democrática. Además, se vio terriblemente desgastado por el sexenio calderonista y la violencia desatada, que aún hoy genera intensa polarización.

El PRD se ha venido resquebrajando tras años de fratricidio y escándalos, debilitándose fuertemente en la capital del país -su máximo bastión histórico-, al grado de estar en fuerte riesgo de perder la jefatura de la Ciudad que mantiene desde hace 20 años, cuando en 1997 se realizaron por primera vez elecciones y resultó ganador Cuauhtémoc Cárdenas.

El PRI (al que muchos cometieron el grave error estratégico de dar por muerto tras la derrota del 2000) regresó por sus fueros en 2012, y tras 18 meses de ánimo reformista, cayó en un profundo bache provocado por el regreso de la violencia al proscenio y escándalos de corrupción del presidente y su primer círculo, que han resultado en un rechazo nunca antes visto para un mandatario en México.

Las que fueran las tres principales fuerzas políticas del país hace unos cuantos calendarios, hoy se encuentran en serio predicamento. Obedeciendo a su razón de ser como partidos, que es conseguir y conservar el poder, las circunstancias han encendido su instinto de conservación, llevándoles a construir puntos de encuentro.

La plataforma donde se ha cristalizado el encuentro de los personajes referidos al inicio de estas líneas es la Iniciativa Galileos, misma que desde el año pasado fue impulsada por la corriente perredista que se escindió de “Los Chuchos”, y que encabezan Guadalupe Acosta Naranjo y Fernando Belaunzarán. Es en los Diálogos Galileos donde han coincidido personajes de los tres partidos, junto con intelectuales como José Woldenberg,  y desde donde se han debatido ideas como la segunda vuelta electoral, la fragmentación del voto en México y los gobiernos de coalición.

En este último tema pueden encontrarse claves del acercamiento, pues surgido del Pacto por México, a partir de 2014 se estableció en la constitución la facultad del presidente de establecer un gobierno de coalición con los partidos representados en el congreso. Sería una nueva forma de construir mayorías legislativas, de integrar el gabinete federal y presentar un programa común de gobierno.

En principio se antoja interesante, pues sería un primer paso en transformar el modelo presidencial. Sin embargo, preocupa que la motivación no sean las circunstancias históricas ni un ánimo renovador de las reglas del juego, sino el debilitamiento común y la fortaleza competitiva de AMLO como candidato presidencial mejor posicionado.

“A mí no me preocupa si gana el PRI, el PAN o si gana Andrés Manuel; lo que me preocupa es la gobernabilidad”, dijo Manlio el lunes en el Foro Galileo. Pero omitió que a todos ellos, como fuerzas políticas, lo que primero les interesa, es sobrevivir.