AMLO acusa a Enrique Krauze de “intelectual orgánico del conservadurismo”

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En Campeche, AMLO tachó a Enrique Krauze de ser un intelectual orgánico del conservadurismo tras su llamado a ejercer el voto dividido.

Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de Morena, acusó al escritor Enrique Krauze de ser un intelectual orgánico del conservadurismo.

Entrevistado luego de encabezar un mitin en Ciudad del Carmen, el aspirante respondió así al llamado que realizó el escritor para ejercer el voto dividido y cuidar la pluralidad en el Congreso.

“Es normal, es normal, es que Krauze es intelectual orgánico del conservadurismo, pero está en su derecho“, expresó.

“Yo lo que quiero es que no haya simulación, que no se digan liberales o que no sean en apariencia liberales cuando en realidad son conservadores, que se quiten la careta”.

El político tabasqueño consideró que a pesar de la posibilidad que tiene de ganar las elecciones, el conservadurismo podrá continuar y ejercer sus libertades a plenitud.

“Van a continuar porque son muchos los intereses de ese partido, estamos hablando de hombres con mucho dinero, son potentados, tienen medios de información, tienen a estos intelectuales orgánicos, se están reagrupando, son los fifís, que yo llamo”, señaló.

“Entonces, ahí va a estar Krauze, ahí va a estar Said, ahí va a estar Castañeda, estoy hablando de los que elaboran más, los que se la dan de intelectuales“.

En ese sentido, López Obrador se refirió a la posibilidad de que ese tipo de intelectuales, empresarios y representantes de la sociedad civil se organicen para convertirse en la oposición a su Gobierno, en caso de que gane las elecciones.

En referencia a una publicación de REFORMA, celebró que quienes no están de acuerdo con él estén dispuestos a actuar con responsabilidad.

“Dicen que van ser una oposición responsable, lo celebro pues. Por eso lo de Krauze y ahí va a estar este que es el símbolo de la sociedad civil, Claudio X González hijo, él es el líder de la sociedad civil y el líder de la intelectualidad conservadora Krauze“, expresó.

“Los tengo vistos como ellos también me tienen a mí, muy analizado. Va a haber eso que dicen ‘una oposición responsable’ es bueno que exista, muy bueno, y nosotros garantizamos libertades plenas“.

Por otro lado, el aspirante advirtió se refirió a las denuncias de compra de voto por parte del PRI y lo atribuyó a la lucha que mantiene con el PAN en la pelea por el segundo lugar.

Insistió en la necesidad de que los gobernadores se pronuncien, como lo han hecho el Presidente y los titulares del INE y del TEPJF, a favor de respetar el voto y no desviar recursos públicos con fines electorales.

AMLO pide a Anaya dejar demagogia

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Andrés Manuel López Obrador pidió al candidato panista Ricardo Anaya respetar el Estado de Derecho y que no engañe a la gente con la promesa de meter a la cárcel al Presidente Enrique Peña Nieto, lo cual calificó como demagogia.

El candidato presidencial por Morena, PT y el PES afirmó que hasta ahora sólo se puede procesar a un Presidente en funciones por traición a la Patria o, en todo caso, los constitucionalistas deberían de aclararlo.

Anaya reiteró ayer su promesa de procesar a Peña Nieto y también de crear una comisión anticorrupción con asistencia internacional, como la de Guatemala, donde se logró procesar a un ex Presidente. Lopez Obrador hoy la desestimó.

Afirmó que para procesar a un Presidente por corrupción es necesario modificar el Artículo 108 constitucional.

Al abanderado se le preguntó sobre la afirmación de Enrique Krauze de que el PRI debería de perder la elección por corrupto.

“No, no voy a debatir con Krauze, yo sostengo que la corrupción en México tiene que ver con la mafia en el poder y que esa mafia del poder tiene a dos partidos al PRI y el PAN, al PRIAN, y no sólo esos dos partidos tiene, también hay escritores intelectuales orgánicos al servicio de la mafia del poder”, respondió.

Exigen imparcialidad del Gobierno a EPN

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En una carta firmada por activistas, académicos y escritores, exigen al Presidente de la República Enrique Peña Nieto, que el gobierno garantice imparcialidad en los comicios de este año y que no se use el aparato gubernamental en contra de los candidatos de oposición.

En la misiva, los firmantes aseguran que el caso de persecución a Ricardo Anaya, lo único que esta provocando es que se erosionen las instituciones del Estado.

“Si hay pruebas contundentes sobre la responsabilidad legal de Ricardo Anaya exhortamos que la autoridad ministerial proceda en consecuencia. De lo contrario el uso de la Procuraduría General de la República para perseguir a un líder de la oposición, pone a México junto a países con regímenes autoritarios o democracias totalmente disfuncionales.”, se dice en la carta.

La carta que fue firmada por más de 50 personajes, entre los que destacan Denise Dresser, Claudio X. González, Juan Pardinas, Enrique Krauze, Emilio Álvarez Icaza, Fernando Gómez-Mont, Jorge Castañeda y José Woldenberg, también se pide a Peña Nieto que sea la ciudadanía la que decida quien es el próximo Presidente de México por medio del voto y sin manipulación.

“Usted Presidente Peña Nieto es la máxima autoridad responsable de este proceso. En 2005, el intento de desafuero de Andrés Manuel López Obrador abrió brechas de polarización en la sociedad, que aún dividen y lastiman la convivencia social en nuestro País. Las personas que firmamos esta exigencia tenemos filiaciones políticas diversas y plurales. Por lo cual este posicionamiento no implica en ninguna manera un apoyo a la candidatura de Ricardo Anaya”, afirman los firmantes.

El periodo de intercompañías se ha visto empañado por acusaciones en contra del candidato de la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, de estar supuestamente involucrado en lavado de dinero esto tras la compra de una nave industrial en Querétaro.

 

#ContraPortada: “El Verdadero Sismo”

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El 19 de Septiembre México conmocionó, un sismo de 7.1 sacudió a la capital del país. En cuestión de minutos el caos, la tragedia, el llanto y el conteo de muertos se apoderaba de los principales espacios de la prensa nacional e internacional. El mismo día que aquel 1985 donde cientos de familias mexicanas lo habían perdido todo, un dejavú de terror.

Lo que vendría después, es simplemente indescriptible. Millones de mexicanos reaccionaron; pero no solo con llanto y tristeza, salieron a las calles a quitar escombros, regalar comida, ayudar en las vialidades y a levantar un país que minutos antes se estaba derrumbando.

¿De dónde salieron tantos héroes? ¿Cómo es que se coordinaron tan bien? Cientos de miles de donaciones inundaban las redes sociales de esperanza, miles de fotos de jóvenes mexicanos que decidieron enfrentar la catástrofe en las calles, tendiendo la mano a quienes lo habían perdido todo. Horas y horas trabajando, sin dormir y sin comer pero con una gran convicción de salvar y encontrar vidas entre los escombros.

México, como hace mucho no pasaba, era admirado a un grito casi unánime por el mundo. ¿Dónde está la apatía que Krauze mencionaba para los millennials? ¿No que estábamos dormidos?

El sismo que vino a arrasar con edificios, a cobrar cientos de vidas y a generar una profunda tristeza nacional, jamás se esperó encontrar a un país que es cada vez más fuerte cuando se encuentra en el hoyo. Jamás nadie espero que nos uniéramos como nunca antes, sin importar clase social ni económica, raza, sexo o ideologías; lo único que compartíamos y lo más grande era el profundo amor por México.

El diario español “El País” tituló sus portadas de ésta forma: “Los jóvenes mexicanos toman el liderazgo tras el terremoto”. Y así fue, de forma contundente los jóvenes decidimos levantar a México. Hoy todos los que nos llamaron apáticos, dormidos, la generación “líquida” o la época pérdida tendrán que tragarse sus palabras.

México obtuvo del sismo catastrófico, una lección mucho más importante: la unión. Hoy nos dimos cuenta que la sociedad organizada y participativa es capaz de hacer de México una potencia mundial.

Los jóvenes mexicanos estamos listos para tomar las riendas de éste país, ya lo demostramos en la peor crisis de los últimos 30 años. ¿Qué es lo que sigue? Hacerlo por los próximos 20 años y posicionar a éste país como lo que debe ser, una potencia mundial.

Grande México, un sismo que llegó a hundirte, otra vez, te hizo mucho más fuerte.

#ContraPortada: La Generación que lo cambió todo

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Durante las últimas décadas nos hemos acostumbrado a llamar a los jóvenes como “la última oportunidad de cambiarlo todo” o “el futuro del mundo”, la realidad para muchos dista mucho de lo que han esperado de nosotros.

Recientemente, uno de los pensadores de los que más respeto les guardo, se refirió a mi generación como “los grandes ausentes”, aunque hacía referencia a la ausencia en el escenario político, no dejó de causarme “shock” que nos vean como una generación más que fracasó en el intento de cambiarlo todo.

Frecuentemente escucho a personas mayores referirse a nosotros como “la juventud pérdida”, haciendo eco en la era digital donde, dicen, hemos quedado atrapados en la apatía, el conformismo y en un mundo virtual que se encuentra muy lejos de la realidad laboral y social a la que nos enfrentamos. Nos han tildado de “zombies tecnológicos” o “ciudadanos de Facebook” sin el menor grado de trascendencia en el rodar del mundo al que pertenecemos.

Es evidente que no concuerdo-en la mayor parte- con los argumentos presentados por los protagonistas antes mencionados, definitivamente estamos viendo a dos o tres Méxicos, muy distintos y radicalmente opuestos.

Yo veo a la generación que lo cambiará todo, la que a pasos gigantes ya lo está haciendo. Esa generación que lucha por la libertad y la no discriminación, que pugna por la equidad de género y los derechos de la diversidad, mientras generaciones anteriores menospreciaban a las mujeres y querían-literalmente- linchar a personas por su preferencia sexual.

Veo a una generación que no le dio miedo probar nuevos esquemas laborales, que exige flexibilidad y que pretende darle sentido a cada una de las actividades que realiza en su vida. Aplaudo a la generación atrevida a la que pertenezco, que sí ejerce presión en su escenario más usado como lo son las redes sociales, pero que no tiene empacho en salir a las calles a exigir y tomar lo que creemos que es nuestro.

Krauze habla de jóvenes dormidos, que viven una vida de excesos cargados a la American Express de sus papás, de una generación desechable que tira todo a la borda, de jóvenes que no se sienten capaces de tomar un rol protagónico en la transformación de sus países. Seguro que existen jóvenes como los que menciona Krauze, seguro que también en su generación existieron.

Pero yo quiero dedicar mi pluma a escribir sobre los millones de jóvenes en el mundo que estamos conectando soluciones a problemas que la generación de Krauze y anteriores han creado. Al cambio climático que nos dejan, a gobiernos autoritarios que ellos eligieron, a esquemas laborales que jamás funcionaron pero que siguieron por esa apatía de la que ahora nos acusan.

Siempre será muy fácil señalar a los jóvenes como la esperanza del cambio, también es muy fácil nombrarlos culpables cuando las cosas no van bien.

Pero yo jamás me he creído el cuento de que los jóvenes somos los únicos responsables de la transformación del mundo, más bien creo que es un trabajo en equipo de generaciones anteriores que cometieron grandes errores pero que de ellos adquirieron experiencia junto al dinamismo y locura que representamos los jóvenes millennials y de la generación Z.

Diría Steve Jobs que los puntos solo se conectan hacía atrás, por eso sin temor a equivocarme, estoy convencido de que ésta generación- cuando esos puntos se conecten 50 años atrás- será nombrada como la generación que lo cambió todo.

#ContraPortada: México Necesita Menos Jóvenes Políticos

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No, no me mal entienda. México necesita que muchos más jóvenes se involucren, preocupen y participen en política y en todo asunto que trate de país. Lo que jamás ha funcionado son los jóvenes políticos, esos que visten de traje y corbata, que absorben las mañas de los políticos de siempre y que aspiran llegar a puestos de poder para repetir- ridículamente- lo que históricamente no ha funcionado.

México necesita menos jóvenes políticos, de verdad. Menos jóvenes dispuestos a tragarse sus valores e ideas con tal de agradar al jefe inmediato o al padrino político. Menos jóvenes capaces de prostituir sus ideas a cambio de una candidatura o un puesto de poder en el gobierno.

Necesitamos menos saludos de “mi estimado”, “mi líder” o cuestiones que hablan de un institucionalismo añejo, débil y de tono militar. Vaya, necesitamos menos zombies adoctrinados y muchos más jóvenes críticos y preparados.

Los jóvenes hemos sido- en voz de Enrique Krauze– los grandes ausentes de la política mexicana. Estamos dejando pasar una oportunidad única e inigualable, la estamos cambiando por pertenecer a eso que tanto criticamos y nos hacía hervir la sangre.

Esto no es un llamado a  una revolución contra el PRI, ni contra el PAN ni contra ningún partido. Es más, creo en el sistema de partidos en México. Esto es un llamado a dejar de “adoctrinarnos” si me permiten el término, los partidos y la política hoy están muy lejos de sus ideologías, los jóvenes no podemos servir como ejercito de procesos fallidos, inútiles e ineficientes.

Al país le urgen jóvenes rebeldes, pero no de los que toman las calles e incendian camiones; necesitamos jóvenes preparados, decididos, críticos dentro y fuera de la partidocracia. Necesitamos jóvenes participativos, que el ardor que provocan nuestros gobernantes se traduzca en involucrarnos en las causas.

Nos urgen muchos más jóvenes apartidistas, que busquen el beneficio del país entendiendo que mediante su avance las oportunidades crecerán diametralmente para todos. También necesitamos jóvenes dentro de los partidos, que los reformen, que hablen y debatan en busca de mejorar sus prácticas.

Es nuestro momento, jóvenes mexicanos. Nuestro momento de organizarnos y dejar de vivir al día. Dejar de cargar a nuestras tarjetas una vida de excesos e irresponsabilidad, dejar de querer tirar todo a la basura y creer que todo es desechable. En cambio comenzar a construir, ladrillo por ladrillo, lo que muy pronto será nuestra casa de acero que nada destruya, o nuestra casa de cartón que cualquier político y gobernante pueda pisotear. Ya no queremos más jóvenes políticos, no han hecho nada.