Poniatowska de cumpleaños y reconocimientos

Cd.México(19 de Mayo).-Aunque nació en París, Elena Poniatowska se declara más mexicana que el mole, pues desde los 9 vive en México, hoy celebra el día de su cumpleaños número 85 y de la mejor manera pues el día de ayer jueves 18 de Mayo, recibió la Presea Sor Juana Inés de la Cruz.

El reconocimiento  otorgado a la escritora de Noche de Tlatelolco por su contribución al desarrollo cultural, artístico y académico en el Auditorio Divino Narciso de la Universidad  del Claustro de Sor Juana, además la Secretaría de Cultura Federal  se sumó a la celebración retomando dos títulos  de la colección Periodismo Cultural  que hacen referencia a la trayectoria de la festejada.

“Es un rayo de sol en medio del horror por el asesinato de compañeros periodistas, que finalmente son mis hermanos del oficio” afirma Elena sobre la Presa Sor Juana Inés de la Cruz.

Su discurso de agradecimiento estuvo dedicado a los reporteros asesinados  en donde aseguró que ” es una situación deplorable  del cual tendría que avergonzarse nuestro gobierno ”

La presea ha sido entregada a personajes  como Leonora Carrington y  Carlos Monsiváis, en esta ocasión es  para Elena, donde el premio a nombre de Sor Juana se volvió una oportunidad para defender en una época dura donde la censura existe.

Durante la ceremonia la rectora Carmen Beatriz López Portillo Romano aseguró que Poniatowska, al igual que Sor Juana, supo tomar la palabra cuando muchas mujeres son en el silencio.

“Es un ser excedido  que se da en la palabra, en el amor,en la capacidad de escuchar, en la vida  no por carencia  ni por insuficiencia,sino por abundancia, por exceso, por generosidad” expresó López Portillo Romano.

Poniatowska a sus 85 años festejó su vida y obra con la Presea de Sor Juana Inés de la Cruz como ella sabe hacerlo: con dedicación, gracia  y  libertad.

 

 

#HojaDeRuta: “No se mata la verdad matando periodistas”

Consigna máxima, potente en estas horas bajas para una de las profesiones más hermosas del mundo y oxígeno necesario para cualquier democracia. Dice Elena Poniatowska que en América Latina se hace periodismo desde la indignación porque la realidad entra en tu casa, te ahorca. La frase también podría invertirse con los sucesos actuales: en México el periodismo digno se hace desde el miedo.

Trágicamente, el dato no es nuevo: vivimos en el país más peligroso del continente para ejercer el oficio. Las balas que derrumbaron a Javier Valdez en Sinaloa han perforado también al gremio entero, estremeciendo al país a tal grado que el Presidente EPN ─a menos de 72 horas del suceso─ convocó a una reunión especial de la CONAGO para abordar la crisis. El mandatario anunció diversas acciones como fortalecer la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Contra la Libertad de Expresión (instancia que, bien se sabe, ha tenido magros resultados) y fortalecer la estructura y presupuesto del mecanismo de protección para personas defensoras de derechos humanos, entre las cuales más de un tercio son periodistas.

Si bien el Estado Mexicano está obligado a garantizar el derecho constitucional a la libre expresión y la integridad de los periodistas, el debate es mucho más hondo. Un grupo de medios y Organizaciones de la Sociedad Civil entre los que están Article 19, Animal Político, Vice México, Horizontal y Amnistía Internacional, han propuesto una agenda de discusión inmediata sobre medidas urgentes para la protección a periodistas.

Movidos por el asesinato de Javier Valdez y en aras de reforzar la solidaridad del gremio, proponen 6 elementos como punto de partida de la discusión:

1. Corrupción y/o ineficiencia de instancias locales de procuración y administración de justicia.

2. Inoperancia de mecanismos nacionales de seguridad para periodistas.

3. Publicidad oficial excesiva y opaca. Falta de recursos económicos, operativos y de seguridad de organizaciones sociales de protección a periodistas.

4. Autocensura de medios locales como reacción a la violencia.

5. Informalidad y desprotección laboral de periodistas.

6. Falta de involucramiento de dueños y cuerpos directivos de medios de comunicación.

Cada uno de estos elementos será abordado en una mesa de discusión, para las que ya existen preguntas detonadoras: ¿Cómo construir un sistema de mapeo de riesgo eficaz, colaborativo y de acceso público? ¿Cómo garantizamos que la consecuencia de una agresión no sea el silencio, sino la multiplicación de la información? ¿Cómo favorecer el surgimiento de organizaciones locales de protección a periodistas? ¿Qué responsabilidad tienen los dueños y directores de los medios? ¿Qué deben hacer las instituciones de seguridad pública para desincentivar el asesinato de periodistas, tanto en términos tácticos como de comunicación? ¿Qué representa socialmente la violencia contra periodistas?

Este esfuerzo constituye el principal corpus que existe actualmente para iniciar el vital debate de forma sustancial. Sería fundamental que la solidaridad y diálogo se repliquen por toda la república para que esta coyuntura se traduzca en conciencia, agenda y acciones concretas.

El debilitamiento del periodismo crítico es una daga que se hunde en la sociedad entera, sobre todo ante el espejismo de las redes sociales como supuesto sustituto de la labor periodística profesional. Nada más falso. Hoy más que nunca requerimos información verificada para formar criterio, y sobre todo, la linterna periodística para echar luz sobre las acciones de los poderosos, haciéndolos responder ante sus actos.

Javier Valdez, en uno de sus últimos tuits (recogido por el portal Sin Embargo), escribió: “Que nos maten a todos, si esa es la condena de muerte por reportear este infierno. No al silencio”. El silencio del periodismo es el paraíso de la corrupción, la impunidad y el abuso de poder. De ahí que el Washington Post haya acertado en la definición de su nuevo lema, inspirado por los tiempos que corren: “La democracia muere en la oscuridad”. No dejemos que este país se nos oscurezca más.

(Puedes consultar la agenda VIOLENCIA CONTRA LA PRENSA en esta liga: http://horizontal.mx/violencia-contra-la-prensa/)