España está de cabeza: Elecciones generales 2019

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El próximo domingo 28 de abril habrá elecciones generales en España y todas las encuestas indican que el actual presidente -Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE, centroizquierda)- se mantendrá en el cargo. Lo curioso es que Sánchez lleva apenas diez meses como Presidente del Gobierno y tuvo que adelantar las elecciones porque no pudo conseguir que los otros grupos parlamentarios aprobaran su paquete presupuestario. Su antecesor, Mariano Rajoy -del Partido Popular (PP, derecha)- dejó el cargo en 2018 tras una moción de censura. ¿Qué está pasando con la política en España?

Para entender la situación actual, hay que remontarse a hace unos cuatro años, cuando dos nuevas fuerzas políticas llegaron a competirle el poder al PSOE y al PP: Unidos Podemos (izquierda) y Ciudadanos (hoy centroderecha). Para las elecciones de 2015, la atomización de fuerzas políticas supuso el fin de los gobiernos de mayorías absolutas y trajo complicaciones para la investidura del candidato del PP, Mariano Rajoy, por lo que al año siguiente nuevamente se convocó a elecciones. Dos años más tarde se produciría la mencionada moción de censura para destituir a Rajoy del cargo, pues su partido fue señalado por casos de corrupción millonarios. Con calma. Esto apenas se pone bueno.

El resurgimiento de la ultraderecha no tardó en llegar a España y ya tiene nombre: Vox. Si bien existe desde 2014, no fue hasta el pasado mes de diciembre que tuvo lugar su irrupción en la política española tras haberse convertido en la quinta fuerza más votada en Andalucía -territorio más poblado de España- al haber conseguido 12 de los 109 escaños por disputar. En las encuestas, apenas se les tomaba en cuenta con uno. Partidario de eliminar las leyes de género, del uso de armas para la defensa propia y en contra de la inmigración (particularmente desde países islámicos), Vox tiene asegurada su participación en el Congreso. Según las encuestas, conseguirán alrededor de 30 escaños de los 350 que están en juego, pero la experiencia dicta que podrían ser más. ¿Qué cómo logaron su crecimiento? Hay un viejo conocido que últimamente les está asesorando: Steve Bannon, el exjefe de estrategia de Donald Trump.

El resultado de estas elecciones sigue en el aire: ninguno de los bloques parlamentarios suma para obtener una mayoría absoluta. Si bien existen otras fuerzas minoritarias que podrían ser la clave, la más fuerte es Esquerra Republicana de Catalunya (izquierda independentista); la misma que -junto con otros- se negó a aprobar los presupuestos de Sánchez, por lo que se tuvo que adelantar la convocatoria electoral.

La campaña dura quince días y finalizará este viernes para dar paso a una jornada de reflexión (sábado), pero lo cierto es que ya desde hace dos meses se viene cocinando todo. Hubo dos debates entre las cuatro principales fuerzas (PSOE, PP, Ciudadanos y Podemos), pero el número de indecisos sigue siendo alto: aproximadamente el 30% de las personas aún no sabe por quién votar.

No hay una única causa que explique el porqué de la atomización de la oferta política en España, pero no cabe duda de que los efectos de la crisis económica de 2008 fueron un catalizador importante. La precarización laboral, los problemas para pagar las pensiones, el alza en los precios de la vivienda y un salario mensual promedio por debajo de la media de la Unión Europea son algunos de los temas que hasta hoy siguen sin resolverse. Además, el movimiento independentista catalán se encargó de tensionar aún más a las élites políticas, lo que supone agregar otro tema a la lista de pendientes. 

Los españoles tienen su sistema político de cabeza y este domingo se juegan el futuro de su país. Cualquier cosa que venga desde fuera -como una pedida de disculpas, por ejemplo- no tiene cabida en la agenda, pues ni siquiera después del proceso electoral hay garantías de que haya un alivio a nivel político. Habrá que esperar.