“46.76% de las desapariciones ocurridas en Nuevo León fueron realizadas por agentes estatales”: Informe

Un informe del Observatorio sobre Desaparición e Impunidad de la Universidad de Oxford, la Universidad de Minnesota y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, derriba los mitos sobre las desapariciones en Nuevo León. Con el uso de datos registrados por Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC) se pudo llegar a la conclusión que autoridades de los tres niveles de gobierno han sido y son responsables de casi la mitad de las desapariciones en la entidad.

El informe del Observatorio se basa en 548 casos de desaparición que han sido documentados por CADHAC y se complementa con los de notas periodísticas de algunos diarios de la localidad entre los años 2010 y 2016. Los datos que arroja el informe son escalofriantes, el 91.55 por ciento de los desaparecidos en Nuevo León no son criminales.

En cuanto a quienes fueron los responsables de la desaparición se tiene registro que entre el 2005 y 2015 el 46.76 por ciento de las desapariciones fueron realizadas por agentes estatales, el 46.04 por ciento por organizaciones criminales y el 7.19 por ciento por particulares. Se encontró también que la mayoría de los casos de desaparición forzada, fueron a través de cateos ilegales por parte de las fuerzas de seguridad. El informe dice, “las desapariciones, cuando ocurren en espacio público, son mayormente ejecutadas por agentes estatales y cuando suceden en espacios privados son mayormente ejecutadas por grupos particulares.”

Por otra parte, el Observatorio encontró que el 86.7 por ciento de las víctimas son hombres y el 13.3 por ciento son mujeres, la mayoría entre las edades de 18 y 33 años. La mayoría de los hombres se dedicaban al comercio establecido o eran choferes de transporte o maquinaria, mientras en el caso de las mujeres, la mayoría se dedicaba al trabajo doméstico.

CADAHAC informa que de los casos registrados, se ha demostrado que las desapariciones denunciadas ante las autoridades han recibido una respuesta estatal que no es eficiente. Por otro lado, se tiene registro que la se denuncia más seguido una desaparición forzada cuando esta se llevo acabo por un particular que cuando se lleva a cabo por agentes oficiales.

El informe que fue presentado en las instalaciones del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (CIESAS) en la ciudad de Monterrey, derriba los mitos de las desapariciones en nuestro estado, donde usualmente el imaginario oficial y social, es que la gente que desaparece se lo llevaron por algo o se fueron por su propón pie.

Cabe mencionar que el informe abarca desde la administración de Natividad González Parás hasta una parte del gobierno de Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco”. El Observatorio sobre Desaparición e Impunidad recomienda a las autoridades estatales mejorar las estrategias de investigación para asignar responsabilidad y encontrar a las víctimas, como también encontrar la verdad detrás de las desapariciones.

Con información del Observatorio sobre Desaparición e Impunidad y Flacso México.

Efecto Huracán

Leyendo el periódico El Financiero, encontré una singular tira cómica que hacía alusión al Huracán Patricia de la siguiente manera: el cartonista mostraba una discusión de pareja que terminaba en un mar de lágrimas, describiendo que “terminar en depresión debería llamarse el efecto huracán”.

A pesar del registro de alrededor de diez mil damnificados, víctimas de este suceso meteorológico, “Patricia” no alcanzó a convertirse en “el huracán más poderoso registrado en la historia de México”, como se leía en algunos titulares el pasado viernes.

Aunque quizá México se “salvó” de la catástrofe pronosticada que pudo haber ocasionado un desastre natural como éste, en mi opinión, en el país sí se vive un “efecto huracán”.

Y aunque quizá México se “salvó” de la catástrofe pronosticada que pudo haber ocasionado un desastre natural como éste, en mi opinión, en el país sí se vive un “efecto huracán”.

Sin lugar a dudas, me refiero a la crisis de derechos humanos que atraviesa el país.

Casos como Ayotzinapa y Tlatlaya han puesto la lupa internacional en el acontecer mexicano y a 13 meses de la desaparición de los normalistas tenemos versiones encontradas, y un pueblo sediento por la verdad.

Casos como Ayotzinapa y Tlatlaya han puesto la lupa internacional en el acontecer mexicano y a 13 meses de la desaparición de los normalistas tenemos versiones encontradas, y un pueblo sediento por la verdad.

Aunado a esto, sabemos que no sólo son los 43 estudiantes desaparecidos los que nos faltan. De acuerdo a un reporte de la Secretaría de Gobernación y de la Procuraduría General de la República enviado al Senado en septiembre, el número de desaparecidos en México asciende a más de 25 mil personas.

Esta ola de casos nos tiene a los mexicanos en “depresión” y, definitivamente, en México no ha dejado de “llover”. Nos llueve violencia, nos devasta la impunidad y la inseguridad deja un sin fin de “damnificados”.

Esta ola de casos nos tiene a los mexicanos en “depresión” y, definitivamente, en México no ha dejado de “llover”. Nos llueve violencia, nos devasta la impunidad y la inseguridad deja un sin fin de “damnificados”.

Nos llueve también la crítica internacional. Como ejemplo reciente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló que la crisis de derechos humanos en México es grave, recalcando la existencia de una situación extrema de inseguridad y violencia en casos de desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales y tortura.

Además, el “huracán” no sólo se queda en señalamientos. Tan sólo la semana pasada el gobierno de Estados Unidos anunció un recorte de 5 millones de dólares a la Iniciativa Mérida.

Es a través de esta Iniciativa, que el país vecino destina recursos para el combate contra el narcotráfico en México. El mecanismo de cooperación se estableció en 2010 entre ambos países, sin embargo, el 15 por ciento del financiamiento está condicionado a una serie de requisitos. Uno de ellos es el respeto progresivo a los derechos humanos.

Ante esto, el gobierno mexicano ha declarado que el recorte es insignificante, y que “no impacta en las acciones de seguridad ni en la relación con Estados Unidos”.

El Senado, por su parte, reprobó públicamente el acontecimiento, mientras que Acción Nacional urgió al Presidente Enrique Peña Nieto a establecer el diálogo con el gobierno del país vecino para dar revés a la medida anunciada.

Insignificante o no, el mensaje por parte de nuestro mayor socio comercial es claro: el respeto, la promoción, la protección y la defensa de los derechos humanos es un tema clave y transversal que repercute en numerosos aspectos, incluyendo la seguridad. En cambio, de no mostrar avances y compromisos tangibles en la materia, habrá consecuencias.
Dicho de otra manera: “México, te estamos observando”.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”