#EspacioPúblico: “2019. Contingencia total”

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Llega el 2019.  Quedó atrás el 2018 lleno de emociones políticas.  Un año en el que nos enfrentamos a campañas electorales, toma de protesta presidencial, impugnaciones a resultados locales y campañas extraordinarias. Ahora llega el nuevo año con un claro mensaje de bienvenida: Contingencia ambiental.

No hay sorpresas. El tema de la calidad del aire se mantuvo presente durante el 2018 sin que se lograra integrar a una agenda clara. Esa falta de acciones se hizo presente el primer día del año regalándonos un monitoreo que mostraba condiciones de calidad del aire extremadamente malas en algunas áreas de la zona metropolitana de Monterrey.

¿Qué está pasando en la ciudad?

 

No es un hecho aislado por un día de festejo, aunque muchos así lo quieran ver. La condición ambiental del primer día del año es el resultado de muchos factores acumulados. Tenemos exceso de automóviles, fábricas sin controles ambientales, transporte público contaminante, pedreras y, no conforme, para festejar la llegada del año nuevo lo hacemos prendiendo carbón y con excesiva pirotecnia.

¿Cuáles fueron las medidas de contingencia? Básicamente informar la calidad del aire. Eso no es contingencia. Eso es mera información, se toman más acciones ante la llegada de un frente frío que ante este llamado.

Y aquí está el mayor inconveniente. Todos sabemos que existe un problema pero no todos nos hacemos responsables de lo que nos corresponde para mejorar la calidad del aire que respiramos y preferimos responsabilizar a otros actores.

Desde la comodidad de un auto se pide controlar a las pedreras por su alto contenido contaminante porque pocos está dispuestos a modificar sus hábitos y reducir el uso de su automóvil privado.   Se incrementan los impuestos a propietarios de autos pero el transporte público y de carga evaden con argumentos legales cualquier tipo de verificación vehicular, mejora de sus unidades u horarios de restricción de circulación. Vemos a diario chimeneas de humo negro emanar de las fábricas en completa impunidad sin que las inspecciones lo puedan controlar.  Pero es fin de año y es tiempo de festejar, ahí la mayoría está de acuerdo que la mejor manera de hacerlo es explotando pólvora de manera desmedida dejando en las calles toneladas de basura de la que nos quejarnos al día siguiente por la falta de servicios públicos de limpieza.

Así se vive el primer día del año en Monterrey. En contingencia total. 

En contingencia ambiental por la extremadamente mala calidad del aire, pero también en contingencia política porque el trabajo legislativo, municipal y estatal está haciendo crisis ante la opinión pública al no verse acciones claras para solucionar el tema.  Y como todos somos parte del problema, también estamos en contingencia ciudadana por no hacernos responsables de los daños públicos de nuestro estilo de vida y por negarnos a perder privilegios individuales para mejorar el bien común. 

Inicia el año y lo que menos necesitamos son propósitos que se olvidan a las pocas semanas. Necesitamos empezar el año, cada uno desde nuestra trinchera,  con cambios y acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida del lugar que habitamos. Solo así lograremos hacer frente al problema de la calidad del aire. 

Bienvenido sea el 2019, el año que nos puso el reto el primer día. 

Eduardo Quintanilla

Enero 1, 2019