Nuevo episodio terrorista en París

La fuerte tormenta que sacudió este martes por la tarde a París hizo que algunos confundieran el sonido de disparos con truenos. Pero lo que se escuchó fueron los tiros con los que un policía neutralizó a un hombre que se había abalanzado contra otro agente blandiendo un martillo, un incidente por el que, a solo tres días del ataque terrorista de Londres, la fiscalía antiterrorista abrió inmediatamente una investigación.

Según el ministro del Interior, Gérard Collomb, el agresor, un hombre que según la documentación que portaba sería un estudiante argelino, gritó, en el momento de cometer el ataque: “¡Esto es por Siria!”. El atacante, que según algunos medios aparenta tener unos 40 años, resultó herido y está siendo tratado en un hospital, agregó.

El incidente tuvo lugar alrededor de las 16.20 hora local en la explanada de Notre Dame, visitada anualmente por unos 13 millones de personas. Imágenes del interior de la iglesia compartidas en las redes sociales mostraban a los turistas sentados en las sillas con las manos en alto.

La policía busca a posibles testigos del ataque y espera reunir testimonios en las próximas horas y días.

Francia se encuentra en estado de alerta máxima tras una ola de atentados yihadistas que comenzó el 7 de enero de 2015, cuando 11 personas fueron asesinadas en un asalto a la sede del seminario satírico Charlie Hebdo.

Con información de El Mundo.

ISIS – 1, Francia – 0

La prohibición del burkini en Francia ha sido uno de los temas más discutidos a nivel internacional estos últimos días. A pesar de que la creación de la diseñadora Aheda Zanetti tiene ya más de una década en el mercado, no es sino hasta ahora que ha generado una gran controversia a su alrededor.

La controversia estaba lejos de la visión de Zanetti, quien tenía el único objetivo de fomentar la práctica de deportes acuáticos entre las chicas musulmanas que no se sentían cómodas portando los modelos de traje de baño disponibles.

Las autoridades de Cannes, Niza, y otras ciudades, prohibieron el uso del burkini en todas sus playas con el argumento de que era un símbolo de extremismo islámico y una falta de respeto a la secularidad. Se acordó que las trasgresoras serían multadas con €38, y se les pediría que se cambiaran o se retiraran de la playa (1). La noticia estalló cuando surgieron las primeras imágenes de una mujer siendo obligada por la policía a descubrirse (2).

No es coincidencia que estas nuevas medidas llegan detrás de una serie de ataques terroristas, entre los que destacan: el ocurrido a principios del 2015 en las oficinas de Charlie Hebdo (3); los ocurridos en noviembre de ese mismo año en París, que cobraron la vida de 130 personas (4); y el más reciente, ocurrido en Niza, en donde murieron 86 personas (5). Claramente, la prohibición del burkini es una respuesta en contra de la comunidad musulmana.

La medida ciertamente está mal planteada, no es lógico hacer una ley en contra de toda una comunidad a costa de una minoría.

Pero lo que es aún menos lógico, es promover una medida que pretende afectar sólo a las mujeres, cuando éstas difícilmente se han visto envueltas en este tipo de acciones. Si Francia pretende desquitarse promoviendo leyes que regulan lo que una mujer puede o no vestir, ¿no se da cuenta de lo cerca que está de convertirse en un país extremista?

El movimiento My Stealthy Freedom, el cual busca eliminar el uso de velo obligatorio en Irán, explica que el burkini también está prohibido en ese país, pero porque se le considera demasiado revelador. Al final, entre la linea de fuego de qué se considera demasiado revelador y qué demasiado conservador, las mujeres son las únicas que salen perdiendo… ¿Y qué con los terroristas?

El Estado Islámico sale ganando. En el campo de batalla ellos no tienen, ni tendrán, el poder militar o económico necesario para derrotar a un país como Francia, pero hay algo que ni todos los ejércitos de la OTAN puede proteger: la identidad de Francia. La cuna de La Ilustración y el principal promotor de la liberté, egalité y fraternité, hoy se traiciona a sí misma, aislando y limitando las libertades de unos.

Afortunadamente, mucha gente reaccionó; hubo quejas sobre la medida en redes sociales, así como protestas afuera de la embajada francesa en Londres (6).

Tras una evaluación, el Consejo de Estado francés concluyó que estas prohibiciones eran anticonstitucionales, pero a pesar ello, alrededor de 20 alcaldes aún se niegan a permitir el uso del burkini (7). Este tipo de actitudes son cada vez más comunes. El domingo, se viralizó un video en el que el dueño de un restaurante le niega el servicio a dos mujeres musulmanas por “ser terroristas” (8).

Esto no pasa solo en Francia, Europa está dividida. Los partidos de derecha se hacen más fuertes y la gente más intolerante, y en el proceso, se pierden los valores occidentales que tanto se pretende defender. El Estado Islámico y los terroristas solitarios no tienen la capacidad de vencer a Francia en combate, pero todo indica que sí tienen el poder suficiente como para hacerla auto-destruirse.

(1) “Cannes bans burkinis over suspected link to radical Islamism,” 12 de agosto 2016, BBC, http://www.bbc.com/news/world-europe-37056742.

(2) Ben Quinn, “French police make woman remove clothing on Nice beach following burkini ban,” 24 de agosto 2016, The Guardian, https://www.theguardian.com/world/2016/aug/24/french-police-make-woman-remove-burkini-on-nice-beach.

(3) “Charlie Hebdo attack: Three days of terror,” 14 de enero 2015, BBC, http://www.bbc.com/news/world-europe-30708237.

(4) “Paris attacks: who were the victims?” 27 de noviembre 2015, BBC, http://www.bbc.com/news/world-europe-34821813.

(5) “Nice attack: who were the victims?,” 19 de agosto 2016, BBC, http://www.bbc.com/news/world-europe-36805164.

(6) Alice Ross, “Burkini ban protesters throw beach party at French embassy in London,” 25 de agosto 2016, The Guardian, https://www.theguardian.com/world/2016/aug/25/protesters-throw-beach-party-protest-in-london-against-burkini-ban.

(7) Angelique Chrisafis, “French mayors refuse to lift burkini ban despite court ruling,” 28 de agosto 2016, The Guardian, https://www.theguardian.com/world/2016/aug/28/french-mayors-burkini-ban-court-ruling.

(8) “Anger as Muslim women denied service at French eatery,” 29 de agosto 2016, Al Jazeera, http://www.aljazeera.com/news/2016/08/france-restaurant-refuses-serve-muslim-women-160828175602787.html.

El Balance del 2015

 

El 2015 ha sido un año de grandes alegrías y triunfos, pero también el de terribles tragedias. Este año nos mostró grandes ejemplos de los efectos de la profunda globalización que predomina nuestros tiempos, misma que, en su vorágine de eventos, no es ni buena ni mala, sino que sólo es. Por eso, así como la globalización, que abre fronteras a la vez que divide naciones, que genera oportunidades económicas para unos mientras que genera condiciones de vida difíciles para otros, el 2015 no fue ni un buen ni un mal año, sólo fue un vertiginoso ciclo en que presenciamos el conflicto bélico y la paz acordada, la apertura de unas fronteras y el levantamiento de barreras, la oportunidad económica y la crisis, la división de naciones y la unión.

El diccionario Oxford de inglés se unió a enmarcar el sentimiento irónico de este año, calificando al emoji de lágrimas de alegría como la “palabra del año”. Y es que este emoji resume a la perfección las emociones vividas: muchas razones por las cuales llorar, y muchas otras por las cuales reír. ¿Tal vez al mismo tiempo?

Cada uno de los hitos de este año tuvo su lado positivo y su lado negativo, es decir, sus razones para hacernos reír y sus razones para hacernos llorar.

Cada uno de los hitos de este año tuvo su lado positivo y su lado negativo, es decir, sus razones para hacernos reír y sus razones para hacernos llorar. Por ejemplo, mientras que en este año por primera vez las mujeres en Arabia Saudita pudieron emitir su voto en las elecciones municipales y pudieron postularse como candidatas —un obvio avance que no hemos de minimizar— se debate si esta elección en realidad tiene el potencial de traer cambios para las mujeres. En este conservador reino, la mayoría de las decisiones aún son tomadas por el rey, y muchas mujeres jóvenes, educadas y con trabajos ni si quiera se enteraron de las elecciones.

Por esto, mientras nos afligimos ante la muerte de casi 8 mil personas en el devastador terremoto de Nepal en abril, nos alegramos también de que en México el huracán Patricia no haya dejado ni una sola víctima en octubre.

Asimismo, celebramos que después de 29 años, una mujer es nombrada persona del año por la revista Times, la canciller alemana Angela Merkel en su décimo año de mandato. Sin embargo reconocemos que el título se lo gana ella a capa y espada, y bajo mucha protesta: por su lucha contra la creciente islamofobia, por sus esfuerzos por mantener las fronteras alemanas abiertas ante el desborde del flujo de refugiados a Europa, y por las duras medidas financieras propuestas por ella para rescatar a Grecia de su persistente crisis.

Nos alegramos también ante el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos tras más de cinco décadas de haber cesado, pero lamentamos que, al otro lado del globo y tras unos ataques aéreos sin aclarar, Rusia y Turquía rompen relaciones indefinidamente y la guerra siria continúa creciendo y complicándose.

Nos duele el que muchos países hayan levantado muros contra el flujo de refugiados, pero nos entusiasma que, en Canadá, el nuevo primer ministro electo abre sus brazos públicamente para recibir a decenas de miles de personas huyendo del conflicto.

Nos duele el que muchos países hayan levantado muros contra el flujo de refugiados, pero nos entusiasma que, en Canadá, el nuevo primer ministro electo abre sus brazos públicamente para recibir a decenas de miles de personas huyendo del conflicto y de la violencia.

Nos alarmamos a principios del año cuando los ucranianos protestaban violentamente contra Rusia y su opresión política, y casi fuimos testigos de una secesión, pero nos unimos a celebrar que hemos encontrado agua en Marte y que es la primera vez que vemos con “ojos digitales” y de cerquita la cara de Plutón (la que tiene un corazón dibujado).

Nos compadecemos de en que los Estados Unidos se haya vivido uno de los años con más número de víctimas por tiroteos masivos, pero nos regocijamos juntos tras despenalizarse el matrimonio homosexual y el uso de la marihuana como sustancia recreativa.

¿Podríamos acaso imaginar hace unos años que 195 países se pudieran reunir en paz, armonía y con un sólo objetivo común: salvar a nuestro único hogar de su potencial catástrofe?

Y la ironía más grande, en una ciudad atacada dos veces masivamente por terroristas —Charlie Hebdo en enero y los ataques por ISIS en noviembre, de los eventos más “trending” en las noticias nivel mundial— se concreta un acuerdo internacional más ambicioso que nunca para hacer frente al cambio climático. ¿Podríamos acaso imaginar hace unos años que 195 países se pudieran reunir en paz, armonía y con un sólo objetivo común: salvar a nuestro único hogar de su potencial catástrofe?

Invito entonces a reflexionar que, ante todos estos altibajos, ante todos estos conflictos y celebraciones, nuestra tarea, como siempre, es la de observar ambas caras de la moneda, informarnos, educarnos sobre las perspectivas contrarias. Ver quién combate y quién es combatido, quién es víctima y quién es opresor, tratar si quiera de entender por qué los conflictos escalan y ver que nadie se salva de culpas. Como ciudadanos del mundo, como hombres y mujeres ligados a una misma tierra, es nuestro deber convivir con nuestro hermano y servirle ante toda esta necesidad, pues quién sabe cuándo —por azares de la vida— nos toque estar del lado no amigable del destino, tal y como este 2015 ejemplificó.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”