Guerra Fría: versión 2.0.

Desde el inicio del conflicto sirio diversas personalidades internacionales, columnistas, politólogos, entre muchos otros, han planteado la idea de un escenario de Guerra Fría entre Estados Unidos y Rusia. Este pensamiento se ha acrecentado ante la presencia militar rusa en territorio sirio, lo cual ha sido causante de muchas diferencias en la esfera internacional. Y es que como recordaremos, Siria es la secuencia de una serie de conflictos en la región de Medio Oriente, en un inicio llamada Primavera Árabe. Reitero, en un inicio, ya que para los sirios la problemática militar y política se ha prolongado por ya 4 años (inició en marzo de 2011). Entre diferentes escenarios, agravamiento de problemáticas, grupos rebeldes y la reciente facción ISIS, no se atisba un fin al conflicto en el corto ni mediano plazo.

Estados Unidos como país “conciliador” ante problemáticas internacionales, presentándose a sí mismo como una nación que busca apoyar a los países en conflicto y apoyarlos para que resurjan, tampoco ha visto fin ni forma de socavarlo. Por otro lado, Rusia, visto como un país de confrontación ante políticas estadounidenses, decidió un par de meses atrás intervenir para apoyar al presidente al-Assad en la estabilidad siria; lo anterior significaba terminar por completo con ISIS.

Ninguno de los dos países desea pasar por desapercibido, ni que su postura ante la situación siria, tan apremiante y prolongada, se deje pasar por alto.

El escenario de Guerra Fría, surge por el hecho de confrontación entre EUA y Rusia. A pesar de que los móviles de ambos países no estriban en lo mismo de décadas atrás, representan la rivalidad entre ambas facciones por ser el país de mayor influencia en el ámbito internacional. Ninguno de los dos países desea pasar por desapercibido, ni que su postura ante la situación siria, tan apremiante y prolongada, se deje pasar por alto. Desean tener injerencia por tres razones: posicionamiento estratégico, riquezas contenidas en la región y sustento de relaciones exteriores con países de Medio Oriente. Hasta el momento, Obama y Putin han ordenado intervenir militarmente en el país en cuestión. El primero de una forma más cautelosa con pocos elementos, y el segundo anunciando abiertamente su apoyo al presidente sirio para atacar a las facciones rebeldes militantes. Los resultados no han sido positivos. Mientras se han dado a conocer la muerte de civiles inocentes ante los errores de ubicación por parte de fuerzas militares rusas y también estadounidenses, ISIS ha demostrado fuerza de contraataque.

Desean tener injerencia por tres razones: posicionamiento estratégico, riquezas contenidas en la región y sustento de relaciones exteriores con países de Medio Oriente.

La lupa internacional, hoy en día, estudia los conflictos con mayor escrutinio. Tenemos acceso a información de primera mano a través de redes sociales. Los errores y aciertos de las entes políticas son puestas a nuestro alcance con mayor frecuencia, y se ha luchado por mantener un periodismo profesional y comprometido, evitando favorecer tal o cual facción. Sin embargo, este escenario de Guerra Fría en la zona de Medio Oriente solamente hace que la situación sea más complicada. La intervención de organismos internacionales, sobre todo la Organización de las Naciones Unidas, ha sido hasta cierto punto limitada, ya que no puede obligar a realizar acciones, sino solamente hacer sugerencias; podrá reprobar hechos ocurridos, poner en tela de juicio al grupo ISIS, al-Assad o a cualquier ente participante del conflicto sirio. Los países, tanto estadounidense como ruso, son los que están incurriendo realmente en la zona (entre otros), dejando en entrevisto el interés político y comercial de Siria y sus alrededores.

Se ha creado conciencia respecto a las miles de personas desplazadas y refugiadas por países vecinos de la región, así como países europeos. Pero esto solamente será como si diéramos una aspirina a una migraña.

Bien se dice que la historia se repite con diferentes personas pero bajo las mismas causas y con las mismas consecuencias. No hemos aprendido lo que la historia mundial nos ha enseñado, y no pareciese que en el corto plazo se haga. ¿Por qué digo esto?… ¿Acaso han visto una mejora en el conflicto?, ¿menos ataques?, ¿menos personas afectadas?, ¿menos muertes?. Sí, se ha creado conciencia respecto a las miles de personas desplazadas y refugiadas por países vecinos de la región, así como países europeos. Pero esto solamente será como si diéramos una aspirina a una migraña. Consecuencias como el choque de culturas, necesidades básicas que no pueden satisfacerse debido a la alta demanda, oportunidades laborales, educación, entre muchas otras consecuencias están empezando a relucir y lo seguirán haciendo. Si bien es cierto, ya no hay vuelta atrás y lo que se debe hacer es buscar la forma para detener el conflicto sirio, no hacer más bombardeos, más muerte, mayor confrontación entre las partes involucradas y las que se quieren añadir. En esta ocasión, si aceptáramos que se trata un escenario de Guerra Fría, el país triunfante debería ser aquel que logrará crear acuerdos de paz y de terminación del conflicto.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Calaveritas en las Noticias

Si uno ansía sentir auténticos escalofríos en la noche de Halloween como cuando era niño, no lo conseguirá saliendo a la calle, sólo necesita leer las noticias de ese día. Este sábado 31 de octubre, el avión ruso Airbus A321 cayó del cielo para despedazarse en una zona montañosa del Sinaí y llevarse consigo la vida de 224 personas. Quien no tuviera a quién dedicarle su altar de muertos, ahora lo tiene.

Este sábado 31 de octubre, el avión ruso Airbus A321 cayó del cielo para despedazarse en una zona montañosa del Sinaí y llevarse consigo la vida de 224 personas. Quien no tuviera a quién dedicarle su altar de muertos, ahora lo tiene.

El misterio recae entre que si el avión cayó por fallas técnicas, o si fue un acto de deliberado terrorismo auspiciado por militantes del estado islámico, debido a que la zona donde el avión cayó es sitio de enfrentamiento entre extremistas y fuerzas armadas egipcias.

Hasta ahora no se puede descartar ninguna de las teorías. La “menos peor” indica de que se trató de un accidente: numerosas fuentes que monitorean el aeronave, incluyendo el ministro de aviación civil egipcio, afirman que no se reportó sobre ningún problema, y expertos en aviación declaran que el momento en el que el avión comenzó a descender fue uno en donde normalmente las naves emplean el piloto automático, de los momentos más seguros de un vuelo. La teoría alternativa indica que fue un acto terrorista: la cuenta de twitter de ISIS se atribuyó el derrumbe (aun cuando expertos declaran que ISIS no cuenta con tecnología de lanzamiento de misiles que alcance las alturas que llevaba aquel vuelo). Nada quedará remotamente claro por lo menos hasta que las investigaciones oficiales terminen.

Desgarradores hechos como este han sido comunes durante el año. En el recuento podemos enlistar la caída deliberada del avión de Germanwings, otro polémico accidente a manos de un sólo individuo, la guerra civil en Siria y sus incontables bombardeos que causan la muerte de miles de civiles y obligan a miles más a escapar de sus hogares en búsqueda de refugio.

A nivel internacional, la muerte anunciada aumenta. Analistas murmuran sobre un escalamiento de conflictos hacia una posible segunda “Guerra Fría” entre los Estados Unidos y Rusia por su respectivo involucramiento en el conflicto Sirio. El aumento de armamento y la complejidad del asunto revelan que el hotspot de violencia internacional sigue ubicado en la zona de Medio Oriente y el Norte de África (MENA). Todo apunta a que dicho sitio continuará dándonos saldos rojos por un buen rato, noticias sobre la muerte masiva, violenta, de inocentes, diariamente.

La noticia siempre ha podido lucrar de la violencia, pero en la actualidad la noticia es el negocio de la muerte no sólo porque la anuncia, sino también porque la causa.

La noticia siempre ha podido lucrar de la violencia, pero en la actualidad la noticia es el negocio de la muerte no sólo porque la anuncia, sino también porque la causa. Especialmente en México, la labor de los periodistas y el de “hacer noticia” es una muy peligrosa.

A nivel nacional, un tweet de este fin de semana leía “En México todos los días es día de muertos” como mensaje dentro de las actividades de protesta por la desaparición de los 43 normalistas y otras desapariciones forzadas. Siendo hoy la celebración de los fieles difuntos, el mensaje no podía ser más acertado.

Aparece un sitio de noticias como ningún otro, Ryot News, que pretende dar al lector algo más que el sólo enterarse de los hechos.

En medio de este escalamiento de violencia y el hartazgo de ver a la noticia como el heraldo oficial de la muerte cotidiana, aparece un sitio de noticias como ningún otro, Ryot News, que pretende dar al lector algo más que el sólo enterarse de los hechos. El futuro de la noticia es poder involucrarnos y por eso nos ofrece más que el típico “qué, quién, dónde y cuándo”, se agrega el “y qué más”, el “cómo ayudo”. Hago una especial invitación a entrar a este sitio que cambia el .com por el .news en un esfuerzo por concretarse como una organización que busca el impacto social y no como un sitio con fines exclusivamente comerciales.

Quizás la violencia sea más visible porque tenemos más medios que nunca para enterarnos de ella. El acontecer internacional siempre ha estado teñido en rojo, pero es verdad también que la violencia actual es más perversa por sus alcances. Nunca antes ha habido tantas personas en conflictos armados, aunque estos no lleguen a la escala que llegaron las grandes guerras del siglo pasado. Nunca antes había habido tanta esclavitud ni trabajo forzado, aún cuando en eras pasadas dichas prácticas fueran legales. Pero convertir a la noticia en una herramienta no sólo para informarnos sino para tomar acción, es un paso inspirador hacia otras maneras de conectar como seres humanos y de aprovechar las maravillosas herramientas tecnológicas que tenemos a nuestro alcance.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”