Un respiro para Monterrey

Además de las situaciones por superar y resolver en nuestro Estado, en Nuevo León emerge un problema, uno de vital importancia para los ciudadanos, y no, esta vez no es el cobijagate, la colección de amparos de Medina y mucho menos es otra declaración fuera de lugar del Gobernador Rodríguez Calderón; esta vez, se trata de nuestro medio ambiente, algo que la Administración Estatal y las municipales no están considerando.

Es alarmante la situación que al parecer nunca vieron venir, porque alguna vez escuchamos la expresión “en el DF solo hay smog” y esa realidad que creímos lejana nos alcanzó. Tanto nos alcanzó esa realidad que nuestra ciudad es la más contaminada del país, incluso algunos estudios la marcan como la más contaminada de América Latina, o como la ciudad con “la peor calidad de aire de América” según asociaciones como RespiraMexico.




Y es que esta sucia realidad es un caso de atención inmediata, ya que se empezaron a emitir las alertas de contaminación ambiental para nuestras autoridades desde ¡el 2006!, esto significa que avisados ya estábamos.

Pero ante un problema tan evidente, ¿qué hacen los Gobiernos Municipales y el Estatal para revertir este efecto nocivo para los habitantes de Nuevo León?, la respuesta en algunos casos es poco y en otros nada hacen ante el peligro que representa esta situación.

Algunos se han esforzado en compensar el devastador daño que hizo aquella helada, de no hace mucho, a la biomasa de la ciudad, con campañas de reforestación, programas de reciclaje, que son muy buenos, pero las autoridades deben saber que tienen que ejercer mano dura para evitar la propagación de este potencial de enfermedades.

Actualmente los centros de salud del Área Metropolitana de Monterrey presentan un considerable aumento en atención a enfermedades respiratorias y de la piel, al parecer consecuencia de nuestro aire contaminado.

Al tratarse de una de las responsabilidades básicas de las autoridades, como lo es la salud pública, nuestro representante en ese rubro, el Dr. De la O, Titular de la Secretaría de Salud, no ha tenido un buen cierre de 2016 e inicio de 2017, esto con los casos de zika e influenza que aseguran tener controlados (las estadísticas no dicen lo mismo Doc) y que los decesos relacionados con estas enfermedades son hechos aislados, frase favorita de este gobierno independiente; pero, lo que solo creían que eran presiones políticas, se convierte en un foco rojo para la salud de los neoloneses y esto es como lo hemos repetido en este espacio: la contaminación ambiental.

Asombrosamente la respuesta de la autoridad estatal fue que ellos solo eran responsables de “una parte” de la contaminación, refiriéndose a las pedreras, promesa incumplida de Rodríguez Calderón.

Ambientalistas, académicos, diputados y ciudadanos han exhibido este problema como uno más grave de lo que parece, al demostrar con estudios clínicos las afectaciones a la salud y al patrimonio de los ciudadanos, en particular de los del municipio de Santa Catarina.

Recordemos que el Gobernador, hizo un compromiso en el Congreso del Estado, el cual refería la eliminación de estas empresas, que el crecimiento de la mancha urbana alcanzó, y reinstalarlas en zonas del estado donde no afecten como hasta ahora.

Tomando como referencia la propuesta y las acciones de los Diputados Sergio Pérez (qepd) y Marcelo Martínez, en meses pasados, el Gobierno del Estado nos sorprendió al cerrar temporalmente las pedreras en ese sector de la ciudad para aclarar su situación y así como repentinamente las clausuró, así reabrieron operaciones.

Sin duda los intereses de empresas como CEMEX y del ramo de la construcción representan una fuerte carga sobre los hombros del Gobernador para hacer acciones “concretas” en contra de estas pedreras que basta con entrar a la ciudad por la carretera a Saltillo para darnos cuenta de lo que estamos hablando.

Pero tan rápido como reabrieron las pedreras, así de rápido Rodríguez Calderón puso sobre la mesa una nueva propuesta: la verificación vehicular, una medida que como referencia podemos poner a la CDMX, una medida que en el papel reduce la cantidad de vehículos chatarra o en malas condiciones, al no otorgarles el derecho de circular por las avenidas de la capital de la república, pero también la propuesta de la verificación vehicular ha puesto en aprietos a las autoridades por evidentes y posibles casos de corrupción, donde particulares y empresas facilitan sobornos para la circulación de vehículos, alimentando a este mal de las administraciones estatales y que además nos costaría “400 mugres pesos” según el Gobernador, en respuesta a sus detractores. Una opción nada opcional por el momento, ya que su compromiso fue claramente dejar de golpear los bolsillos de los conductores.




Pasando a los municipios, células del Área Metropolitana de Monterrey, poco han tocado este tema, en ocasiones de noche pasa este preocupante tema. Con el nuevo reglamento de tránsito homologado que anunció la Asociación Metropolitana de Alcaldes (AMA) pone en piso parejo, en igualdad de facultades y regalas a los municipios, es decir, comparten las mismas reglas de este juego que es la movilidad de la ciudad.

Sin embargo, en un apartado, en lo particular de las prohibiciones de la circulación de los vehículos de motor, donde cito textualmente en el artículo 24 fraccion Xll y el 51 fraccion XIV del Reglamento Homologado de Transito para el Area Metropolitana de Monterrey, que van desde 10 hasta 20 cuotas de sancion:

Artículo 24 fraccion Xll: “Es obligación de los conductores de vehículos evitar que estos emitan humos y gases contaminantes; el producir ostensiblemente contaminación al medio ambiente, será causa de infracción. El propietario contará con un término de 30-treinta días naturales para realizar lo conducente en su vehículo a fin de corregir la falla por la cual emita contaminantes, pudiendo circular durante dicho período sólo para conducirlo al taller mecánico para los efectos ya especificados. En caso de incumplimiento a lo dispuesto en este artículo, la multa será incrementada al doble de la impuesta y será retirado de la circulación.”

Artículo 51 fraccion XIV: “Circular con vehículos o encender sus motores cuando éstos expidan humo o ruidos excesivos”

Con esta aclaración, ya no se vale decir que no sabíamos o evadir nuestra responsabilidad, porque lamentablemente este tipo de casos son en transporte pesado que no recibe su mantenimiento adecuado por parte de propietarios o empresas irresponsables y en el caso de los particulares, pues también es responsabilidad, que cabe decir que ser responsable no está peleado con nuestra condición económica, solo ser prudentes y conscientes que el daño que estamos haciendo es daño parejo para todos.

Ahora salta la pregunta: ¿Los municipios han trabajado con este apartado de su reglamento? Si lo han hecho solicitamos que sean más recurrentes las acciones, en caso de que la respuesta sea un “no”, pues ha llegado el momento de que las administraciones municipales pongan atención también en este aspecto, ya que de no atenderlo, no habrá “aironazos” o “lluvias fuertes” que nos salven.




Es momento de tener mano dura en ese sentido, es una alerta, porque si no sancionamos, retiramos o eliminamos a quienes contaminan nuestro aire, no habrá una oportunidad a menos en los años venideros. Municipios organícense, sean referentes en calidad de vida de los habitantes no solo con obras, si no con lo más puro y básico además del agua para estar en este mundo. Sean referentes en todos lados que el peligro se puede revertir.

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