¡Venezuela dice SÍ SÍ y SÍ!

Miles de venezolanos acudieron el domingo al llamado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en una consulta popular que buscaba el rechazo del pueblo a la llamada Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que intenta llevar a cabo el presidente estrella, Nicolás Maduro. Dentro de la consulta, se respondían tres preguntas: el rechazo de la constituyente, el cumplimiento de la Fuerza Armada a la Constitución actual y la aprobación de un gobierno de unidad nacional.

Pero, ¿de qué se trata la ANC? Dentro del marco general, se trata de un nuevo Congreso integrado por 500 diputados (de 200 a 250 son elegidos “por la clase obrera”, mientras que el resto se dividirían por un sistema territorial con voto directo y secreto) cuyas funciones será redactar una nueva Carta Magna que reemplazaría a la elaborada por el difunto Hugo Chávez en el año 1999. Cabe recalcar que este método no es nada nuevo para Venezuela; con la llegada de Chávez en el 99 se convocó a una votación (que por supuesto ganó) para redactar una nueva Constitución.

Hasta las 11:00 de la noche del domingo con el 95% de los votos contados, se recababa un aproximado de 7.186.170 votos, de los cuales 6.492.381 fueron dentro del territorio nacional y 693.789 en diversos países del mundo donde la comunidad venezolana es bastante considerable. En México, fueron 33 las ciudades que se prestaron para la consulta popular.

Muchos pensarán que se trata de una cifra mínima en comparación con el descontento que parece tener dentro y fuera del país el mandato Nicolás Maduro, pero hay que tomar en cuenta que en una votación normal organizada con meses de anticipación por el Consejo Nacional Electoral (CNE) se cuenta con más de 14.000 centros de votación en todo el país; mientras que para esta consulta que tomó solo 2 semanas de planeación habrían 2.300 puntos, es decir 7 veces menos mesas de votación.

Es evidente que la violencia no se mantuvo alejada: colectivos armados dispararon contra una sede de consulta en el oeste de Caracas, asesinando a una mujer de 61 años e hiriendo a 4 personas más. La Fiscalía General condenó los hechos y recalcó que se hará una “investigación objetiva” al respecto.

La consulta albergó la necesidad de que observadores internacionales supervisaran los centros de votación e incluso hasta el conteo final de votos; diversas organizaciones internacionales llegaron al país para el acto, pero adicional se recibieron a 5 expresidentes latinoamericanos: Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez de Costa Rica, Andrés Pastrana de Colombia, Jorge Quiroga de Bolivia y Vicente Fox de México. Cabe recalcar que, a la entrada de los exmandatarios al país, se les cobró una “multa” de 1 millón de bolívares a cada uno por llevar “equipo electrónico que no se permitía dentro de las normas aduanales de Venezuela”. Asimismo, el expresidente Fox se vio obligado a salir del país el domingo en la tarde por ser declarado como persona non-grata por el gobierno venezolano por referirse a Maduro como un “dictador”.

Es importante resaltar que toda esta crisis institucional se lleva a cabo bajo un marco de más de 100 días de protesta, desde que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) eliminara de facto las competencia de la Asamblea Nacional (de mayoría opositora); a pesar de que la medida fue retirada por el propio Maduro, las calles siguen llenas de gente descontenta no solo con la perpetuación del presidente estrella en el poder, sino también por la gran inflación, la increíble escasez y la creciente inseguridad que acecha día a día a los venezolanos. Hasta el momento, se cuentan más de 100 muertos en los días de protesta, la mayoría asesinados por armas de fuego, bombas lacrimógenas y objetos contundentes provenientes de las propias Fuerzas Armadas.

Lo cierto es que Venezuela entra en una etapa más de incertidumbre, quedando en expectativa cuál será la respuesta del gobierno ante los resultados, si la ANC se llevará a cabo el 30 de julio como estaba programada y si por primera vez en los 4 años que tiene Maduro en el poder, la opinión del pueblo venezolano será escuchada.

¿Helicóptero de la Libertad?

En horas de la tarde del día martes, un helicóptero del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) fue “hurtado” de una base aérea en Caracas por un miembro activo de dicha institución, Oscar Alberto Pérez. Según los testigos, el helicóptero se dirigió a las sedes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Ministerio del Interior, donde comenzó a disparar y lanzar granadas contra ambas instituciones públicas.

Parte de lo que se puede ver en los vídeos del helicóptero es una pancarta con la inscripción “350 LIBERTAD”, la cual hace alusión al artículo 350 de la Constitución que llama a desconocer a todo gobierno que no esté apegado a los valores diplomáticos y propios de la república.

Antes tales acciones, el presidente estrella de la República, Nicolás Maduro calificó la embestida de Pérez como un “ataque terrorista de escala golpista contra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y sus instituciones”. El helicóptero fue encontrado a unos 50 kilómetros de Caracas el día miércoles; sin embargo, sus ocupantes continúan sin ser localizados.

¿Obra del Gobierno para desviar la atención?

Muchas de las teorías que giran alrededor de este suceso es que es un montaje del gobierno para justificar el uso de la fuerza y crear una cortina de humo sobre los numerosos asesinatos de jóvenes en los 90 días de protesta.

En palabras de Maduro: “Aspiro que el mundo escuche después de 90 días de violencia de destrucción y de muerte: si Venezuela fuera sumida en el caos y la violencia y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate. Nosotros jamás nos rendiríamos. Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas.”  No debería ser secreto para nadie que en Venezuela, los votos pasaron a segundo plano en la escala de democracia.

Alejado de estos acontecimientos, Venezuela sigue sumida en una ola de violencia que cada día encuentra más justificación para el uso de su fuerza. Según cifras oficinales, 90 días de protestas han sumado 94 muertos, de las cuales un 88.1% no tienen imputados. Las causas de muerte giran alrededor de traumatismos ocasionados por bombas lacrimógenas y objetos contundentes; y disparos ocasionados por la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

Venezuela: Semana Santa en la calle

En días pasados, el presidente estrella Nicolás Maduro tomó la decisión de despojar de sus competencias a la Asamblea Nacional, con mayoría de oposición, por estar en “desacato”, según determinó el máximo líder. El organismo encargado de asumir las competencias de la Asamblea sería el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), pero no en su totalidad, pues la mayor parte de las decisiones serían tomadas por el mismo presidente bajo un poder habilitante con facultades penales, militares, económicas, sociales, políticas y civiles. No soy especialista en el tema, pero ante la vista de cualquier ser pensante, esto es un Golpe de Estado indirecto.

Ante tal medida, la oposición venezolana convocó a días enteros de manifestaciones pronunciándose en contra de ésta y el resto de las medidas impuestas por Maduro a lo largo de los años. Y es que la escasez de alimentos y la inseguridad han impactado en toda clase social y a todo habitante de Venezuela. Si se interesan un poco más en el tema, existe un infinito número de vídeos que muestran a la gente haciendo colas de más de 8 horas para comprar un kilo de arroz o buscando comida en las bolsas de basura porque la situación no les permite más.

Como respuesta, brillante como el gobierno, el ejército y la policía bolivariana salió a la calle a “controlar” las protestas y mantener el orden; respuesta que terminó en una fuerte represión con bombas lacrimógenas (incluso lanzadas desde helicópteros), chorros de agua e incluso la muerte de dos jóvenes menores de 25 años por impactos de bala salidas de las pistolas de nuestros “protectores”.

          Foto: @donaldobarros

Lo cierto es que, ante cada nuevo abuso, cada nueva medida dictatorial, cada nueva noticia de represión brutal, los venezolanos llegamos a pensar que ahora sí hay una salida y ahora sí se espera un cambio; la inhabilitación por 15 años de Henrique Capriles y el encarcelamiento de Leopoldo López es sólo una señal más de que el gobierno está encerrado entre el miedo y la desesperación. Y su único consuelo es ir corriendo a pedir ayuda al grupo de países vendidos que llaman ALBA.

No dejen de ver a Venezuela como un ejemplo donde las democracias pueden enfermarse gravemente de corrupción y malos gobiernos y donde puede que la manifestación y represión del pueblo sea el único medio para demostrar la inestabilidad que sufre un país.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

 

Cinco etapas del duelo: la negación de Nicolás Maduro




Hace unos días el presidente estrella Nicolás Maduro firmó un decreto en el que ordenaba a todas las empresas, tanto públicas como privadas, a poner a disposición del gobierno sus trabajadores para que fueran al campo y ayudaran al desarrollo agroalimentario del país por un lapso de 60 días.

Para el que no lo vea de manera evidente, intentar abordar la severa crisis que sufre Venezuela por la falta de alimentos forzando a la gente a trabajar en el campo es como intentar sanar una pierna fracturada con una curita.

Pero al parecer para Maduro y sus seguidores ésta es una solución bastante viable que va a solventar el 80% de escasez de productos básicos que sufren los supermercados. Y es que desde que Maduro llegó al poder en 2013 su política se ha basado en una constante negación de la verdad y el bienestar: NO a la liberación de los presos políticos, NO a la aprobación de divisas, NO a la ayuda humanitaria, NO al reconocimiento constitucional, NO al respeto de la Asamblea, etc.




Tanto él como los interesados en seguir robando hasta el último bolívar se han negado a aceptar el hambre y la enfermedad y se seguirán negando a implementar medidas verdaderamente positivas que le eviten más sufrimiento al país. Escogieron cegarse ante una realidad de miseria que aumenta cada día más.

Y es que todo esto tendría un poco más de lógica si todos los simpatizantes del gobierno fueran inmunes a la crisis, pero resulta que hace un mes aproximadamente el hermano menor del difunto Hugo Chávez falleció a causa de una afección gastrointestinal que no fue tratada a tiempo por falta de insumos en la localidad donde era alcalde. Después de esto cabe preguntarse, ¿cuál es el objetivo de la negación de Maduro si todos caen en desgracia?

Por los vientos que soplan, las medidas de Maduro no dirigen a una solución a la crisis: además de querer mandar gente al campo por 60 días para tapar la incapacidad del gobierno, la designación de Vladimir Padrino López como Ministro de Defensa hace aún más difícil la solución.

Para quienes no sepan, Padrino López está acusado por Estados Unidos de colaboración con el narcotráfico. No hay que ser un gran analista político para darse cuenta de que ambas medidas son puntos clave para hundir aún más el país.

Todo parece indicar que tener las reservas petroleras probadas más grandes del mundo e infinidad de riquezas no es suficiente para querer mantener el país a flote.

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Adiós, Venezuela. ¡Nos vemos en libertad!

Hace unos días leí una noticia estremecedora: la mejor aerolínea de Europa, Lufthansa viajaba por última vez a Venezuela. El piloto, antes de partir del aeropuerto internacional, hondeó la bandera y con lágrimas en los ojos expresó: “Adiós, Venezuela. ¡Nos vemos en libertad!”

Lufthansa es solo una más de las grandes empresas que se han despedido del país en los últimos años: Mattel, Zara, Air Canada, Coca-Cola, CEMEX, etc. se suman a la lista de las derrotadas por el gobierno.

Pero, ¿por qué cierran las empresas? Para aquellos que no lo saben, Venezuela tiene uno de los tipos de cambio más estrictos del mundo. El fuerte control de las divisas, aunado a la gran corrupción y la falta de insumos, imposibilitan tanto su producción como su permanencia. Y es que, ¿a qué empresa le gusta dar sus servicios gratis cuando el gobierno tiene deudas multimillonarias con ella? No veo razón para no irse del país.

Pero lo que más me impacta de todo esto no es que ya no podamos volar a Alemania, tomarnos una Cola-Cola o comprar ropa en Zara, eso definitivamente no es lo preocupante. Aquí lo que verdaderamente importa es cómo día tras día Venezuela se aleja más del mundo real para caer en una realidad alterna, una burbujita de engaño aislada de todo que hace creer que la miseria que se vive en ella es totalmente normal y aceptable.

Hace unos meses, el presidente estrella Nicolás Maduro anunció la suspensión de las llamadas al exterior. Bajo ningún medio que no sea Skype, Whatsapp, etc., se puede llamar al extranjero. Al intentar hacerlo, la voz sutil de la operadora expresa: “CANTV informa que esta llamada no puede ser procesada por la suspensión del servicio”.

Esto comprueba que el único plan de gobierno es aislar de tal manera a la población del resto del mundo que se crea una realidad alterna. Una realidad que cree que la escasez de alimentos, las 8 horas de cola para comprar un litro de aceite, la falta de servicios tan básicos como el agua y la luz y el asesinato de 30 personas en un fin de semana sólo en Caracas (registrados) es algo totalmente normal.

Dentro de un panorama general, Venezuela se está quedando sin existencia de casi todo: alimentos, servicios básicos, papel higiénico, etc. y con un gobierno que día a día excluye más a su sociedad haciéndole creer que en algún momento “Dios proveerá”.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”