La Taquería

El otro México

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El Presidente de la República escogió no entregar personalmente el Premio al Mérito Exportador. Por su significado económico y por la importancia de las exportaciones en el desarrollo económico de México, desde su creación, este premio siempre había sido entregado por el Presidente, en persona. No por persona interpuesta cómo sucedió este viernes, cuando el Jefe de la Oficina de la Presidencia , el regio Alfonso Romo fue delegado para realizar la entrega. 

Desgraciadamente, al ser cuestionado sobre la ausencia del Presidente, Alfonso Romo tuvo esta respuesta bastante desafortunada: “Esto, yo no lo puedo responder, es su agenda, pero va a todos los eventos de empresarios y nos reunimos con todas las mesas sectoriales. Pero, agregó, tiene que dedicarle también en sus giras espacios al otro México, que es el pueblo!” 

Este tipo de respuestas profundizan la división promovida por el presidente entre el “pueblo bueno”, el de los trapiches de San Luis Potosí, el “otro México” representativo de la economía que pretende empujar el presidente y unos empresarios que generan divisas a través de sus exportaciones frutos de inversiones cuantiosas, pero que no merecen el apoyo ni e interés del presidente. 

Desgraciadamente, no se pierde ninguna oportunidad de resaltar las diferencias entre este “otro México” el México del pasado, el México que exhibe la imagen oficial del gobierno y lo que nos gustaría ver de un México del futuro, un México pujante, partícipe de la globalización, peleando los avances tecnológicos del siglo XXI, en lugar de resaltar las bondades de los héroes del siglo XIX y del siglo XX. 

El trapiche de San Luis Potosí con su caballo demacrado y medio ciego no deja de ser folclórico y tradicional. Pero “el otro México” no será capaz de generar los recursos para generalizar el bienestar del cual nos hablan a cada rato. ¿Queremos que el México exportador desaparezca y se identifique con el “otro México”, de los trapiches y de las milpas familiares? Entonces, que el presidente siga visitando el “otro México” cada fin de semana. Ojalá haya quien aporte los recursos para entregar las dadivas que recibe el “otro México”.  

La gallina de los huevos de oro necesita comer y ser apapachada. Sin los cuidados necesarios, podría dejar de poner los huevos de la abundancia que necesita el presidente para sostener “el otro México.”