La Taquería

#ElNidoDelGavilán: “La Ecovía y la falta de voluntad”

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La Ecovía fue el proyecto de transporte público insignia del gobierno de Rodrigo Medina. Un sistema BRT (tipo Metrobús de la Ciudad de México) que en 30.1 km cruza desde la frontera entre Monterrey y García, en el poniente hasta Guadalupe, casi en la frontera con Apodaca en la zona de Valle Soleado, al oriente.

Desde el inicio de su construcción, el proyecto de la Ecovía generó polémica en el poniente de Monterrey, las rutas de camiones que circulaban por Avenida Lincoln serían sustituidos por la Ecovía. Asimismo, los automovilistas reclamaron dado que se redujeron los carriles a largo de las avenidas Lincoln y Ruiz Cortines.

La obra duraría 6 meses, sin embargo; duró más de 2 años para su inauguración. Sin embargo, ha sufrido numerosos problemas, uno es la subutilización de camiones de dos pisos ya sea por pasajeros y por distancias, otro es la infraestructura con bajo o nulo mantenimiento y el número de accidentes, en la mayoría de los casos debido a que los automovilistas no respetan los nuevos señalamientos, ignoran los nuevos semáforos, hacen maniobras prohibidas o invaden los carriles exclusivos de la Ecovía.

La Ecovía es un proyecto que inició tarde y que ha sido saboteado a largo del tiempo, desde el gobierno estatal, desde los concesionarios tienen un rol ambiguo, donde las rutas alimentadoras son de lo más limitado que existe en la ciudad, es poco transparente en sus manejos, en sus finanzas y en su operación en general.

Es un gran proyecto de movilidad que constantemente se ve criticado por algunos comunicadores de televisión patrocinados por el lobby transportista, específicamente 2 en Televisa. Además del poco apoyo en el Congreso del Estado para abrir nuevas líneas.

El lobby transportista de Monterrey, dicho con todas sus letras, Transregio (Martínez-Chavarria), Lazcano, el alcalde de Pesquería, la CTM y la CROC, han sistemáticamente saboteado todo esfuerzo de impulsar el transporte público en el estado. Han limitado la expansión del metro, se han opuesto a nuevos concesionarios dentro de la ciudad, imponen los precios que quieren, se inventaron Tarjeta Feria de acuerdo a sus intereses, han cooperado con diferentes políticos en sus campañas y se convirtieron en la principal némesis del sexenio del Bronco.

Jaime Rodríguez no ha podido contra los transportistas, no pudo “ponerlos en cintura”, no ha podido expandir el Metro, ni la Ecovía, a pesar de miles de promesas al respecto.

Andrés Manuel vino a hablar sobre el proyecto de tren ligero para 2021, un proyecto que le tocará a otro gobernador inaugurar y que seguramente no estará en los tiempos programados.

No hay voluntad política con respecto al transporte público, no viene de los sindicatos, no viene de los partidos políticos, no viene de la élite económica-industrial y rara vez viene de la ciudadanía dado que la autocracia se ha impuesto como paradigma dominante.

El que sigan existiendo zonas muertas donde el transporte público no entra como en Contry, Calzada del Valle, San Agustín, entre otras, nos habla del desdén que existe en nuestra ciudad. El mensaje que nos debe resonar es que el transporte público no tiene clase social, origen económico o étnico, es para todas y todos y su promoción, sostenibilidad y viabilidad económica es asunto nuestro.

Esperemos que el gobierno del Bronco pueda terminar los proyectos ya empezados y abra camino a la expansión de la Ecovía tal y como ya lo ha planteado Jaime en sus informes de gobierno, una Ecovía en Constitución y otra cruzando el centro por la Avenida Juárez, todo esto para mejorar el ejercicio del derecho a la movilidad en la ciudad.

Lo dicho, dicho está.