La Taquería

México en el siglo XXI

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Con un presidente que se vuelve a transformar en candidato durante los fines de semana, México se aleja cada vez más de la modernidad del siglo XXI, única alternativa que tiene para alcanzar una prosperidad que permitiría los sueños guajiros del mismo presidente que se ve en los años setentas del siglo pasado y no en 2019. 

Estas giras en los hospitales de las ciudades medianas y en las moliendas de pueblos que no han adoptado la modernidad no abren soluciones para un México dispuesto a competir. Solamente invitan a reconstruir un México del siglo XX, cuando no del siglo XIX, con su amado Benito Juárez. 

En vez de invitar a un México agresivo y presto a ocupar su lugar cómo la séptima economía mundial que le pronosticaban los profetas de la macro economía mundial (hasta que llegará AMLO a aguadar la salsa), parece que el presidente se complace a celebrar los atrasos y la incapacidad de adaptarse al siglo nuevo. Y está dispuesto a apapachar a una población que prefiere vivir del apoyo externo que de la creatividad propia. 

Estas giras de fin de semana apoyan la tendencia del régimen de nivelar por abajo en lugar de buscar una modernidad que millones de mexicanos, que usan el internet, están ansiosos de adoptar. ¿Para qué apoyar a la molienda impulsada por un caballo ciego y no apoyar al emprendedor audaz que quiere lanzar un negocio del siglo XXI?  ¿Entenderá esto un Presidente que no dudó en recortar los recursos para la Ciencia y la Tecnología? 

Quienes aconsejan a diario al Presidente, de lunes a viernes, deben aconsejarle también para que sus giras de fin de semana tengan propósitos constructivos y no olores a pasados revueltos e improductivos que solamente mantendrán a México en la miseria de los siglos anteriores. Quizás deberían aconsejarle a pasar los fines de semana en su casa en lugar de desquiciar la provincia para pavonearse cómo jefe de un clan obsoleto. 

México necesita un Jefe de Estado, no un tlatoani paternalista. México necesita entrar en el siglo XXI, no rememorar siglos pasados que fueron caracterizados por pobreza, atraso social, dependencia económica y financiera y sometimiento al poder del extranjero. ¿AMLO quiere seguir siendo el peón de Trump?