La Taquería

#PolíticaAPie: “Morena le dio una cachetada a la democracia y sin guante blanco”

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Este mes de junio del 2019 en estados como Baja California, Puebla, Durango, Tamaulipas, Quintana Roo, Aguascalientes se disputaron puestos de elección popular, el primer ejercicio electoral que ponía a prueba a morena, en donde todo apuntaba a que la famosa cuarta transformación (4T) de Andrés Manuel López Obrador arrasaría, por el empuje y fervor que había en el electorado a 6 meses del inicio de su gobierno. Algo que no fue como esperaban.

Si bien a la 4T le fue, en términos mediáticos, bien, al ganar gubernaturas históricamente de Acción Nacional, en los números no brillaron como esperaban. En Estados como Tamaulipas, el PAN demostró los resultados de su bien gobernado estado, al blanquear a la oposición, llevándose todos los distritos del congreso. En Aguascalientes, Durango y Quintana Roo nuevamente el PAN se llevó la mayoría de las alcaldías y los congresos estatales, dejando a morena muy lejos de sus números en la elección de 2018. En Puebla morena dio un duro golpe al llevarse la polémica elección a gobernador, dejando a Miguel Barbosa a cargo del estado angelino. Y por último Baja California, en este estado se dio un hecho muy particular, en la cual, se renovarían los ayuntamientos, diputaciones locales y federales y era también, la elección a Gobernador de este estado fronterizo, una elección que renovaría todo el panorama político, para ser breves.

Baja California es un estado de la zona del pacifico, donde comparte territorio con Baja California Sur, que durante muchos años existió la idea que eran “Baja California Norte” pero algo que aprendí en mi visita a ese estado, fue precisamente eso, que al estar ubicados debajo del estado norteamericano de California, ellos son Baja California, y su vecino Baja California Sur, término que genera incluso molestia a los bajacalifornianos, llamarlos por su mote de “Baja California Norte”, historia real. En fin, Baja California es un estado históricamente gobernado por el PAN, bastión en cada elección para ese partido político, en este estado, se dio por primera vez la alternancia de un gobernador del PRI por uno de la oposición, con la victoria de Ernesto Ruffo Appel, dándole apertura a la democracia a principios de 1990. Años duró el dominio del PAN en territorios fronterizos, donde su capital, Mexicali o su ciudad icónica, Tijuana, habían tenido alternancia entre el PRI y el PAN, hasta este año.

Este último año fue muy complejo para el PAN en Baja California, entre malas decisiones del gobernador Kiko Vega y el arribo de la caravana migrante a Tijuana, cosa que puso en aprietos al alcalde panista de Tijuana Jorge Gastelum. Dificultades que le costaron caro y que morena, como siempre, uso a su favor.

El ambiente era propicio para una nueva alternancia política en Baja California, y llego. Jaime Bonilla, abanderado de morena, llego a la Gubernatura del estado tras derrotar ampliamente al PAN; aunque, casi se la quitan por no comprobar su residencia permanente en el estado. El ungido por AMLO empezó a hacer sentir su peso en el estado desde el primer día, lo cual, provoco mucha agitación en la escena nacional, pero sin duda alguna, lo sucedió en la última sesión del Congreso de Baja California, no tiene nombre. Bonilla, fue electo para un periodo constitucional de solo dos años, esto con el fin de homologar las elecciones en los estados y tengamos, como en muchos países, elecciones coordinadas y cada tres años, y no cada dos como sucede hasta hoy, lo cual le da estabilidad política a la sociedad y de pasada se ahorra unos cuantos millones en la organización de las elecciones. Volviendo al tema, el congreso del estado, de mayoría panista, en conjunto con lo quedaba del PRI y lo poco que había de morena, fueron orquestados para proponer una modificación al mandato constitucional del próximo gobernador (Bonilla) de Baja California, el cual le cambiaba el periodo de dos a ¡sino años!, lo cual es un evidente atropello a la democracia a y a la voluntad popular. Y es que se usó al congreso para darle a un gobernante más poder del que tendría, lo cual hizo que todo el país, incluido AMLO, voltearan a ver la polémica que había en este estado. Jaime Bonilla, es conocido por todos como un personaje arrebatado, duro y polémico, sin embargo, esto se salió del cuadro, maquiavélico queda corto. Las reacciones no se hicieron esperar, el PAN inicio el proceso de expulsión de sus diputados e interpuso una demanda constitucional para revertir esto desde la ley. El PRI siguió la línea de expulsión de los “traidores” en el congreso. Morena por su parte, agárrense, argumento que “el pueblo quería a Jaime Bonilla más tiempo como Gobernador que el que le tocaba”, estas fueron palabras de su presidenta Yeidckol Polevnsky en una  muestra más de su ignorancia y soberbia.

¿De miedo?, si, ¿Para preocuparse?, sí, mucho.

Morena no puede abusar de su posición de poder para manipular a los actores políticos de ningún estado, para perpetuarse ni un día en el poder a reserva de que sea por mandato popular, solo así. ¿Quién le habrá dicho o lavado el cerebro a Jaime Bonilla de semejante idea? ¿Fue instrucción presidencial? No lo sabremos, a lo mejor fue un intento, para ver reacciones, o solo una desfachatez de un gobernante electo que nunca gano nada en sus otras participaciones en otros partidos. Este polémico caso aún no se resuelve, el Congreso ya dio el “sí”, de los ayuntamientos, solo dos apoyaron la causa, los 3 restantes están en contra, pero definitivamente quien pondría orden en este caso, no lo hizo. El Presidente López Obrador, pudo dar ejemplo de ser un demócrata como tanto lo dice (que demostró no serlo) y solicitar con todo el poder federal a Jaime Bonilla o al Congreso, desistir de su solicitud de ampliar su mandato y obedecer los dos años por los que fue electo, pero obviamente no lo hizo, solo se limitó a decir que en las autoridades electorales competentes dejaría este caso. Tanta faramalla de su espíritu demócrata, ahí lo tienen citando a Juárez y a Madero y en esta ocasión actuó como todo lo contrario, ¿será porque le tocó a morena?

Ahora este clima de ambición y falta de acción contundente de las autoridades electorales, hace que se asome otra vez el fantasma de la reelección de nuevo, que bárbaro, dos veces en seis meses, ¡vaya rumor! AMLO nunca ha negado ni afirmado que sea su deseo, el de continuar como Presidente, para un periodo más o extender el que ya tiene. Una vez salió, con la famosa consulta que quería hacerla en la elección intermedia, obviamente para provechar su imagen y darle “punch” a morena de nuevo, y ahora esto, ojala no sea el precedente perfecto que morena necesita para querer aferrarse y no llegar “a la buena” al poder.

Espero que en Baja California se respete la voluntad, porque esta vez el pueblo dijo que Jaime Bonilla sería su gobernador para dos años, no por cinco, como lo demuestra el más reciente sondeo, donde más del 60% de los bajacalifornianos no está de acuerdo y considera fuera de la ley este polémico hecho. Recuerdo una frase de antaño, que dice, quien nunca ha tenido (el poder, en este caso) cuando tiene, loco se quiere volver.

Fuerza democracia, saldrás triunfante, aunque te golpeen quienes juran respetarte, el guante blanco se lo guardaron, pero no pongas la otra mejilla.