La Taquería

#ContraPortada: “El pecado de no pensar como AMLO”

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En México no existe la libertad de prensa ni la libertad de expresión como el estado de derecho lo dicta. La encontramos de manera parcial, siempre sometida a intereses de los dueños de medios de comunicación, de los dirigentes políticos y de una infinidad de intereses que se atienden antes que la propia verdad.

Para nadie es sorpresa que seamos el tercer país más peligroso para ejercer el periodismo, solo detrás de dos países en guerra. Intentan callar la verdad a balazos y, lo logran, aunque sea de manera momentánea. Pero no se mata solo a balazos, también se mata de manera virtual, la tranquilidad de personas que en muchas de las ocasiones solo cometieron el pecado de pensar distinto, en una era donde más que un presidente, en México tenemos a un rey.

La llegada de Andrés Manuel López Obrador generó mucha esperanza, expectativas que él mismo fue construyendo durante décadas en las que ser oposición le resultó muy redituable. Hoy, como gobierno, no ha entendido que ya no está en campaña, que su figura le exige prudencia y que no todos los que pensamos distinto a él, somos parte de lo que etiquetó como “la mafia del poder”.

No, señor presidente, no le podemos permitir que divida con sus palabras a un país que está quebrado en mil pedazos. No somos chairos o fifís, mafia o pueblo bueno. Somos, de hecho, un conjunto de diversidades que nos encuentran en mil expresiones. 

Usted gobierna a un país con más de 60 millones de pobres, un país con empresarios acaudalados, con homosexuales, con feministas, con heterosexuales, católicos, cristianos y una infinidad de características que lejos de separarnos, deberían enriquecernos.

Hoy está armada una red de bots pero también de personas reales dispuestos a servirle como rey, olvidándose de la importancia de disentir y de debatir en los asuntos públicos. Lo que usted dice, al menos para ellos, es absolutamente cierto, aunque el raciocinio y la lógica nos digan lo contrario.

Y no basta con la idealidad con que sus ojos lo miran, sino que con esos mismos ojos satanizan y linchan a quienes pensamos distinto a usted. La libertad de expresión que lo hizo el opositor más popular de México hoy no existe en el país en donde eres bueno si estas con el presidente, pero si no, eres corrupto o mal intencionado.

 Qué triste que un presidente que se auto-presume como democrático, sea la razón principal del autoritarismo y la razón dictatorial con el que hoy se conducen millones de sus seguidores. En México es pecado no pensar como AMLO, aunque hayamos votado por él, o al menos por lo que nos vendieron de él.

César Ulloa
Acerca de César Ulloa
Es Lic. en Ciencias Políticas con acentuación en Mercadotecnia política por la UANL y Master en Ciencia Política en la misma institución. Es titular del noticiero estelar del periódico ABCNoticias.mx. Ha sido columnista y escritor de SDP Noticias (el diario digital más leído de México).