La Taquería

#EspacioPúblico: “Movilidad para usuarios, por derecho y con Ley”

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En las últimas horas del periodo legislativo y enmarcado por una terrible crisis en el transporte público, la bancada del PAN entregó su iniciativa de una Ley de Movilidad para el estado de Nuevo León. Feliz día del niño, se ganaron su estrellita, pero otros ya habían hecho su labor y no hay que perderlos de vista.

A la iniciativa presentada por el PAN se suman otras tres. Una presentada por el Gobierno del Estado, otra por la fracción de MORENA y una más presentada por organizaciones de la sociedad civil.

¿Qué nos dice todo esto?    

Con la misma relevancia yo veo cuatro puntos. 

En primer lugar que el sistema que regula el transporte público tiene que cambiar.

Meses de fallidas negociaciones con concesionarios y dejar a la ciudad una mañana sin transporte afectando a cerca de 800 mil usuarios y daños a la economía en más de 500 millones de pesos son señales de la ineficiencia de un arcaico sistema manejado por unos cuantos sin tener en cuenta las necesidades de miles de usuarios. 

En segundo lugar, vemos la presencia de organizaciones de la sociedad civil presentando una iniciativa de Ley de Movilidad.  Dejó de ser una sociedad que exige al gobierno soluciones y se convierte en una sociedad que propone, critica, construye y aporta la perspectiva de usuarios para ser analizada y ser la base para generar una propuesta final que logre cambiar de manera radical la movilidad en el estado.

La propuesta de la sociedad civil organizada se entregó hace meses y en términos populares en estos tiempos, no tengo pruebas pero tampoco dudas que sirvió para que las fracciones de MORENA y el PAN consideraran puntos importantes en sus iniciativas.

El tercer punto relevante de este análisis es en lo que siempre se debió beneficiar: Usuarios primero.

Una ley basada en los usuarios puede hacer la diferencia para cambiar de ahora en adelante la movilidad en el área metropolitana de Monterrey.  Tres propuestas ven claramente a la movilidad como un derecho para cualquiera que se mueva en las calles y con eso hablamos de peatones, personas con discapacidad, ciclistas, motociclistas, usuarios de transporte público, transporte de carga y automóviles. Deja de verse como una ley de transporte que se preocupa por que los concesionarios den un servicio y se convierte en una ley que asegure la movilidad de las personas con las mejoras que esto implique. 

Y como cuarto y último punto vemos un gobierno del estado reactivo pero poco estratégico y muy lejano a ‘la raza’  tratando de solucionar una crisis con acciones que no cambian el problema de fondo y tarde o temprano repetirán los problemas actuales. 

Y esto apenas comienza.  El Congreso entra en receso unos meses y tendrá tiempo suficiente para estudiar, reflexionar y organizar las prioridades del siguiente período legislativo. No hay duda que esta ley es de altísima prioridad.

El Congreso del estado de Nuevo León tiene varios retos  en sus manos. Tiene el reto de incluir a la sociedad civil en el trabajo legislativo, el reto de dejar los egos partidistas buscando quién tiene su mejor propuesta, el reto de hacer un trabajo transparente que promueva la participación de usuarios de la movilidad, pero sobre todo tiene el reto de demostrar que entre todas y todos se pueden lograr cambios de fondo en la manera de movernos.

En sus manos está  ser la legislatura que desde su trinchera cambie la movilidad en el estado o simplemente ser otra más que aprueba leyes bajo presión de tiempo para ser corregidas por un futuro grupo legislativo.