La Taquería

#EspacioPúblico: “Así vamos. Así nos movemos”

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‘Si quieres que algo se muera, déjalo quieto’.  Así se expresa el cantautor Jorge Drexler al hablar del fenómeno migratorio y de la constante movilidad de las personas.

Moverse no solo es migrar de ciudad o país. En Monterrey nos movemos a diario por motivos laborales, escolares o personales y también a diario la gente expresa sus molestias por el intenso tráfico, el deficiente transporte público, los tiempos de traslado y la contaminación ambiental.

En días recientes fue presentada la Encuesta de percepción ciudadana Así vamos 2018; un trabajo de la plataforma “Cómo Vamos Nuevo León” para mostrar la situación del área metropolitana de Monterrey desde distintos ángulos incluyendo la movilidad.

Encontré dos datos reveladores:  

El primer dato alarmante es que el 41.3% de población realiza su principal viaje del día mediante auto privado, con una ocupación promedio de 1.4 personas por auto y su principal razón de viaje es el trabajo.

El uso del transporte público sigue cayendo y el camión urbano apenas se posiciona con un 27.6 % y sus principales razones para no usarlo son carencias en comodidad, tiempos de traslado de casi el doble comparados con el auto y la falta de rutas que lleven al destino.  

El segundo dato revelador: Casi el 37 % de los encuestados expresó no haber salido de casa el día anterior a realizada la encuesta. Terrible realidad no tener nada a qué salir y convivir en el espacio público.

No todo es problema de transporte, también el desarrollo urbano ha contribuido a que esta ciudad se mueva así. Hoy tenemos desarrollos habitacionales para las personas de menores ingresos en la periferia sin planear transporte y espacio público de esparcimiento en su cercanía y desarrollos habitacionales de mayor nivel económico en zonas con limitadas vías de comunicación en donde el único medio para trasladarse es el auto privado.

Bajo ese contexto, ¿Ustedes creen que un habitante de García o Juárez no anhela comprar un auto que le reduciría sus tiempos de traslado a la mitad? Por supuesto que lo desea y lo hace.

¿Ustedes creen que un habitante de Cumbres o la Carretera Nacional deje su auto para trasladarse a sus trabajos en Monterrey o San Pedro en el transporte público actual?  Dudo que conozcan las rutas de trasporte que puedan utilizar.

¿Creen que para amas de casa, personas jubiladas o de la tercera edad exista algo que los motive a salir de casa si la ciudad no les ofrece alternativas de su interés en la proximidad de sus hogares?  Al parecer, si no se trabaja, estudia o se va de compras, no hay razón para salir.

Así nos movemos. Principalmente a trabajar, en auto individual, utilizando más de una hora en los traslados y si no tenemos a que salir mejor nos quedamos en casa.  

La ciudad con su tráfico, sus horas pico y su contaminación parece moverse pero en realidad está quieta.

Está quieta sin planes de desarrollo urbano que logren compactar la ciudad y así reducir los tiempos de traslado e incentivar los medios no motorizados.  Está quieta sin políticas que incentiven a tener más y mejores espacios públicos atractivos y accesibles para la convivencia. Y está quieta preocupándose solo por las tarifas de transporte público cuando lo que necesita es una ley de movilidad con visión de largo plazo que revierta la actual tendencia que incentiva el uso desmedido del auto privado y busque nuevas y mejores opciones de movilidad colectiva para toda la población.

No queremos que la ciudad se muera. Hay que moverla de manera disruptiva y propositiva y no solo de manera reactiva a problemas causados por la planeación pasada, ya sabemos los resultados. 

Y ni hablar de mover a la ciudad a pie, está casi en estado de coma, pero de eso platicaremos en una siguiente entrega. 

 

Eduardo Quintanilla
Febrero 5, 2019