La Taquería

#HojaDeRuta: “¿Incertidumbre en Monterrey?”

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¿Es negativa la incertidumbre generada por la elección extraordinaria para decidir la alcaldía de Monterrey? A la luz de la teoría de los sistemas, no necesariamente. 

La teoría de los sistemas tiene su origen en la biología, es decir, en aquello que está vivo, y es por tanto cambiante y está expuesto a múltiples influencias. Fue el biólogo austriaco Ludwig Von Bertalanffy quien le diera cuerpo inicial.

Tiempo después, David Easton la aplicó a los sistemas políticos, estipulando que las demandas (insumos) entran al sistema (imaginado como una caja negra, pues nunca se sabe con certeza qué pasa ahí dentro) para convertirse en decisiones y acciones (salidas). Su modelo toma un factor adicional en cuenta: el ambiente, es decir, las influencias externas. “Nada sucede en el vacío”, decía Ortega y Gasset.

En general un sistema es exitoso cuando logra conservar la estabilidad. Un cuerpo sano es estable, y la disfunción del sistema (enfermedades o heridas, por ejemplo) le lleva a perder estabilidad, a veces hasta llegar al colapso.

Navegar aguas no exploradas siempre será inquietante. Es natural que un escenario inédito como la anulación y llamado a nuevas elecciones para decidir el gobierno de la capital del Estado genere desasosiego. Pero hay de incertidumbres a incertidumbres.

El cruce de acusaciones entre los candidatos, las volteretas y la decisión final tomada por la autoridad electoral apenas unas horas antes de la toma de protesta, ciertamente generaron una incertidumbre que minó la credibilidad del proceso. Una incertidumbre negativa.

Sin embargo, la decisión de la Sala Superior del Tribunal de convocar a elecciones extraordinarias abre la oportunidad de reponer un proceso sumamente cuestionado, que al ser el único a realizarse, tendrá la completa atención de autoridades electorales, medios de comunicación, actores políticos y la opinión pública en general.

Otra oportunidad también se dibuja en la instalación de un Concejo Municipal, que al momento de que se publiquen estas líneas probablemente ya haya sido definido por el legislativo local. Si los partidos leen adecuadamente el momento, podrían sorprender al colocar a ciudadanas y ciudadanos reconocidos para encabezar la ciudad por un par de meses, enviando un mensaje de institucionalidad.

Si existen leyes y mecanismos, así como instituciones para implementarlos, la incertidumbre existente debiera ser manejable. Es una prueba para todos los involucrados. Debemos perder el miedo a que las cosas se salgan de lo normal, siempre y cuando se mantengan en el cauce institucional. 

En los sistemas parlamentarios los gobiernos pueden deshacerse y rehacerse en cualquier momento, lo que acaba por brindar a las crisis políticas un margen de maniobra tal que la incertidumbre que generan es controlable. Esta flexibilidad acaba por volverse fortaleza, como aquél viejo adagio taoísta, que nos recuerda que la rama seca, de apariencia rígida, es quebrada por el viento con facilidad, mientras que la rama verde, que se dobla con facilidad, resiste la ventisca.

¿Qué la elección extraordinaria saldrá cara? Ciertamente tendrán que erogarse considerables recursos ¿pero cuánto cuesta la legitimidad democrática?

Los comicios del 16 de diciembre se convertirán en una segunda vuelta de facto, con la salvedad de que podrán participar todos los candidatos que se presentaron el pasado verano, lo cual deja lugar a otros escenarios.

Dos factores más para finalizar este análisis: 1. El PRI tuvo a nivel nacional la peor derrota de su historia. Competir bajo sus siglas es un negativo complejo de manejar. Adrián de la Garza tendrá que enfrentar esa realidad. 2. La ciudadanía podría desanimarse a votar por dos razones: habrá algunos que no irán por decepción, quizá sintiendo que su voto no fue respetado o no es confiable votar; otros podrían no acudir por la cercanía de las fiestas navideñas, optando por salir de la ciudad, el descanso o simple y llanamente no poner atención al proceso electoral, cuya campaña será solamente de dos semanas.