La Taquería

La democracia atacada por los partidos

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La democracia mexicana está enferma de “partiditis” aguda en su estado terminal. Con peligro de muerte. Cuando la democracia no les favorece, los partidos se lanzan con todo contra la voluntad popular, respaldándose en unos tribunales cuyos jueces, nombrados por ellos, les deben su posición, sus privilegios y olvidan el respeto de las leyes, esencia de la Justicia, para imponer la voluntad de sus patronos. 

Después de Monterrey y Guadalupe en donde aprovecharon la confusión resultando de una votación apretada, libraron batallas vergonzosas de las cuales la principal víctima es un sistema electoral débil, corrupto e incapaz de garantizar elecciones limpias y sin cuestionamientos.  

Ahora, en San Pedro Garza García, en un intento de violación salvaje, sin siquiera el abrigo de una confusión en el resultado, la guardia rancia y tramposa de un PAN totalmente desdibujado, empuja jueces desprovistos de convicciones para que declaren nula una elección ganada sin controversia post electoral por Miguel Treviño de Hoyos. Se apoyan en hechos ya juzgados y sancionados, para afirmar que Miguel no podía ser candidato, en contra de lo que permitió la Comisión Estatal Electoral, y con este motivo, solicitan la anulación de la elección, y la convocatoria para otra elección en la cual el candidato ganador estaría prohibido de registrar su candidatura. 

Dado que un juez propone esta sentencia, basta que un solo juez adicional comparta los argumentos y la conclusión para que dos personas prevalezcan sobre la libre decisión de más de 32,000 ciudadanos. Las maniobras políticas detrás de estas jugadas están apoyadas por un PAN reaccionario, anti democrático y animado de espíritu de  venganza contra un hombre joven que desnudó su corrupción, su falta de convicción democrática y su apego a intereses de bajo nivel que les ofrece un acceso fácil al dinero público. 

Es tan vil la jugarreta que no me atrevo a ponerle nombres y apellidos a quienes la empujaron en su momento y la despertaron justo diez días antes de la toma de posesión del alcalde electo. 

Ojalá prevalezca la cordura y la sensatez. En caso contrario, los electores sabrán manifestar en las calles su repudio a un sistema que está matando la principal libertad de expresión que es la libertad del voto. Miguel ganó. Una justicia torcida no puede quitarle su victoria.