La Taquería

Innovación para prevenir embarazo adolescente

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México es el país que más embarazos adolescentes registra entre los miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico: 64.2 por cada mil nacimientos a nivel nacional (Enapea) y uno de cada tres del total de nacimientos en Nuevo León.

Este problema de salud pública se encuentra ligado a otras vulnerabilidades, en particular, a la pobreza. Problemáticas como carencias económicas, marginación, violencia sexual y de género, inciden directamente en el fenómeno de embarazos adolescentes.

Tener un hijo a edad temprana acarrea secuelas como rezagos en áreas físicas y cognitivas del infante, el aumento en el riesgo de mortalidad para madre e hijo, aumento en la deserción escolar, bajo rendimiento académico, menor acceso a oportunidades laborales y una mayor dificultad de ingresos (Enapea).

Además es un problema que requiere perspectiva de género, pues las secuelas negativas del embarazo adolescente impactan en mucho mayor medida a la madre que al padre.

Por su parte, los hijos nacidos de madres adolescentes son más propensos a tener niveles bajos de apoyo emocional y estimulación cognitiva, problemas conductuales, condiciones médicas crónicas, a alcanzar menos logros académicos, a desertar de la educación, así como a repetir el patrón de fecundidad temprana, es decir, tener hijos o hijas durante la adolescencia (Enapea).

Lo anterior implica que el embarazo adolescente es un factor que contribuye a continuar el ciclo de la pobreza. Dados los costos económicos y sociales que trae para el país, esta problemática debe ser trabajada desde la óptica de salud pública, avanzando en cada vez mejores estrategias de prevención.

Otro elemento que involucra la óptica de salud pública es tener una conversación basada en evidencia, buscando impulsar medidas cuya efectividad ha sido probada. En ese sentido, resulta importante no dar tintes morales a la educación sexual de tal manera que pueda informarse abiertamente a las y los jóvenes sobre prácticas saludables.

El contexto y las altas cifras de embarazo adolescente en México, señalan que es imperativo adoptar nuevas estrategias de prevención. A nivel mundial, una que ha tenido éxito consiste en utilizar un bebé robot que simula las condiciones de cuidado que implica tener un hijo.

Este proyecto ha demostrado cambiar la percepción de las y los adolescentes sobre el tema, al generar conciencia sobre los retos y responsabilidades que implica ser padres y madres a temprana edad.

Inspirados en este caso de éxito y tomando en cuenta el contexto socioeconómico mexicano, un equipo de emprendedores de la empresa Electrónica y PCB JAR, apoyado por el Programa de Estímulos a la Innovación Tecnológica del CONACYT, estamos desarrollando BabySim, una aplicación móvil que replica la dinámica de cuidado de un bebé, solicitando al usuario alimento, medicina, cambio de pañal y otras atenciones.

Con esto buscamos crear conciencia en las y los adolescentes sobre los cambios que puede tener su vida al tener un hijo, de manera que puedan ejercer su sexualidad de una forma saludable e informada.

Tomando en cuenta que los efectos negativos en aspectos tanto fisiológicos como psicológicos, se agravan entre menor sea la edad de la madre, se plantea que esta app debería ser usada desde primero de secundaria, donde tendría que ir de la mano de una clase de educación sexual, pues permitiría que un tutor lleve una cuenta maestra donde monitorear el avance de cada estudiante.

La aplicación tiene además el potencial de generar datos importantes sobre el comportamiento y conocimiento de las y los adolescentes en torno al tema, por región, estrato socioeconómico, edad y otras variantes, que permitirán desarrollar investigaciones académicas, estrategias específicas de prevención e impulsar políticas que ayuden a lidiar mejor con este problema de salud pública.

Con esta iniciativa hacemos frente a una situación compleja, apoyándonos en las herramientas tecnológicas hoy a nuestro alcance. Es indispensable comenzar a revertir este ciclo que arrastramos desde hace años como nación y dar oportunidad a más adolescentes y familias mexicanas, de tener una mejor calidad de vida. La problemática es enorme y el emprendimiento social es tan sólo uno de los medios que tenemos para abordarla. Creemos necesario actuar cuanto antes desde todas las instancias de la sociedad, para apoyar a nuestros gobiernos en esta monumental tarea que nos concierne a todos.