La Taquería

La gobernabilidad que tendrán López Obrador y Morena

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Mucho se habla de la votación histórica del tabasqueño, pero también vale la pena analizar la fuerza que tendrá en el poder legislativo. 

El reordenamiento del poder que se dio el 1 de julio no solamente hace referencia al cambio de partido en el gobierno de la república. La fuerza con la que López Obrador ganó las presidencias impactó también en la conformación del Congreso de la Unión.

Morena y sus aliados tendrán aproximadamente 311 Diputados Federales que representan el 62.2% del total de la cámara baja. En el caso del senado serán 69 de 128 senadurías, representando un 52.3%. En ambos casos, se garantiza el tener una mayoría absoluta, que implica el tener un 50% más uno de los legisladores presentes. 

Esta mayoría le permite por sí mismo a AMLO y Morena aprobar el presupuesto de ingresos y egresos así como algunos nombramientos y todas las modificaciones legales que no requieran el voto de una mayoría calificada (que es el tener el apoyo de más de las 2/3 partes de los miembros del Congreso presentes).

Como se aprecia, esa mayoría calificada no es inalcanzable, ya que solamente requiere negociaciones con grupos pequeños de legisladores. Teniendo eso, AMLO y Morena pueden enviar propuestas de reforma de ley, como revertir la Reforma Educativa o Energética, o implementar la revocación de mandato para el Presidente de la República. 

Pero hay otro factor que se debe tomar en cuenta. Para reformar las leyes en México no solamente se requiere el apoyo de los Diputados Federales y Senadores, sino también de 17 de los 32 congresos locales. 

Este año se renovaron 27 congresos estatales de los cuales Morena obtuvo una mayoría absoluta en 17 de ellos, por lo que solamente requiere atraer a grupos minoritarios en la cámara de diputados y senadores, para hacer ajustes constitucionales desde revertir las reformas hasta crear leyes como la propuesta de amnistía o la legalización de las drogas. 

¿Es sano para un sistema democrático tener tal concentración de poder? ¿esa fuerza implica que AMLO y Morena serán una dictadura? 

En lo personal sí veo como un riesgo el que tanta fuerza se concentre en las manos de una persona o partido, pero no aprecio algo antidemocrático en ello, porque esa fuerza fue entregada a través de una elección libre que los ciudadanos ejercieron el 1 de julio. Tampoco considero que viviremos en una dictadura, ya que los contrapesos en nuestro país no solamente lo marcan los congresos. También tenemos autoridades y organismos autónomos, una sociedad civil con puntos en la agenda que estarán impulsando, así como ciudadanos cada vez más despiertos y críticos a lo que hacen sus gobiernos.

Veremos cómo se van dando las cosas a partir del 1 de septiembre, fecha en la que asume el nuevo Congreso de la Unión y en la que quitando apariencias, López Obrador despachará como presidente, a pesar de que el inicio de su cargo sea formalmente el 1 de diciembre.