La Taquería

Primero de Julio: “Lo que nos dejan las elecciones”

Comparte este artículo:

El domingo pasado vivimos una elección histórica, por primera vez en muchos años tuvimos un presidente que ganó con más del 50% de los votos y además logró alcanzar una mayoría en ambas cámaras. Fue una elección sin precedente, no solamente por la importancia que tuvimos los jóvenes que representamos 1 de cada 3 votos en esta elección sino por la tan abrumadora diferencia que hubo en muchos estados en sus preferencias electorales de 3 años para acá. El PRI quedará gobernando solamente 12 estados, el menor numero en la historia, en el congreso tendrá solamente 47 diputados y 13 senadores, por debajo de partidos como el PT y PES que tendrán bancadas mayores en alguna de las dos cámaras. 

Los motivos para la debacle del PRI, en esta elección, son muchos y aunque si bien sus gobiernos han tenido logros muy destacables, también es cierto que el manejo de las crisis, las estrategias de las campaña y el ambiente externo no ayudaron en nada en que Meade pudiera ganar la presidencia. Difícilmente pudiéramos explicar el México moderno sin el PRI, pero también hay que considerar que las sociedades van cambiando, las redes sociales y el ambiente económico y político internacional demanda que el gobierno sea más eficiente y cercano a la gente. El secuestro del partido de manos de figuras externas (o internas) alejadas a los valores y principios del instituto político lo llevaron a desplomarse en las preferencias. Hay quienes buscan responsables hacia el interior, argumentando que la derrota se debió a traidores y aunque si bien es cierto que influyó, la mayor traición fue la de sus militantes que en el poder abusaron de el y destruyeron la imagen del partido, los que traicionaron el pueblo. 

Morena se consolida como la primer fuerza política del país ganando la mayoría de las gubernaturas en juego y con mayoría en 17 congresos estatales, lo que le da un mayor margen de maniobra en caso que en ambas cámaras haga consensos o consiga que se cambien a Morena los suficientes legisladores para tener los 2/3 necesarios para aprobar reformas constitucionales.  AMLO gana dejando la vara muy alta, con una gran expectativa que deberá cumplir si aspira a consolidar Morena como un partido político organizado para las próximas elecciones. El PAN también tiene un gran reto de salir de su secuestro y regresar el partido a sus cuadros, no podrá prosperar si se sigue cerrando o pensando que va a ganar solo por ser del PAN, por ser de oposición, ya que en esta elección el voto antisistema fue en gran medida para AMLO y sus aliados que lograron canalizar ese hartazgo y los anhelos de muchos por un cambio.

Las elecciones ya pasaron y ahora son tiempos de reflexionar y analizar como seguiremos participando en nuestra trinchera política. Vendrán los tiempos para gobernar o ser oposición, por ahora hay que reconocer y defender los triunfos de cada quien y construir los consensos para asegurar que haya una gobernabilidad en este nuevo gobierno. El futuro del PRI es incierto, si podrá refundarse y reconstruirse al futuro o quedará rezagado en la historia. Morena también, tiene el reto de organizarse y construir partido para seguir siendo competitivo respaldado por buenos resultados de gobierno o caer al no cumplir la expectativa. En 3 años se juega la gubernatura en Nuevo León, veremos y diremos como se reacomodan los grupos y como va cambiando el humor social que cada vez es más difícil de medir.