La Taquería

¿Adiós al Efectivo?

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Desde la edad antigua el surgimiento de monedas y billetes ocurrió con el fin de facilitar el intercambio de mercancías y servicios entre pobladores, con más o menos cambios en los sistemas bancarios, financieros y de política monetaria, así de ha manejado a lo largo de la historia de las distintas civilizaciones de la raza humana. Hoy en día vemos un fenómeno en países desarrollados donde se está comenzando a dejar el uso de efectivo por métodos electrónicos de pago y almacenamiento de valor, como lo es el caso de Suecia en donde varias industrias ya están comenzando a ver los estragos de esta nueva tendencia. En aquel país solamente de 2010 a 2014 la proporción de efectivos en ventas minoristas cayó del 40% al 15%, según encuestas dos tercios de los consumidores dicen que viven con menos de 10 euros en la cartera y que todo lo pagan en electrónico, inclusive los baños, las iglesias y la gente que anda pidiendo dinero tienen terminal para hacer pagos con tarjeta o con el teléfono. 

El auge del abandono del efectivo se ha intensificado con el surgimiento de los Smartphone y las aplicaciones de pago, que nos permiten realizar operaciones bancarias y pagar todo tipo de productos y servicios desde la comodidad de nuestro teléfono celular enlazado a nuestra tarjeta del banco de nuestra preferencia. Este fenómeno está ocurriendo en menor o mayor medida en países desarrollados y en desarrollo, hace 30 años con el surgimiento de las tarjetas de crédito el 36% de las compras minoristas en EUA eran hechas con efectivo y ahora ese número ha caído a 14%, en países como Bélgica y Reino Unido los pagos en efectivo no llegan ni al 8%. 

Este fenómeno trae consigo una serie de ventajas y desventajas. Por el lado positivo, de ser bien regulado, puede servir para evitar la evasión de impuestos, el lavado de dinero y detectar fuentes de enriquecimiento ilícito. También le sirve a las empresas para tener una mejor medición de sus ingresos y tipos de clientes y al gobierno para medir las tendencias de consumo real de las personas y tomar decisiones en cuanto a su política fiscal. 

Algunas desventajas son que esta digitalización trae consigo costos de operación que tienen que absorber los clientes y afecta sobre todo a los más necesitados. También se presta a problemas de privacidad con el gobierno o las empresas que pudieran hacer mal uso de la información y que inclusive traería consigo un problema más fuerte de hackers que roban y realizan fraudes con dinero electrónico a empresas e individuos que hace que la clonación de tarjetas parezca un juego de niños. Pocos son los países que regulan los métodos electrónicos de pagos y transferencias, es importante ponernos al corriente porque aunque si bien México es un país que por sus condiciones geográficas y socioeconómicas difícilmente pueda alcanzar estos niveles de penetración, de todos modos nos podemos ahorrar muchos problemas si aprendemos de las dificultades que han tenido otros en la materia.