La Taquería

#ElNidoDelGavilán: “Cianuro para todos”

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Los lugares comunes del análisis del debate han sido: “Ganó Anaya”, “hay que mochar manos”, “AMLO se vio lento”, “Meade no levanta”. La tonalidad del debate fue la esperada, ataques a Andrés Manuel y la esperada oratoria de Ricardo Anaya.

Sin embargo, hay que salirnos un poco y reflexionar sobre el trasfondo de las posturas y del contexto de los candidatos.

Lo de “mochar mano” me parece que es una de las mejores propuestas en términos de publicidad que se ha hecho en un debate en México. Es una propuesta lo suficientemente irracional, suicida, bárbara y contundente para un personaje que apela al costumbrismo, la irreverencia y el desparpajo. Obviamente, Jaime Rodríguez no piensa siquiera en la posibilidad de ejecutar dicha ley. El cumplió y se le recordará a nivel nacional por esa frase. Ganó la notoriedad que no había tenido.

Es un país donde hay regiones que tienen un grado de barbarie peor que Afganistán en pleno régimen talibán ese tipo de propuestas descabelladas hacen eco en algunos grupos. Ya en Acapulco dejaron a un decapitado con una referencia al Bronco. 

Mientras Meade y Anaya apelan a un público de clase media aspiracional con frases técnicas y programas bien estructurados. La nota la han hecho las ideas y el humor de AMLO y ahora la frase de Jaime.

Es en cierta forma lamentable tener un nivel de propuestas tan débil y un electorado tan decepcionado de todo y todos que la clase política vive ridiculizando constantemente. 

Dadas estas condiciones de falta de credibilidad, inseguridad, ausencia de estado de derecho y escándalos de corrupción, el electorado se radicaliza y candidatos pueden apelar a la irracionalidad para ganar.

En Monterrey, Patricio Zambrano, con una plataforma ausente y de simple oposición obtuvo un 20% en la elección pasada a la alcaldía.

Si El Bronco capitaliza el momentum actual, puede subir un 3-5% que obviamente no lo hará ganar, pero si entraría a ese bloque de la población descontenta y profundamente desinteresada en el proceso electoral.

Cuestionaban diversos analistas a nivel nacional el que este tipo de propuestas suban preferencias de voto, sin embargo, es bastante corto de miras asumir que el electorado nacional es homogéneo, de clase media con estudios por encima de educación superior y citadina sin entender el contexto cultural de cada región, así como el capital cultural con el que cuenta cada ciudadano. 

Lo dicho, dicho está.