La Taquería

#ElNidoDelGavilán: “El Bronco sin brújula”

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Jaime Rodríguez Calderón, exgobernador del Estado, bajo licencia y quien está de campaña por todo el país y principalmente en redes sociales, ganando firmas y adeptos tiene la campaña más descafeinada junto a la de Ríos Piter.

Las banderas de batallas de “El Bronco” de “No voy a dar un peso a las televisoras” y “Vamos a acabar con la partidocracia” se han desgastado a un punto en el que ya no enamoran a nadie.

Si bien es cierto, ganó el Estado de Nuevo León con estas ideas y otras “puntadas”, circunstancias como la alianza con Fernando Elizondo fueron verdaderamente definitivas para el triunfo.

La campaña de Rodríguez Calderón va sin rumbo sin fijo, con ideas vagas y apelando a un público de redes sociales nacional que no se parece en nada al pueblo de Nuevo León.

Cero propuestas, cero proyectos innovadores, ambigüedad y mucho ímpetu es lo que caracteriza la campaña de “El Bronco”. Se nota ampliamente que ya no tiene a los mismos asesores que en 2015 lo levantaron y proyectaron como candidato a gobernador.

El grave problema de su campaña es la falta de “feeling” respecto al público a quien va dirigido. Esto no es Monterrey. Las necesidades del país son muy diferentes a las del área metropolitana de Monterrey, no es lo mismo Chihuahua, que Chiapas, que la Ciudad de México.

A menos que calcule que con las zonas metropolitanas del país le alcance para ganar, lo cierto es que la brújula se perdió y va a llegar a abril bastante perdido.

No ha existido innovación en sus ideas, adaptación a otras realidades, discursos dirigidos a otras audiencias. Nada.

La táctica hasta hoy sigue sin diferenciar Apodaca o García con Zacatecas o Guanajuato. Aunado, al desempeño muy mediano como gobernador.

Esta campaña denota el poco tacto de los asesores y es la receta perfecta para un desastre de campaña. Aun tiene tiempo de competir y aspirar a un 10% nacional que es lo máximo que podrá sacar. Esperemos que Jaime Rodríguez pueda visualizar la enorme soberbia de su equipo.

Lo dicho, dicho está.