La Taquería

Las travesuras del Bronco

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Jaime “El Bronco” Rodríguez Calderón, gobernador con licencia de Nuevo León, pre candidato “independiente” a la presidencia de la República alega “travesuras” de sus recolectores de firmas para cumplir con los requisitos de la Ley Electoral para justificar actos fraudulentos, basados en usos ilegales del padrón electoral.

En el momento que se llaman travesuras a los chanchullos que hace su ejercito (más de 30,000 personas según su fiel escudero Javier Nañez Pro) entendemos los fundamentos éticos del gobernador con licencia. Travesura es transgredir la ley, usando trucos prohibidos. Travesura es recurrir a actos de corrupción para lograr firmas en forma indebida. Para el gobernador con licencia, un acto de corrupción es una travesura, es decir, en su lenguaje una broma, una distracción. Ya tenemos definida la base ética del personaje. Y tenemos definida la base del sistema que defiende y pretende apoyar en su campaña para ser presidente de la República. Probablemente, usó estas travesuras para ser gobernador del Estado de Nuevo León, con la complicidad de la Comisión Electoral Estatal en el año 2015.

Estas evidencias deben reforzar la convicción que el verdadero punto toral del 1º de julio es la corrupción. ¿Qué tanta tolerancia a la corrupción tenemos los mexicanos? ¿Cuáles serán los candidatos capaces de demostrar la auténtica lucha contra la corrupción, y comprobar un pasado libre de antecedentes ensuciados por actos de corrupción? ¿Habrá algunos capaces de hacerlo?

¿Travesuras los desvíos de recursos federales por los gobernadores priistas? ¿Travesuras la complicidad de la Secretaría de Hacienda que aplacó su Unidad de Inteligencia Financiera? ¿Travesura la del PRI de Manlio Fabio Beltrones para comprar votos en forma descarada? En su lenguaje siempre florido, El Bronco intenta restarle importancia a actos ilegales. Un acto ilegal no deja de ser ilegal, aún si El Bronco lo califica de travesura. ¿Qué opinarán los electores frente a la boleta?