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La Porquería que Respiramos

Durante el reciente puente vacacional, con motivo del Aniversario de la Revolución Mexicana, decidí el lunes darle un “retoque”, una “pequeña lavada” a mi automóvil.

Entre las cosas que tuve que limpiar están claro, los rines, carrocería, partes que sean de plástico y claro los parabrisas. Cuando llegue a limpiar esta parte, me sorprendió algo, la acumulación de tierra blanca que tenía el limpiaparabrisas.

Usualmente es normal ver que un carro esté polvoriento, pero esta acumulación era digna para decir que mi coche había estado en un desierto en el Medio Oriente, o para no irnos tan lejos en Chihuahua. Esto mismo me llevo a la pregunta, ¿qué porquería estamos respirando?

Desde hace varios años el bum de la construcción llego a Monterrey, principalmente al municipio de San Pedro Garza García. El municipio está en constante construcción, tan pronto como se acaba una edificación, nace otra nueva y así ha sido por lo menos por los últimos cinco años.

Personalmente no estoy en contra de nuevas edificaciones, siempre y cuando cumplan con requisitos, y claro que sean viables conforme a la infraestructura que los rodea, o por lo menos soliciten adecuaciones al municipio, puntos que recientemente no se han cumplido en San Pedro, mismo que lleva a un caos y por ende a la contaminación ambiental.

 




Uno de estos ejemplos son los edificios que se están construyendo en el Cerro de la Loma Larga en la Colonia Fuentes del Valle. Para la construcción de estos multifamiliares el constructor literalmente mutiló el cerro, a un punto que, aunque la obra fuera parada y destruida, tardaría décadas, sino es que siglos en recuperarse.

Caos vial, accidentes de maquinaria pesada con colonos, y maltrato al pavimento son algunos de los efectos que han tenido en la colonia esta construcción. Pero más allá de eso, también ha tenido serios efectos en el medio ambiente. La cantidad de tierra que vuela hacia el aire que respiramos, desde el cerro es muchísima. Simplemente, en la misma colonia, los coches lucen a diario empolvados con tierra café, del mismo color que la del cerro.

 




Por otro lado, cuando uno va transitando por Morones Prieto con dirección al Oriente, se puede notar la polvareda que dejan los camiones que transitan por el terreno, al igual que el viento que sopla en esa parte alta del cerro.

Lo preocupante es que esa tierra al quedarse suspendida en el ambiente, contribuye a la contaminación de nuestra ciudad, que es de por si la más contaminada de todo México.

Literalmente, los regiomontanos comemos y respiramos tierra todos los días, debido a este tipo de construcciones que están hechas en espacios, que de entrada no están diseñados para edificaciones de ningún tipo y que además no está permitido por ley que se construya en ellos.

Al igual que con las pedreras que fueron cerradas por no cumplir con los requisitos, estas edificaciones también contribuyen a problemas pulmonares.

Es decir, que desde mi punto de vista estas construcciones deberían de ser clausuradas y detenidas en su totalidad, debido a que igual que las pedreras en García y Santa Catarina, contribuyen a la contaminación de nuestra ciudad y afectan la salud de los regiomontanos.

Es por esto mismo, que consideró que el alcalde de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández, al igual que el municipio, se debería de dejar de simulaciones y dar un cierre definitivo a esta obra en la Colonia Fuentes del Valle.

Por el bien no solo de los sampetrinos, pero también del estado en general, no se puede continuar la mutilación de cerros y contaminando la ciudad sin deberla, ni temerla.

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